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Publicado el 07 de noviembre, 2019

Ex miembro de la inteligencia cubana asegura que en Chile actúa un oficial a cargo de operaciones de desestabilización

Autor:

Emily Avendaño

El ex agente Enrique García formó parte de los servicios secretos cubanos durante 11 años y afirma a El Líbero que existe «una red» para desestabilizar Chile «que la dirige el servicio de inteligencia de Cuba y el jefe del servicio de inteligencia de Cuba en Chile es Warnel Lores Mora”, quien figura oficialmente como ministro consejero de la embajada cubana en Santiago.  

Autor:

Emily Avendaño

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Enrique García trabajó 11 años como oficial de la Dirección General de Inteligencia (DGI) del Ministerio del Interior de Cuba -que más tarde pasó a ser simplemente Dirección de Inteligencia (DI)-. Mientras estaba en servicio activo ejerció como Vicecónsul en Bolivia y como Representante de Comercio Exterior en Ecuador. Pero al mismo tiempo era un agente encubierto. Desertó el 8 de enero de 1989, “cuando nadie sabía hasta cuándo iba a durar el comunismos europeo”, aclara; pero conserva la experiencia, los contactos y lo aprendido durante dos academias de la KGB. Una para oficiales de la inteligencia cubana en 1981-82 y otra para jefes de la inteligencia cubana en 1985-86 en las afueras de Moscú. 

Durante la década de los 80 tuvo a su cargo la vigilancia de siete países, entre ellos Chile. “La actividad de la inteligencia cubana tiene como principal objetivo la penetración con agentes secretos y relaciones de confianza de todas las instituciones del gobierno, órganos de seguridad, fuerzas armadas, partidos políticos, medios de comunicación, universidades, organizaciones indígenas, sindicatos, etc., con el objetivo de influir en los acontecimientos, desestabilizar la democracia chilena e imponer los intereses geopolíticos de Cuba en el país y región”, argumenta. 

García asegura que esta actividad la encabeza actualmente en Chile el oficial Warnel Lores Mora, quien según la lista oficial del cuerpo diplomático disponible en la web del Ministerio de Relaciones Exteriores (a octubre de 2019) figura como Ministro Consejero de la Embajada de Cuba en el país, aunque su registro fue borrado de la web de esta institución. En los datos de los Servicios Consulares chilenos a Lores Mora incluso se le identifica como cónsul de Cuba en Chile. Llegó al país el 16 de abril de 2018, es decir, un mes después de que asumiera su segundo mandato el Presidente Sebastián Piñera.  

De acuerdo con la información entregada por García, Lores Mora nació el 30 de marzo de 1966 en Cuba. Estudió en el preuniversitario vocacional Vladimir Ilich Lenin en la ciudad de La Habana entre los años 1978 y 1984; ingresó a la Unión de Jóvenes Comunistas en el año 1980 y realizó estudios universitarios en el ISRI (Instituto Superior de Relaciones Internacionales Raúl Roa García) entre los años 1984 y 1989. “En su último año de universidad fue seleccionado para ingresar a la D.I. (Dirección de Inteligencia del Ministerio del Interior, conocida como DGI)”.

Continúa explicando que su primera área de trabajo fue el departamento M-II, que incluye a América Latina y el Caribe hasta 2007 cuando fue trasladado al departamento M-I (Estados Unidos-Canadá).

“En abril del 2018 inició sus funciones como Ministro Consejero de la embajada de Cuba en Chile, posición diplomática que enmascara, es fachada, de su verdadera función como jefe de centro de la inteligencia cubana en Chile. Su nombramiento como jefe de centro es una promoción dentro de su carrera de oficial de inteligencia”, asegura García, quien actualmente se desempeña como consultor de seguridad y analista político en Estados Unidos. 

García entrega fotografías de Lores Mora participando en distintas actividades, algunas de ellas del Partido Comunista de Chile. 

“Hoy nos correspondió al comité de Solidaridad con Cuba Fidel Castro Ruz de Talca acompañar al compañero Warnel Lores Mora, Ministro Consejero de la Embajada de Cuba, a una visita protocolar a la Provincia de Linares, encuentro con autoridades, culminando con un encuentro con chilenos de izquierda y amigos de Cuba y su pueblo en donde quedó prácticamente constituido un nuevo Comité de Solidaridad con Cuba que tratará de estar presente en el encuentro Nacional de los Comités de Solidaridad de todo Chile el próximo fin de semana en Temuco”, se lee en el perfil de Hugo Reyes Oyarce, en la leyenda de la imagen publicada en noviembre de 2018 -el acceso a la publicación fue posteriormente bloqueado-. 

También se le ve retratado en actividades en el Liceo Bicentenario Instituto Comercial de Linares en enero de este año. 

“Lo de las fotos es público. Eso no es secreto. Parte del trabajo que hace Cuba es que lleva a todos estos jóvenes comunistas, a los líderes de organizaciones indígenas, a los líderes sindicales a Cuba a cursos políticos donde les enseñan marxismo-leninismo, lucha de clases, etc, etc. Esa es una labor de adoctrinamiento que hace Cuba, que es peligrosísima, pero es pública. Por el otro lado, está la actividad clandestina”, explica García.

-¿El nombramiento de Lores Mora en Chile es un ascenso?

-Exactamente. Según toda la información que he recopilado, cuando él estuvo en Washington DC, era oficial en el centro de inteligencia aquí en EE.UU. y es la primera vez que sale como jefe de centro.

-¿Qué interpretación hace sobre que haya llegado a Chile un mes después de que el Presidente Sebastián Piñera asumiera el cargo?

-Normalmente desde que se decide enviar a un oficial o jefe de centro a un país hasta que efectivamente se envía hay un período de tres a cuatro meses. Pudo haber sido intencionalmente la designación de él en Chile, a partir de la victoria del Presidente Piñera.

-¿Cómo es la relación de poderes entre Lores Mora, que hace las veces de Ministro Consejero, y el Embajador cubano en Chile Jorge Néstor Lamadrid Mascaró?

-El Embajador es el máximo representante político del régimen. Hay información que pudimos corroborar que el embajador proviene de la Inteligencia Militar, un servicio distinto a la inteligencia política del Ministerio del Interior. El jefe de centro -Lores Mora- es el que dirige el trabajo de penetración a todas las instituciones del país, es quien dirige toda la red secreta de agentes cubanos en Chile, y es quien tiene la responsabilidad de influir políticamente en las posturas de Chile en favor de los intereses de Cuba. También se encarga de las operaciones de desestabilización del gobierno chileno, que en mi opinión es lo que está pasando en estos momentos. 

En abril del 2018 inició sus funciones como Ministro Consejero de la embajada de Cuba en Chile, posición diplomática que enmascara, es fachada, de su verdadera función como jefe de centro de la inteligencia cubana en Chile. Su nombramiento como jefe de centro en Chile es una promoción dentro de su carrera de oficial de inteligencia».

-¿Puntualmente, esta desestabilización en qué consistiría?

-Lores Mora es el encargado de todo, de dirigir toda la red clandestina de agentes de Cuba en la República de Chile, de todo el trabajo clandestino para subvertir el país. Tiene una cuota de responsabilidad directa y principal de estos hechos. El jefe de centro dirige las operaciones cubanas y también las de Venezuela en Chile. Todo ese net clandestino para desestabilizar Chile lo dirige el servicio de inteligencia de Cuba y el jefe del servicio de inteligencia de Cuba en Chile es Warnel Lores Mora (…). Cuba tiene a agentes que ha reclutado durante años, ciudadanos chilenos reclutados por la inteligencia cubana, con entrenamiento, que trabajan de manera secreta, con comunicaciones secretas en el país o con otros países. Buscan estar en el gobierno, en los partidos políticos, en las fuerzas armadas, los servicios de seguridad, las universidades, en toda la sociedad. Con ellos, Cuba no solo se informa, sino que influye en los acontecimientos. Además, está el entrenamiento histórico que Cuba dio siempre a todos los grupos subversivos chilenos. No olvidemos que quien ayudó a crear el MIR en Chile en los años sesenta fue Cuba y después, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez se crea en La Habana y lo dirigió, entrenó y financió Cuba. Esa es una realidad y a mí no me la contaron. Yo lo sé. Yo lo vi… Son muchas piezas separadas, pero dirigidas desde el mismo lugar y que se organizan hacia un mismo objetivo.

-¿Y cómo los captan?

-De diferentes maneras. Los intereses de la inteligencia son disímiles. Puede ser que un oficial de inteligencia conozca a un profesor de una universidad chilena en una actividad social porque es el agregado de prensa de Cuba. En esa actividad oficial te das cuenta de que la persona a lo mejor no es comunista, pero tiene simpatías por Cuba, sensibilidad social. El oficial desarrolla una relación pública con esa persona, en un proceso que puede ir de tres a seis meses, en el que se ve si es comprometida políticamente, si simpatiza con la revolución cubana, si tiene ideas socialistas, al mismo tiempo que se buscan características personales, discreción; después de un estudio se recluta a la persona en nombre del Servicio de Inteligencia de Cuba. A partir de ese momento se inician las relaciones clandestinas, con comunicaciones escritas, entrevistas secretas todos los meses. Después se le lleva a Cuba, se le imparten 15 días o 20 de entrenamiento en comunicaciones, escritura secreta, micro punto. Ese profesor universitario me sirve para crear opinión y para detectar a jóvenes estudiantes con potencial para ser reclutados. He visto casos de agentes reclutados por Cuba que han llegado a ser jefes de servicios en Perú o en Estados Unidos. Allí Ana Belén Montes llegó a ser la analista principal en la Agencia de Inteligencia de la Defensa y se le reclutó diez años antes con esa intención. 

Buscan estar en el gobierno, en los partidos políticos, en las fuerzas armadas, los servicios de seguridad, las universidades, en toda la sociedad. Con ellos, Cuba no solo se informa, sino que influye en los acontecimientos».

-¿Cuántas personas podrían conformar esta red en un país como Chile? 

-Cada oficial de inteligencia atiende entre 12 y 15 relaciones de inteligencia. Supongamos que haya 6 o 7 oficiales de inteligencia, entonces hablamos de más de 100; pero a veces las relaciones de inteligencia a su vez crean redes entre ellas y dentro de esas redes se expanden más y más agentes. Cuba puede tener trabajando de decenas a cientos de personas.

Directora de Archivo Cuba: “Siempre hay muchísimas razones endógenas al país para protestar, el asunto es que ese es el caldo de cultivo que se utiliza”

La información entregada por Enrique García la refrenda Luis Domínguez, fundador de la web «Cuba al Descubierto»: “Yo sé que Lores Mora trabaja para la inteligencia cubana. Estoy en contacto con antiguos compañeros de él, que hoy son libres de pensar, que me lo han dicho”. Señala que su cargo dentro de la inteligencia “está para crear discordia. Al fuego le pone el palo seco; y a otro le da la mecha”. 

Maria Werlau, presidenta de la Junta Directiva y Directora Ejecutiva de Archivo Cuba -un proyecto de la organización no gubernamental Free Society Project, que se dedica a compilar casos de muertes y desapariciones por razones políticas ocurridas en Cuba a partir del triunfo de la revolución en 1959- explica que “sistemáticamente, Cuba ha creado, adoctrinado, capacitado, financiado y coordinado a grupos e individuos en la región”, lo que ha narrado en el libro “La intervención de Cuba en Venezuela: una ocupación estratégica con implicaciones globales”

-Más de un millón de personas se congregó en Santiago el 25 de octubre para mostrar su descontento con las desigualdades sociales. ¿Es correcto atribuirle tanta participación a los Castro y a Nicolás Maduro sobre los acontecimientos en Chile?

MW: En todos los países, aún en los más ricos hay reclamos. Siempre hay muchísimas razones endógenas al país, que no tiene nada que ver con Maduro, ni con Cuba. El asunto es que ese es el caldo de cultivo que se utiliza, y por tanto es más peligroso, porque siempre hay razones para que se pueda movilizar a una población para exigir un reclamo. Si uno se fija en el modus operandi te das cuenta de que no fue espontáneo. En Chile están empezando a surgir las evidencias de que hubo acciones concertadas, movilizaciones, equipos, instrumentación, químicos, etc. para llevar a cabo esos ataques coincidentemente, con pocos minutos de separación en distintos lugares. 

-¿Se les podría identificar como «agitadores» o «infiltrados» en medio de las revueltas?

MW: Hay dos componentes. El primero es la incitación, son los que crean la génesis, el momentum para que la gente se tire a la calle o los estudiantes no respeten el Metro, se salten los torniquetes… y, luego, en las mismas protestas son los que llevan a cabo la violencia.

EG: Siempre va a haber razones para que existan molestias y para que se quiera mejorar determinadas necesidades sociales, pero hay medios pacíficos. Hay una serie de recursos antes de manifestarse en las calles, canales que establece la democracia. Está claro que uno de los objetivos que persiguen en este momento es la renuncia del Presidente Piñera, que fue electo por el pueblo en las urnas. Entonces, políticos que no ganaron el voto popular, aprovechan coyunturas como esta para tratar de imponer su agenda. Chile ha vivido el mismo proceso de Ecuador, con la diferencia de que el Presidente Moreno manejó la salida a la crisis más rápido. Hubo una posición de negociación política y de respeto a la figura presidencial después que el Presidente derogó las medidas. 

Siempre hay muchísimas razones endógenas al país, que no tiene nada que ver con Maduro, ni con Cuba. El asunto es que ese es el caldo de cultivo que se utiliza, y por tanto es más peligroso, porque siempre hay razones para que se pueda movilizar a una población para exigir un reclamo», asegura María Werlau.

-En Ecuador había una figura con la cual el Presidente Moreno podía sentarse a negociar, pero en el caso de Chile ese interlocutor no existe. 

EG: Eso demuestra lo rápido que asimilan las experiencias. En Chile no van a dejar que aparezca una cabeza. La mejor manera de seguir atacando al sistema político chileno y al gobierno chileno es que no aparezca un líder, es seguir en las calles.

MW: Curiosamente el proceso en Puerto Rico, en Ecuador y Chile tiene un componente similar: la filtración de textos o mensajes de voz de mensajería. Cuba tiene un equipo muy fuerte. En la Universidad de Ciencias Informáticas tienen un equipo dedicado a hacer hackeos y desarrollan software para monitorear. Están listos para ver qué más tiran en la bolsa para incendiar la situación y provocar (…). La gente está aturdida y no saben cómo es posible que de repente surja este volcán porque hay todas estas demandas sociales que no se han atendido, pero la evidencia está ahí, lo que pasa es que no se busca y no la conocen. Hay una falta de contexto histórico. Hay un volumen de los archivos de la KGB, que muestra cómo Cuba estuvo detrás de la subversión de Latinoamérica por tres décadas y eso nadie lo conoce. Los gobiernos están desprovistos de protección porque no tienen los recursos de contrainteligencia para darles el seguimiento y contrarrestarlos y encima está la propaganda cubana que es gigantesca y que está en el mundo entero. 

Durante el proceso de investigación de este reportaje, El Líbero contactó primero telefónicamente y luego por escrito a la embajada de Cuba en Santiago, para indagar sobre los vínculos de funcionarios de esa representación diplomática con los servicios de inteligencia cubanos. Sin embargo, esta solicitud no fue respondida.

Ataques a sedes de partidos políticos oficialistas y al Memorial del senador Jaime Guzmán

Las protestas del miércoles 6 de noviembre tuvieron un cariz marcadamente político. Por primera vez, desde que empezaron los disturbios violentos -el 18 de octubre- los manifestantes atacaron las sedes de partidos políticos que respaldan al oficialismo. Las sedes de la Unión Demócrata Independiente (UDI) y de Renovación Nacional (RN), ambas en la comuna de Providencia -la primera en la calle Suecia y la segunda en Antonio Varas-, sufrieron daños.

El ataque a la UDI se registró pasadas las 16:00 horas, cuando un número indeterminado de sujetos logró derribar la reja de acceso al recinto. Una vez dentro, el grupo destruyó parte de las instalaciones del inmueble y sustrajeron distintos objetos para hacer barricadas. Mientras que en la fachada les dejaron rayados con palabras como “golpistas” y “venganza”.

La colectividad sufrió otro ataque esa tarde, pues a pocas cuadras de distancia y también pasadas las 16:00 horas, desconocidos causaron destrozos en el memorial del senador Jaime Guzmán, fundador del partido y asesinado el año 1991 por el FPMR. El lugar fue apedreado hasta romper la mayoría de sus vidrios.

La senadora y presidenta de la tienda Jacqueline van Rysselberghe afirmó: “Esto no es vandalismo, es violencia política de quienes buscan acallar a quienes piensan distinto. Es un ataque a la democracia, pero tengan claro que no nos amedrentan y que estamos muy unidos para seguir trabajando por Chile».

El 7 de noviembre un incendio afectó la oficina parlamentaria de la senadora y presidenta de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe ubicada en Concepción. El inmueble también es el lugar de trabajo del diputado Enrique van Rysselberghe. Se presume que el suceso fue causado por desconocidos quienes le habrían lanzado objetos incendiarios.

Por otra parte, Mario Desbordes, diputado y presidente de RN, confirmó -en conversación con Tele13 Radio-, que esa misma tarde desconocidos rompieron vidrios e intentaron sacar protecciones de la sede del partido que integra Chile Vamos. «Son los mismos grupos (que atacaron la sede de la UDI), según nos dijo Carabineros», declaró. Además agregó: «Hay que aislar a los grupos violentos de extrema izquierda. Ellos mismos se anuncian como trotskistas, hacen llamados a tirar la democracia con el mismo lenguaje de los 60′, trasnochados completamente, pero que para ellos está vigente».

Y las agresiones no solo se vieron en el país. El director ejecutivo de la Fundación para el Progreso (FPP), Axel Kaiser, fue víctima de una agresión mientras se encontraba en una actividad privada en la ciudad de Zurich, Suiza. «Tiraron café, huevos, sillas e insultos. Un bautizo de los fascistas de izquierda. No le tengo miedo a estos cobardes, no retrocedí y no lo voy a hacer. Lástima por la imagen que dejan de Chile, esto no tiene precedentes en Zürich», escribió Kaiser en su cuenta de Twitter.

La FPP emitió una declaración pública que indica: «Condenamos todo tipo de violencia, que nada tiene que ver con las demandas ciudadanas que se han levantado en las últimas semanas. La búsqueda de respuestas y soluciones se debe dar en el marco del respeto a las instituciones y a los individuos y no pueden ser utilizadas como excusas para justificar la imposición de ideas por la fuerza».

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