Alexander Enrique Granko Arteaga es descrito por la Misión de Determinación de Hechos de la ONU sobre Venezuela como quien “ordenó, supervisó y participó directamente en arrestos, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas de corta duración, torturas, incluida la violencia sexual, y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes”.

Y es el mismo Granko Arteaga el que ha quedado como el encargado del «despliegue por la seguridad» de Caracas en esta semana clave en que Nicolás Maduro pretende juramentarse por tercera vez consecutiva como Presidente de Venezuela, pese a las pruebas que ha mostrado la oposición del fraude cometido en las elecciones del 28 de julio.

El “blindaje” hecho en el país petrolero por las fuerzas de seguridad -con el despliegue de más de 1.200 uniformados- para impedir protestas en contra del régimen no ha quedado sólo ahí. También ha habido actos de amedrentamiento en las redes sociales desplegados por las mismas autoridades.

Casi al mismo tiempo que la líder opositora María Corina Machado iniciaba ayer en la tarde una conferencia de prensa telemática con decenas de medios nacionales e internacionales, Granko Arteaga publicó en su cuenta de Instagram un video con la música de la película de terror Dead Silence, con las imágenes de una diminuta celda. 

“Habitaciones disponibles para el que perturbe la paz de los venezolanos”, escribió en la leyenda. “Dirección Tocorón y Tocuyito –en alusión a cárceles venezolanas– No quiero lloradera”.

El mensaje de Granko Arteaga concluyó con: “Abro encuesta. Está de acuerdo el pueblo venezolano en darle esta habitación a los fascistas y terroristas”.

La publicación del coronel de la Guardia Nacional Bolivariana fue hecha, además, 48 horas antes de las manifestaciones convocadas por Machado para el 9 de enero, ad portas de la toma de posesión fijada constitucionalmente para el 10 de enero.

La persecución a Machado y González

El 6 de enero hay otro posteo en la cuenta de Instagram del militar pensado para intimidar. Aunque solo se muestra una mano tocando una puerta con el pie de foto: “tun tun”; para los venezolanos esto representa mucho más, ya que “Operación Tun Tun” es el nombre dado por Maduro y los suyos a las acciones con la que los cuerpos de seguridad arrestan masivamente a manifestantes y opositores; y es que no solo van a buscar a sus detractores a sus casas, sino que pueden tomarlos detenidos protestando, yendo al trabajo, por la calle, “en cualquier circunstancia y de modo indiscriminado”, describió para BBC Mundo Gonzalo Himiob, de la ONG Foro Penal, que defiende los derechos de personas detenidas arbitrariamente.

María Corina Machado no es ajena a estas amenazas. Ella misma está siendo perseguida, y permanece en la clandestinidad, acusada por el Ministerio Público de Venezuela por el delito de “traición a la patria”. Al tiempo que sobre Edmundo González Urrutia pesan acusaciones de conspiración, usurpación de funciones, forjamiento de documentos, instigación a la desobediencia de las leyes, entre otros. El régimen incluso ofrece una recompensa de 100.000 dólares por su cabeza, una publicación que Granko también tiene compartida en su perfil. 

El cerco contra González Urrutia se estrechó ayer. El político denunció que el régimen se llevó detenido a su yerno, cuando se dirigía a dejar a sus nietos de 6 y 7 años en la escuela. «Lo interceptaron hombres encapuchados, vestido de negro, lo montaron en una camioneta color dorado, placa AA54E2C y se lo llevaron. A esta hora se encuentra desaparecido», publicó en X a las 14:36.

“Al régimen lo único que le queda es represión. Lo único que le queda es meterle miedo a los venezolanos. Y si los venezolanos logramos juntos superar este miedo, no hay represión posible. Unos cuantos miles no pueden contra 30 millones de venezolanos”, afirmó Machado en la conferencia de prensa. 

La dirigente además aludió a los informes de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre la República Bolivariana de Venezuela de la ONU que ha afirmado que en Venezuela se cometen crímenes de lesa humanidad. 

Horas más tarde, Machado también denunció a través de X el hostigamiento que ha recibido su madre enferma de 84 años.

El torturador

El 20 de septiembre de 2022 la Misión de la ONU emitió un informe de 123 páginas titulado «Crímenes de lesa humanidad cometidos a través de los servicios de inteligencia del Estado: estructuras y personas involucradas en la implementación de un plan para reprimir la oposición al gobierno». Allí se menciona a siete funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN), señalados de ser responsables del “diseño, implementación y mantenimiento de una maquinaria al servicio de la represión de la disidencia”, uno de ellos es Alexander Enrique Granko Arteaga. 

Granko Arteaga, alias “Barba”, fue ascendido a coronel en junio de 2024. De acuerdo con el informe, el militar comenzó su carrera en la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) como capitán y asistente de la “Ayudantía”. En 2017 fue nombrado simultáneamente jefe de la Ayudantía General de la DGCIM y de la Dirección de Asuntos Especiales (DAE) de la misma organización. La DAE se considera un “grupo de choque” y no figura en la jerarquía formal de la DGCIM.

Como jefe de la DAE, Granko Arteaga recibía órdenes directas del director general de la DGCIM, dice el informe, que agrega que “Arteaga es cercano al presidente Nicolás Maduro y hay alegaciones de que ha reportado directamente al Presidente”. 

La Misión cuenta además con testimonio que indican que Granko Arteaga ha sido autor, con participación directa, en actos de tortura, violencia sexual y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes.

“Según estas víctimas, en muchas de las sesiones de tortura, Arteaga no se cubría la cara como otros funcionarios de la DGCIM. Él mismo amenazaba a las víctimas, les propinaba golpes y les aplicaba otros medios severos de tortura, al tiempo que daba órdenes y supervisaba las acciones de sus subordinados. Estas órdenes incluían actos de violencia sexual, como golpes y descargas eléctricas en los genitales de los detenidos y desnudez forzada”, se lee en el texto.

En su documento la Misión relata que investigaron “múltiples casos en los que Granko Arteaga ordenó y participó en detenciones arbitrarias, incluyendo la detención arbitraria de familiares de detenidos”, así como que participó en la detención de varios militares.

Centros de detención clandestinos

El hombre a cargo del plan de seguridad en la previa de la toma de posesión presidencial también ha sido señalado por la Misión de la ONU de estar supuestamente a cargo de los centros de detención clandestinos administrados por la DGCIM. “Testigos con acceso a información privilegiada le dijeron a la Misión que la DAE de la DGCIM, dirigida por Granko Arteaga, administra las casas de seguridad. También dijeron que dos capitanes, que responden a Granko Arteaga, están a cargo de la gestión de las casas de seguridad, incluyendo la logística y el suministro de materiales utilizados para llevar a cabo la tortura, los actos de violencia sexual y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes”, escribieron en el reporte.

Pero el informe no se queda ahí e indica que “Granko Arteaga posee importantes propiedades y está implicado en el tráfico de armas y en la extracción ilegal de minerales en el estado de Bolívar”. Agregan que además está implicado en la extorsión de empresarios y en el allanamiento de propiedades de personas adineradas.

La Misión concluye que: “Durante el tiempo que Granko Arteaga ejerció como Director de la DAE, al menos 52 personas fueron víctimas de tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes. La Misión tiene motivos razonables para creer que, durante este período, al menos 59 personas fueron detenidas arbitrariamente, al menos 13 personas fueron víctimas de desaparición forzada de corta duración y al menos 6 personas fueron víctimas de violencia sexual”.

Machado: “Hasta el final”

En el Instagram de Granko Arteaga hay imágenes del despliegue de seguridad de estos días. “Con la extraordinaria fusión cívico-militar-policial liderada por el comandante jefe Nicolás Maduro Moros vamos a garantizar la paz, a darle seguridad al pueblo. Vamos a garantizar que este 10 enero se juramente el presidente Maduro y nosotros nos juramentamos con él. ¡Vamos juntos por la victoria!”, señaló el militar en redes sociales.

En tanto, en la conferencia de prensa, María Corina Machado opinó que “muchísimos policías y soldados en este momento están tomando decisiones. Si quieren ser un tirano que reprime o un héroe que defiende a su pueblo”. 

La dirigente, en el encuentro con los medios, también tuvo palabras para Chile. Al ser consultada sobre la decisión del Presidente Gabriel Boric de poner fin a la misión del embajador Jaime Gazmuri, indicó: «El Presidente Boric fue prácticamente el primero en denunciar el fraude. Ha tenido una posición muy firme y es algo que agradecemos enormemente a los chilenos”.

Pese al escenario adverso, con toda la “maquinaria” represiva en su contra, Machado concluyó: “La tiranía va a salir y Venezuela va a ser libre. Yo no puedo garantizar el día o la hora. Puede ser antes, puede ser durante, puede ser después del 10 de enero. Pero va a pasar. Eso es lo que significa hasta el final. Y vamos hasta el final”.

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1 Comment

  1. Cuando los tiranos recurren como último recurso a sus organismos de inteligencia, cuya función es otra, y a los de contrainteligencia, es porque desconfían de su propia Policía y FFAA, ello implica que es el final, el dictador morirá, será ejecutado y habrá una cruenta lucha. Venezuela será libre más pronto que tarde

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