María Oropeza en su viaje a Chile en 2017

Más de 24 horas han transcurrido desde que funcionarios del régimen de Nicolás Maduro, integrantes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), sacaron de su residencia, sin orden de captura y por la fuerza, a una de las directoras del comando de campaña de María Corina Machado, María Oropeza. La abogada es integrante de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia (Juventud LAC) y alumni de la Fundación para el Progreso de Chile (FPP), organización que emitió un comunicado condenando el «secuestro» de la activista.

María Oropeza con Juan Carlos Vargas

«Tememos por la vida, la integridad y la seguridad de María Oropeza porque un régimen débil, que está desesperado, es capaz de cometer horrores con muchos de sus propios ciudadanos», dice en entrevista exclusiva para El Líbero Juan Carlos Vargas, coordinador general de Juventud LAC , quien el sábado pasado, cuando se encontraba en Caracas como observador, conversó por teléfono con la propia Oropeza. Se conocían de cuando la ahora colaboradora de Machado vino a Chile para una actividad de la FPP en 2017.

El secuestro de la mujer fue transmitido en vivo en un Live de Instagram por la propia Oropeza. «Están ingresando a mi hogar de forma arbitraria, no hay ninguna orden de allanamiento, están destruyendo la puerta. Yo de verdad pido ayuda, pido auxilio a todo el que pueda. Yo no he hecho nada malo, yo no soy una delincuente, yo solo soy una ciudadana más que quiere un país distinto y que a mí solo me acompaña Dios y la Virgen», es lo último que dice antes de que los uniformados, liderados por una mujer, rompen la puerta.

«¡Colabora pues! ¡Abre ahí, c…!», es lo que se le escucha decir a la funcionaria antes de que le quitara el celular a la activista y se interrumpiera la transmisión. Más de 7.600 usuarios estaban viendo en vivo lo que ocurría. El hecho sucedió pasadas las 9:00 pm del martes. En ese momento la propia Machado pidió a través de sus redes a los vecinos de la zona donde vive la mujer (Guanare, estado Portuguesa), que acudieran en su ayuda. Hasta ayer en la noche se desconocía su paradero, aseguró Vargas a este medio.

La madre de María, Flor Oropeza, grabó un video pidiendo información de su hija. “No sé del paradero de ella, no sé nada de mi hija, quien tuvo una desaparición forzada, porque le violaron todos sus derechos. Son más de 24 horas que no sé nada de mi hija, necesito que me den fe de vida de ella, que me digan dónde está, que no me nieguen dónde la tienen”, sostuvo.

La mañana de hoy, más de 36 horas después del secuestro de Oropeza, comenzó a circular en redes un video con imágenes que serían de la detención de la activista. En la edición, emplearon para el audio una canción de la película Pesadilla (Freddy Krueger). El material fue publicado en Instagram, en las historias de la cuenta @dgcimoficial, que tiene 29.9 mil seguidores, en cuya biografía se indica: «Dirección General de Contrainteligencia Militar. Somos el escudo protector de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana».

Vargas por situación de Oropeza: «Exigimos una fe de vida, es importante esclarecer dónde está»

-¿Qué se sabe de María Oropeza? ¿Han tenido alguna información?

-Lamentablemente no hemos obtenido información nueva desde que fue secuestrada por órganos de la seguridad del Estado del régimen venezolano en su hogar. Ella es una dirigente política del Partido Vente Venezuela y, a su vez, es integrante de nuestra organización desde hace muchos años. Ella tiene un cariño importante por Chile, pues, de hecho, nos conocimos en Santiago. Ella participaba mucho en la Fundación para el Progreso. Hay un vínculo y un cariño con el país. Asumió un liderazgo importante y tristemente en esta desesperación del régimen venezolano se la llevaron desde su casa. El video es desgarrador. Nosotros exigimos una fe de vida, es importante esclarecer dónde está. Probablemente, al igual que con muchos de los dirigentes políticos, el régimen va a ensañarse con ella, porque está tratando de causar el terror en la ciudadanía. Hoy hay más de 2.000 personas detenidas solamente por pensar diferente a la dictadura venezolana. La comunidad internacional no puede seguir tolerando más detenciones arbitrarias, más persecución, más asesinatos de personas simplemente por pensar diferente y poder emitir su voto, en un país donde ampliamente ganó la oposición. Solo están exigiendo poder vivir en un país libre, donde se respeten los derechos humanos y donde haya una democracia plena.

-¿Sabe si ella había recibido amenazas directamente, si se había puesto a resguardo de los funcionarios del régimen de Maduro?

El mismo día de su detención en la mañana, ella grabó un video denunciando la operación de represión y persecución que estaban sufriendo los activistas. María ha tenido un rol protagónico en Portuguesa, apoyó a María Corina, la acompañó y además electoralmente lograron derrotar al madurismo en una zona que históricamente había sido chavista. María Oropeza, en los días posteriores a la elección, siguió participando en actividades públicas. En ningún momento se resguardó, sino que siguió dando la cara, siguió participando en las concentraciones.

-¿No hubo orden de captura?

-Exacto. En este caso como en muchos otros, no hay órdenes judiciales, sino que simplemente existe la intención de detener o desaparecer a las personas por prolongados días u horas, lo que dificulta el poder saber de su paradero y el dar tranquilidad a su familia y a su entorno.

-¿Tampoco se sabe si hay alguna imputación contra ella y por cuál delito?

-No, al igual que pasa con muchas personas, la dictadura venezolana primero te detiene y luego te fabrica o te imputa los cargos que desea, entendiendo que no hay separación de poderes, no hay una justicia imparcial, sino que está completamente alineada a la dictadura y por eso hay que entender que en este caso primero la detienen y luego le inventarán algún cargo para justificar esta aberración, que haya sido secuestrada, porque no hay una orden judicial.

-¿Tienen conocimiento de en cuál sede policial o judicial se encuentra ?

-No, hemos estado en contacto con el entorno cercano de ella para poder recabar información y de momento no sabemos. En una democracia, en un país donde haya un Estado de Derecho, lo normal sería que desde que te detienen tienen un par de horas para ponerte ante un tribunal, pero en este caso la dictadura venezolana, normalmente, te puede detener y tenerte incomunicado durante días o semanas, como ha ocurrido en otros casos emblemáticos. Una persona que estaba viendo el Live fue corriendo a la casa, pero ya se la habían llevado.

-¿Temen por la vida de María Oropeza?

Tenemos una preocupación especial por María Oropeza y también por cada uno de los presos políticos y de las personas que han sido detenidas, que no necesariamente tienen un vínculo político. Hay muchos menores de edad. Dentro de las cifras también hay parte de la comunidad indígena que han sido detenidas. Pero claro, especialmente el de María Oropeza porque es más cercano a nosotros.

-¿Temen que pasen muchísimas más horas o días sin saber dónde está, si está bien?

-Sí, claro. Hay una angustia especial, no nos gustaría que más personas tuvieran que vivir esa angustia que están viviendo sus familiares, porque nadie debería ser detenido por ejercer sus derechos civiles y políticos. Por lo que hemos visto con otros dirigentes políticos que han sido secuestrados y detenidos en días posteriores a la elección, sabemos que van a ser especialmente duros con estas personas.

-¿Cuando dices «duros» es torturados?

-Sí, claro.

-¿Eso quiere decir que temes que María Oropeza pueda estar siendo torturada?

Tememos por la vida, la integridad y la seguridad de María Oropeza porque un régimen débil, que está desesperado, es capaz de cometer horrores con muchos de sus propios ciudadanos.

«María es parte importante de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, Capítulo de Venezuela»

-¿Cómo era el vínculo de la Juventud LAC, de la FPP y el tuyo con María Oropeza?

-Nosotros nos conocemos con María desde el año 2017. Siempre hemos estado en colaboración apoyando la causa venezolana. María es parte importante de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, Capítulo de Venezuela. Esta detención golpeó mucho a los integrantes de la organización porque el asedio que están viviendo muchos de nuestros activistas en Venezuela es tremendo. No solo ellos, sino que muchos de los dirigentes, ciudadanos que no están involucrados en política, pero que sí han visto los horrores de la dictadura venezolana de perseguir a diferentes personas.

-¿Tú estuviste hace poco en Venezuela?, ¿tuviste contacto directo con María Oropeza?

-Sí, yo salí de Venezuela el martes posterior a la elección. Nos comunicamos, pero no nos vimos porque yo estaba en Caracas y ella estaba en su estado, Portuguesa.

-¿Se comunicaron vía telefónica?

-Sí, habíamos estado en contacto durante todos esos días, eran días importantes, claves.

¿Recuerdas la última vez que hablaste con ella?

-Fue el sábado previo a la elección. Básicamente fue muy breve, Estábamos en un contexto en el que muchos de los observadores internacionales que estaban invitados por la oposición fueron deportados. En mi caso, logré ingresar y mantenerme en el país. Ella estaba preocupada por saber cómo estaba. Para muchos, la solidaridad internacional en estos momentos, antes de la elección y ahora también, es muy relevante. Muchas veces uno no lo puede dimensionar, pero cuando se encuentran en situaciones críticas, en dictaduras, el apoyo de la comunidad internacional y la solidaridad son fundamentales. Desde la Red Latinoamericana, por ejemplo, estamos iniciando el registro de a cuántas personas le han anulado su pasaporte, tanto las que están dentro como fuera de Venezuela.

-¿Ustedes se enteraron del secuestro por lo que publicó María Corina?

-A mí me avisaron, me mandaron un mensaje, que revisara las redes sociales de María Oropeza porque estaba transmitiendo su detención. Fue un pedido de auxilio. Nos pusimos en alerta para poder denunciar. Fueron minutos muy complicados, vimos todos en directo su detención. Rápidamente la comunidad internacional se pronunció, el video se empezó a viralizar.

«Desde la llegada en el aeropuerto hasta la salida te hacen notar que estás en un país sin garantías»

-¿Cómo viste la situación cuando estuviste en Caracas?

-La dividiría hasta la entrega de los resultados por parte del CNE. Los días previos había una esperanza, una motivación tremenda de la ciudadanía. Hay que recordar que el sábado en la noche la gente ya en muchos locales de votación estaba haciendo la fila para poder votar a las 6:00 de la mañana del día domingo. Yo había participado ya en la elección del 2015 como observador, para las parlamentarias, y no había esa movilización. Había una diferencia importante. Luego de la entrega de los resultados hay una frustración grande, entendible al respecto, pero también hay que destacar la esperanza y la motivación que tiene hoy la ciudadanía. Yo creo que han sido capaces, a través del liderazgo de María Corina y de Edmundo González, de salir adelante en este proceso que sabemos que no es fácil. María Corina decía que esta es una lucha no solo electoral sino también espiritual. Precisamente en ese contexto, muchas de las frases que me repetían era: vamos a votar, vamos a ganar y vamos a cobrar. Y precisamente este proceso de cobro no es fácil. Creo que hay una esperanza muy grande en el liderazgo de María Corina y de Edmudo González y eso ha llevado a que la presión continúe, de que a pesar de los horrores que ha hecho la dictadura venezolana, de impedir que la gente se movilice, de perseguirlos, de detenerlos, de asesinar a más de 20 personas, aún así la gente ha tenido la valentía y el coraje de salir en paz a manifestarse libremente.

-¿A pesar de esa esperanza de la que hablas, de tu experiencia al haber estado en Venezuela, es un país en el que se siente tensión, miedo, miedo del régimen?

-La tensión, por supuesto, en el sentido de que no se vive en un Estado democrático, no hay Estado de Derecho. Sabemos que muchas de las arbitrariedades que cometen
tanto los funcionarios oficiales, militares, incluso paramilitares, dependen única y exclusivamente de la relación que tienen con el régimen. Van a actuar de acuerdo a las órdenes que les digan los dirigentes. En un país sin garantías es muy difícil tener esa certeza de la tranquilidad.

-¿Eso se siente, se siente que se está en un país sin garantías?

Desde la llegada en el aeropuerto hasta la salida te hacen notar que estás en un país sin garantías. En el caso del aeropuerto, por ejemplo, para los extranjeros había controles migratorios. Antes incluso de llegar a los controles migratorios, los policías ya te revisaban tu pasaporte, te interrogaban, te preguntaban. Luego cuando te autorizaban, recién podías pasar a migración. Había mucho policía y funcionarios de civil que estaban vigilando a las personas que iban ingresando. La ciudad estaba militarizada. Recuerdo perfectamente el camino entre el aeropuerto y la ciudad, en donde había muchísimos funcionarios policiales en el camino. Claro, venían llegando también las delegaciones oficiales, los oficialistas, pero aún así, en el resto de la ciudad había controles. Recuerdo perfectamente el día de la elección, cuando estábamos en Petare (zona popular al este de Caracas), que había unidades de la DGCIM, con militares con caras encapuchadas, con armas, recorriendo algunas zonas de la ciudad, imagino que con el fin de intimidar. Eso era minutos antes del cierre de las mesas. Iban en la parte de atrás de camionetas, eran varias.

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