Los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez (Facebook de Jorge Rodríguez)

Los hermanos más poderosos de Venezuela, Delcy y Jorge Rodríguez, tienen un historial de público repudio contra la Premio Nobel de la Paz y líder de la oposición al régimen de Nicolás Maduro, María Corina Machado, quien ya informó que planea regresar a su país “lo antes posible” y que, además, se reuniría con el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump la próxima semana, que es otro personaje que los hermanos han repudiado, pero con cuya administración hoy están negociando (ver abajo).

En 2014, “Los Rodríguez” acusaron a Machado de “genocida” y en 2025 la actual Presidenta encargada de Venezuela dijo que su reconocimiento era un premio “manchado con sangre”, mientras que el presidente de la Asamblea Nacional (el símil del Congreso en Chile) le “sacó la madre”.

Repudio al Nobel de Machado

El 10 de diciembre, cuando la hija de María Corina Machado recibía el Premio Nobel de la Paz en Oslo, Delcy Rodríguez participaba de una “Asamblea de los pueblos por la soberanía y la paz” que fue transmitida por el canal estatal de TV, donde le quitó cualquier relevancia al reconocimiento y denostó a Machado.

“Fíjense lo que pasó en Noruega: asistieron a un velorio, porque eso parecía un velorio. Era un velorio, un fracaso total. El show fracasó, la señora no se presentó. Dicen que por miedo porque en Noruega se alzó el pueblo, en Noruega salió la gente a protestar en las calles por lo que era un premio manchado en sangre. ¿Quiénes se congregaron en ese premio? Los que han levantado la mano a favor del genocidio contra el pueblo palestino. Allí fueron a parar, a aplaudir un premio sangriento. Ahí estaban todos muy encopetados, pero fracasaron. Fracasaron y seguirán fracasando«.

Siete días después, despertó la ira de su hermano Jorge luego de que Machado dijera en una conferencia de prensa que “tenemos a la guerrilla colombiana, los carteles de droga que han tomado control del 60% de nuestra población, y no solo en narcotráfico, sino en trata de personas y redes de prostitución. Todo esto ha convertido a Venezuela en el centro criminal de las Américas”.

«¿60%? ¿Son 18 millones de venezolanos que, según la genocida esta (Machado) estarían involucrados en tráfico de drogas? Lo que sí es cierto que entre los amos del valle hay un altísimo prontuario de consumo de cocaína, ¿si fuese verdad que de hay un 60% de los venezolanos, entonces estos (señalando el árbol genealógico de María Corina) serían narcotraficantes: la mamá, los hijos, la pareja. Anda a decirle narcotraficante al coño de tu madre María Corina Machado«, espetó.

Y también se refirió al premio internacional: «Qué vergüenza, pobre Nobel, pobre paz. Qué vergüenza Noruega que mancha a la figura de Alfred Nobel al entregarle a una genocida el Premio Nobel de la Paz”. En la misma ocasión, también la tildó de genocida.

Ya en las elecciones presidenciales de 2024, Delcy acusó a Machado y al excandidato presidencial, Edmundo González, de “extremistas” y de haber falsificado las actas que le daban el triunfo al opositor y dijo que la oposición ha vuelto «a fallar a sus amos de Estados Unidos en sus planes por tomar el poder del país (…) que fue donde se planificó el fraude vulgar y masivo por el extremismo de Venezuela. Nuevamente sus ejecutores, sus lacayos, lo volvieron a hacer muy, pero muy mal».

Los hermanos Rodríguez la han acusado de magnicidio y de planear un «exterminio» de chavistas

El adjetivo de “genocida”, los Rodríguez se lo vienen poniendo a Machado desde 2014, cuando acusaron a la opositora de planear un “magnicidio y golpe de Estado” contra el recién asumido Nicolás Maduro (2013).

En enero de 2014 se inició una seguidilla de mortales manifestaciones en Venezuela y en mayo de ese año, cuando los fallecidos se elevaban a 42, funcionarios y dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) conformaron el «Alto Mando Político de la Revolución» para denunciar en cadena nacional que María Corina Machado junto a otras personas (entre ellas el embajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitaker), habrían orquestado las protestas para desestabilizar al régimen y que habían hecho un plan para asesinar a Maduro.

En el “Alto Mando Político de la Revolución” estaban los hermanos Rodríguez. Delcy era ministra de Comunicación y Jorge, alcalde del municipio Libertador. También lo conformaron la “primera combatiente” o exprimera dama de Venezuela, Cilia Flores y el entonces presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello.

Pese a que no ostentaba el rango más alto, fue Jorge Rodríguez quien se encargó de mostrar supuestos correos electrónicos donde los acusados organizaban el crimen. “Llegó la hora de acumular esfuerzos, hacer las llamadas necesarias y obtener el financiamiento para aniquilar a Maduro. Lo demás caerá solo”, decía explícitamente uno de los mensajes que Rodríguez atribuyó a Machado. Y valiéndose de su grado de psiquiatría sostuvo que el lenguaje empleado en los textos era el de “asesinos seriales”. Machado calificó todo como una “infamia”.

En 2024, Jorge Rodríguez continuó con la misma línea de ideas, pues tras las elecciones sostuvo que él había conseguido un documento sobre los “primeros 100 días de gobierno de Machado” – basado en antiguas publicaciones suyas en redes sociales- donde la exdiputada habría planeado una “operación de exterminio” y “asesinato de todos los dirigentes chavistas, nacionales, regionales, locales, así como ataques contra simpatizantes del Gobierno” y la acusó de pedir una intervención extranjera en Venezuela.

Trump, el petróleo… y Machado

Y si bien tanto Delcy como Jorge se han referido a Estados Unidos y al Presidente Donald Trump en los términos y tono que solían usar las autoridades del régimen de Nicolás Maduro, en los hechos ahora hay un cambio de actitud.

Esto, porque el 19 de diciembre pasado, Delcy Rodríguez respondió a declaraciones de Trump insistiendo en la soberanía venezolana sobre el petróleo. Por esos días el norteamericano dijo que Venezuela estaba rodeada y que ellos seguirían bloqueando los barcos petroleros sancionados hasta que «devuelvan todo el petróleo, las tierras y otros activos que robaron previamente» a Estados Unidos.

Ante sus palabras, Delcy, que además era la ministra de Hidrocarburos, replicó que «ni la amenaza, ni la extorsión, ni el robo, ni el expolio, ni el saqueo es el camino (…). Venezuela no le debe nada a los Estados Unidos» y que si ese país quería petróleo, debía pagar por él y agregó que Venezuela estaba esperando las «disculpas históricas» de EE.UU. También sostuvo que el país defendería su soberanía ante cualquier “amenaza imperial”.

Sin embargo, el martes 6 por la noche Trump dio a conocer que su administración llegó a un acuerdo con las actuales autoridades de Caracas respecto del crudo:«Me complace anunciar que las autoridades interinas de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo sancionado de alta calidad a Estados Unidos».

El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, explicó el miércoles que primero venderán el petróleo acumulado y luego lo que vayan produciendo. Las ventas las gestionará EE.UU y quedarán en cuentas de ese país, desde dónde transferirán dinero a Venezuela: «Necesitamos tener esa influencia y ese control sobre las ventas de petróleo para impulsar los cambios que son absolutamente necesarios en Venezuela».

Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa) emitió un comunicado donde informó que «actualmente cursa una negociación con Estados Unidos para la venta de volúmenes de petróleo, en el marco de las relaciones comerciales que existen entre ambos países. Este proceso se desarrolla bajo esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales, como Chevron, y está basado en una transacción estrictamente comercial, con criterios de legalidad, transparencia y beneficio para ambas partes».

El jueves 8 por la noche, en tanto, Trump dio a conocer otra noticia: que planea reunirse con María Corina Machado la próxima semana.

“Entiendo que vendrá en algún momento la próxima semana. Estoy impaciente por saludarla”, dijo en el canal Fox News, misma emisora donde Machado afirmó que le gustaría entregar el Nobel a Trump por su empeño en devolver la democracia a Venezuela.

“He oído que quería hacerlo. Sería un gran honor”, respondió él sobre el posible gesto.

Deja un comentario

Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.