La polémica que ha generado los indultos entregados por el Presidente Gabriel Boric la víspera de año nuevo sigue generando coletazos. La renuncia este sábado de la ministra de Justicia, Marcela Ríos, y del jefe de gabinete del Presidente, Matías Meza-Lopehandía, es solo la punta del iceberg, dicen en el oficialismo. La polémica tiene ribetes muchos más profundos, explican, al desnudar las diferencias insoslayables que existen entre Apruebo Dignidad y el Socialismo Democrático.
Hay quienes sostienen, incluso, que la salida de Ríos -cuya permanencia se hacía insostenible- fue una forma de cortar el hilo por los más delgado, mientras al interior del gabinete, el choque entre las dos almas del gobierno sigue teniendo rostro femenino: la vocera de Gobierno Camila Vallejo y la ministra del Interior Carolina Toha. La influencia de una o de otra ha marcado la agenda del Gobierno y ha dejado huellas en cada uno de los sectores.
Tohá y Vallejo, dicen en el oficialismo, han representado los dos ejes entre los que se ha debido mover el Mandatario. Si bien hasta ahora la titular de Interior había logrado instalar su agenda, el anuncio de los 13 indultos, dicen en el Socialismo Democrático, representó un viraje en favor de la ex diputada comunista.
El choque de fuerzas en el comité político
Hasta antes de la llegada de Tohá, entre los expertos y el mundo político había coincidencia en que Vallejo había logrado por lejos instalarse como la ministra con más capacidad política e influencia al interior del gabinete. Además de controlar la agenda en favor de Apruebo Dignidad.
Actualmente, Vallejo es la única sobreviviente del círculo más cercano del Presidente, luego de la salida de Izkia Siches y Giorgio Jackson del comité político, de Lucía Dammert del segundo piso y, ahora, de su jefe de gabinete Matías Meza-Lopehandía.
En unos primeros meses marcados por los errores no forzados del gobierno, que muchos atribuyen a la inexperiencia del propio Presidente y el gabinete en general, Vallejo se instaló como una verdadera «apaga incendios» al interior de La Moneda. Incluso en el oficialismo varios recuerdan cuando en un punto de prensa en que abordaban el paro de camioneros, la ex diputada le marcó sigilosamente a la entonces ministra del Interior Izkia Siches que ya estaba hablando mucho. Vallejo habría jugado un rol clave para contener las salidas de libreto de Siches.
Durante los primeros meses, además, Vallejo logró obtener una buena evaluación en las encuestas. Según la Cadem del 4 de septiembre, por ejemplo, en la previa del plebiscito, los tres miembros del gabinete mejor posicionados eran Mario Marcel, Carlos Montes y Camila Vallejo.
Con la derrota en el plebiscito de salida y el obligado giro en la agenda del gobierno, las fuerzas al interior del comité político se equipararon. La llegada del Socialismo Democrático al gabinete y de Carolina Tohá fue como un torbellino, dicen en el sector.
Tohá no solo tomó el control del comité político, sino que rediseñó la agenda del Ejecutivo y puso en el centro de las prioridades el tema de la seguridad, un ítem que complica en Apruebo Dignidad. Así y en paralelo al acuerdo constitucional que se llevaba adelante en el Congreso, Tohá convocó al acuerdo por seguridad logrando sentar a la mesa a Chile Vamos y quedar ad portas de cerrarlo.
El giro a la izquierda y el protagonismo de Vallejo
Convertida en los ojos de Apruebo Dignidad en el comité político -pese a ser militante PC, conocida es su cercana relación con el Frente Amplio-, Vallejo es calificada como la principal impulsora de la tesis de que el Gobierno estaba haciendo demasiadas concesiones a la derecha y ningún gesto al mundo de izquierda. Esto basado en la molestia que existía en el sector con las condiciones que se le pusieron al acuerdo por una nueva constitución y a la prioridad que se le estaba dando al acuerdo por seguridad que contenía varias iniciativas promovidas por la derecha.
Así, Vallejo habría sido de las que defendió la idea de llevar adelante un indulto, promesa de campaña por la que además presionaba el PC, y que el Presidente habría venido estudiando por varios meses.
En el Socialismo Democrático no esconden su desazón por el golpe que significó el anuncio para Tohá, en momentos en que la ministra podría haber amarrado uno de los acuerdos más importantes para el país en materia de seguridad y en que la secretaria de Estado se encumbraba con una buena evaluación en las encuestas. Si bien sabían que el indulto era un compromiso de campaña, los cuestionamientos internos apuntan a que la presión del PC y Apruebo Dignidad lo precipitaron, con altos costos para el Gobierno y la titular de Interior.
Al mismo tiempo, en el sector no pasó desapercibido el protagonismo que retomó Vallejo tras el anuncio, que a esas alturas era celebrado en Apruebo Dignidad. Vallejo viajó con Boric a Brasil al día siguiente del perdón presidencial, para participar en el cambio de mando de ese país y en el que asumía el histórico líder de izquierda, Lula da Silva.
Fue la propia Vallejo quien flanqueó a Boric en el punto de prensa entregado desde Brasil y en que el Mandatario cuestionó un fallo judicial para justificar el indulto a Jorge Mateluna.
La molestia en Socialismo Democrático
En el Socialismo Democrático no están dispuestos a pasar por alto el timing que tuvo el anuncio y los errores de que vino acompañado. Si bien desde el sector ya existía presión para que al menos se sacara a la ministra de Justicia, la jugada del Presidente, aseguran, seguirá generando coletazos en todo el sector y advierten, podría dejarle en bandeja las futuras elecciones a la derecha. Sobre todo, considerando la relevancia que tiene el tema de la seguridad y la baja aprobación ciudadana del gobierno.
«Debido a que hubo desprolijidades en la ejecución de mi decisión de conceder indultos y considerando, además, la necesidad de fortalecer la gestión política el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, he decidido aceptar la renuncia de Marcela Ríos Tobar a dicha cartera», con esas palabras el Presidente Boric comenzó su intervención desde La Moneda para anunciar la renuncia de Ríos y que ahora asumirá esa cartera el abogado Luis Cordero Vega. El doctor en Derecho se encuentra actualmente fuera de Chile por lo que ejercerá como ministro subrogante el militante comunista y actual subsecretario de Justicia, Jaime Gajardo Falcón.
«Lamentable que la influencia del PC y Apruebo Dignidad lleven a cometer estos errores al Gobierno y lo dejen en una situación más compleja ante la ciudadanía», sostuvo el senador PS Fidel Espinoza.
En la misma línea, el ex ministro e histórico dirigente del PPD, Sergio Bitar, aseguró que «Carolina Tohá es lo mejor que puede tener el gobierno, aunque las circunstancias son desafortunadas y han menguado su trabajo. Ella sola no puede mejorar al gobierno. Es necesario hacer cambios para tener que definir una nueva línea de acción, que mejore la capacidad de gestión de gobierno y aumente el respaldo ciudadano».
La presidenta del PPD, Natalia Piergentili, en tanto, abordó el tema este viernes en el matinal de Canal 13: «No voy a hacer un juicio de las facultades exclusivas del Presidente. No me corresponde, pero creo que efectivamente se pudo haber hecho en otro minuto (conceder los indultos), entendiendo que esto fue un compromiso de campaña. Creo que esto fue una señal que complicó políticamente el acuerdo de seguridad».
Efectos Electorales: dos listas y caminos separados
El debate por los indultos también tendría otros efectos. A pesar de la renuncia de Ríos, desde Renovación Nacional mantienen que presentarán una acusación constitucional en contra de la ahora exministra.
Por otra parte, también podría haber efectos electorales. Y es que en el Socialismo Democrático se ha instalado con fuerza la idea de que después de lo sucedido con los indultos la opción de ir en una sola lista a las elecciones de consejeros constitucionales no es plausible.
Si bien en principio los argumentos que se han esgrimido son de ingeniería electoral, al interior del conglomerado reconocen que con esto quieren marcar una línea política, de que Apruebo Dignidad y el Socialismo Democrático no son lo mismo, y los separan diferencias profundas en materia programática.
El tema será abordado este martes cuando se retomen las reuniones de secretarios generales de ambos conglomerados.
La definición golpearía uno de los pedidos directos del Presidente Boric quien apuesta porque Apruebo Dignidad y el Socialismo Democrático compitan en una sola lista.

Vallejo, Jackson y Boric siguen siendo unos impresentables estudiantes en práctica, creen todavía que están en Tercero Medio y meten y meten la pata…..que paradoja que sea la ex Concertación la que les venga a salvar el gobierno, porque la verdad es que los ministros de Apruebo Dignidad no han dado el ancho en absolutamente nada. Definitivamente son gente impresentable