Debía ser con precisión de cirujano. Era una operación delicada, compleja, en el último día hábil del año 2022. Se sabía que traería costos, que enrarecería el ambiente político, que lloverían los cuestionamientos, que más de un ministro saldría herido y que se podía poner en riesgo el diálogo oficialismo-oposición en el Congreso, en momentos en que el gobierno debe tramitar sus reformas clave sin tener los votos.

Pero de precisión quirúrgica tuvo poco. El indulto entregado por el Presidente Gabriel Boric a 12 personas que cumplían penas por delitos vinculados al estallido social del 18-O y al ex frentista Jorge Mateluna, se pareció más a la performance de un elefante entrando en un cristalería.

Tiró el mantel con fuerza y cometió al menos cuatro errores no forzados que transformaron este episodio que se veía complicado, en una de las mayores crisis políticas que ha debido atravesar su gobierno.

¿11 ó 13 indultados?

Cerca de las 13 horas del viernes 30 de diciembre, Presidencia emitió un comunicado anunciando que el Mandatario indultaría a 11 personas. 10 por delitos del estallido y al ex frentista Jorge Mateluna.

Según publicó La Tercera, desde el Ministerio de Justicia alertaron en una primera instancia de la existencia de un error en la nómina de indultados, pues se había incluido erróneamente en el listado a los internos Luis Castillo Opazo y Sebastián Montenegro. En reemplazo de ellos debían estar Alejandro Carvajal Gutiérrez y Matías Rojas Marambio.

Dos hora y media después de la alerta de Justicia, Presidencia comunicó oficialmente que el indulto no sería para 11 personas, sino que para 13. No salían de la lista Castillo y Montenegro, sino que se sumaban Carvajal y Rojas. Dijeron que el error provino de la unidad de comunicaciones del Ministerio de Justicia.

Más tarde, Boric abordó el tema: “En el primer comunicado que se emitió hubo dos que no sé por qué no se incluyeron en el listado, pero eso se solucionó inmediatamente”.

La inexactitud en dar a conocer la información y la tardanza en aclarar el error crisparon más el ambiente político. Sobre todo considerando que los dos indultados agregados a última hora estaban cumpliendo condena por delitos emblemáticos del estallido, como el incendio a la Universidad Pedro de Valdivia y el incendio al hotel Principado de Asturias.

Boric dice que los indultados “son jóvenes que no son delincuentes”

El segundo error no forzado vino ese mismo día cuando, desde Valparaíso, Boric se refirió a los indultos que había otorgado a estas 13 personas. “Es una decisión difícil, pero lo hago pensando en el bien de la patria”, sostuvo.

El Mandatario dio un paso más allá y señaló que “tenemos que sanar estas heridas, vivimos un proceso que fue tremendamente complejo en donde estos son jóvenes que no son delincuentes. Y es un compromiso personal que tenía, son decisiones complejas, pero las asumo responsablemente”.

Desde varios lados salieron a reprochar al Presidente, pues todos los indultados estaban cumpliendo penas justamente por cometer delitos y no es facultad del Poder Ejecutivo determinar si alguien es o no un delincuente. Eso lo establece el Poder Judicial.

Algunos de los indultados cumplían penas por delitos graves, como homicidio frustrado a funcionarios del PDI, lanzamiento de molotov, incendio y receptación, entre otros.

De hecho, algunos tienen un amplio prontuario de detenciones.

Es el caso de Luis Castillo Opazo, que en 2007 fue condenado por dos robos con violencia y registra sentencias por hurto, lanzazos y lesiones. Al salir de la cárcel con el indulto se autocalificó de “rodriguista” y dijo que “los insurrectos no nos calmamos”.

Boric dice que el juicio a Mateluna tuvo “irregularidades” y “una valoración de la prueba que no estuvo a la altura de la justicia”

A juicio de varios, el error más grueso cometido por el Presidente fueron las explicaciones que dio para indultar al ex frentista Jorge Mateluna, condenado por el robo de una sucursal del Banco Santander el año 2013.

“Yo tengo la más profunda convicción de que en el juicio a Jorge Mateluna hubo irregularidades y una valoración de la prueba que no estuvo a la altura de la justicia”, sostuvo.

«Tengo la plena convicción de la inocencia de Jorge y por eso hemos llevado adelante este indulto», explicó. 

Sus declaraciones provocaron que el martes el Pleno de la Corte Suprema se reuniera de forma extraordinaria para emitir una declaración que fue leída como un parelé al Mandatario.

“Atendidas las expresiones efectuadas por el Presidente de la República, reproducidas en algunos medios de comunicación los días 1° y 2 de enero del actual, en que cuestiona los fundamentos y la regularidad de un proceso judicial afinado (caso Mateluna), la Corte Suprema se ve en la necesidad de recordar lo dispuesto en el inciso 1° del artículo 76 de la Constitución Política de la República”, dice el documento.

Agrega que “la facultad de conocer de las causas civiles y criminales, de resolverlas y de hacer ejecutar lo juzgado, pertenece exclusivamente a los tribunales establecidos por la ley. Ni el Presidente de la República ni el Congreso pueden, en caso alguno, ejercer funciones judiciales, avocarse a causas pendientes, revisar los fundamentos o contenido de sus resoluciones o hacer revivir procesos fenecidos”.

En tanto, la Fiscalía Metropolitana Occidente se pronunció también con una declaración pública, destacando que la investigación demostró la participación de Mateluna en los delitos imputados y ello fue refrendado en todas las instancias judiciales. “Todas las irregularidades sostenidas por la defensa fueron ventiladas y rechazadas”, recalcó el ente persecutor.

Boric invoca ley que no corresponde

Tras la fuerte reprimenda pública de la Suprema al Presidente, Boric intentó salir al paso y leyó una declaración pública en La Moneda en la que sostuvo que “comparto plenamente el recordatorio que hoy realiza la Corte Suprema, respecto de la importancia del inciso primero del artículo 76 de la Constitución, que establece de manera muy clara que ni el Presidente ni el Congreso pueden, en caso alguno, ejercer funciones judiciales”.

Segundos antes de decir eso, señaló que “independiente de mi opinión personal del caso en cuestión, el indulto otorgado a Jorge Mateluna se funda en las atribuciones que como Presidente de la República me otorgan la Constitución y las leyes. En particular, la Constitución en su Artículo 32 N°14 y la Ley 19.050 que fija las normas generales para conceder indultos particulares”.

En las redes sociales no tardaron en salir a corregir al Presidente, recordándole que la Ley 19.050 tenía que ver con seguros de responsabilidad civil y daños a vehículos de terceros y en ningún caso con indultos. La Ley correcta era la 18.050.

Deja un comentario

Cancelar la respuesta