El ecosistema financiero local anotó un hito regulatorio el pasado 19 de enero. Tras un proceso de evaluación que se extendió por varios meses, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) otorgó la licencia bancaria a Tenpo, permitiendo que la firma inicie su transformación desde un emisor de prepago hacia un banco integral.
Para Fernando Araya, CEO y cofundador de la compañía, este paso no es sólo una expansión de marca, sino un cambio estructural en el modelo de negocio que les permitirá acceder a fuentes de financiamiento más baratas y ofrecer productos de crédito de mayor margen bajo la garantía estatal de depósitos.
–¿Qué representa este hito para la empresa y para el sistema financiero chileno?
-Convertirnos en el primer neobanco de Chile representa la culminación de un trabajo de cinco años y genera una sensación de optimismo enorme, pero también de gran responsabilidad frente a la confianza depositada por nuestros más de 2,5 millones de clientes. Este hito le permite a Tenpo acceder a otras fuentes de financiamiento para acelerar su rentabilidad y ampliar significativamente su oferta de productos financieros. Para el sistema financiero chileno, este hecho es histórico, ya que la construcción de un banco desde cero enfocado en personas no ocurría desde hace más de 20 años.
– ¿Cómo Tenpo Bank se diferencia de la banca tradicional y cómo será su funcionamiento con una solución 100% digital y sin sucursales físicas?
-Tenpo se diferencia de la banca tradicional al operar como un neobanco, donde todo el ciclo de vida del cliente, desde la contratación hasta la gestión de productos, es 100% digital. No cuenta con sucursales físicas ni procesos en papel, con uso intensivo de tecnologías de vanguardia desde firmas digitales, pasando por sofisticados modelos de prevención de fraudes, hasta productos y servicios hiper personalizados para los clientes. Además, su modelo le permite una mayor eficiencia en costos, al prescindir de infraestructura inmobiliaria, altos gastos en publicidad o grandes dotaciones de personal. Todo esto se complementa con una atención continua y humana, disponible vía teléfono o canales digitales como WhatsApp, todos los días de la semana, incluidos festivos.
–Tras obtener la licencia, ¿cuáles son los hitos críticos para iniciar funciones oficialmente dentro del plazo legal de un año? ¿En términos concretos, qué cambia?
-Aunque ahora contamos con la licencia bancaria, Tenpo no operará de inmediato como banco. De acuerdo con la Ley General de Bancos, existe un plazo máximo de un año para iniciar las actividades, y estimamos un período de puesta en marcha de alrededor de seis meses, destinado principalmente a realizar las interconexiones de sistemas necesarias antes de comenzar a operar oficialmente.
–¿Cómo apalancarán su ventaja tecnológica para ofrecer cuentas corrientes y créditos a sus más de 2,5 millones de clientes actuales?
-Operaremos apoyados en nuestra poderosa arquitectura tecnológica, lo que nos permitirá trabajar con márgenes más acotados y, al mismo tiempo, atender de manera rentable a la gran mayoría de la población. A diferencia de la segmentación tradicional de la banca, apostamos por la hiperpersonalización, utilizando nuestras capacidades tecnológicas para ofrecer productos y servicios adaptados al comportamiento y a las características demográficas de cada uno de nuestros clientes.
-¿Cómo será el proceso para que los actuales usuarios de prepago y tarjetas de crédito evolucionen al neobanco?
-Respecto del proceso de evolución, este comenzará en algunos días más a través de nuestra aplicación de Tenpo, donde invitaremos a los clientes a dar el paso hacia la evolución al neobanco. Será un proceso sencillo, guiado y de pocos pasos, que requerirá una aceptación explícita por parte de cada usuario. Esta evolución les permitirá acceder a una oferta superior, con mejores condiciones y beneficios, sin costos de traspaso ni aumentos de precios, manteniendo siempre una experiencia clara, transparente y centrada en las personas. Las cuentas vistas de los usuarios pasarán a ser cuentas corrientes, las tarjetas de prepago pasarán a ser de débito, manteniendo el plástico, y los usuarios evolucionarán su experiencia, accediendo a nuevos productos.
–¿Cómo buscan acelerar la inclusión financiera bajo su concepto de «Financracia»?
-Creemos que el sistema financiero debe ofrecer alternativas reales e inclusivas, especialmente para quienes han quedado históricamente fuera. Dentro de nuestra visión de democratizar las finanzas, buscamos atender a cerca de cuatro millones de personas que hoy no tienen acceso al crédito formal por falta de historial y a otros cuatro millones que enfrentan dificultades producto de episodios de insolvencia pasados.
El uso intensivo de tecnologías de vanguardia permite la entrega de microcréditos y soluciones financieras a segmentos que la banca tradicional no suele atender, al no ser rentables bajo modelos de operación más pesados en costos. En ese mismo ámbito, desarrollamos productos inclusivos que permiten a más personas incorporarse al sistema financiero formal, como la Tarjeta Control, diseñada para personas sin historial crediticio o con antecedentes comerciales negativos, o nuestra Cuenta Remunerada, con la cual el usuario genera intereses diarios por el solo hecho de tener un saldo superior a los $50.000 en su cuenta con una tasa súper competitiva.
