Publicado el 06 de abril, 2020

De qué se trata la guerra de ventiladores mecánicos que denunció Mañalich

Autor:

Emily Avendaño

«Se ha declarado una suerte de guerra de ventiladores en el mundo. Hemos tomado la decisión de manejar esa información en estricto secreto», dijo ayer domingo el ministro de Salud al ser consultado por la llegada de nuevas máquinas. Según ha informado el Minsal, el país tiene en total 3.315 respiradores mecánicos disponibles “y pueden ser más”. Se han convertido en uno de los bienes más preciados en medio de la pandemia. Tensiones entre países , bloqueos de compras e incluso la acción de servicios de inteligencia son parte de esta batalla.

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Frente a la pandemia del coronavirus, hay algunos elementos que son los más preciados al momento en que un país llega al peak de contagios: respiradores artificiales, camas de hospital y mascarillas. El jueves las autoridades sanitarias detallaron el stock disponible en Chile de ventiladores mecánicos.

“Tenemos 3.315 ventiladores disponibles y pueden ser más”, aseguró el ministro de Salud, Jaime Mañalich. “Me comuniqué con el gobierno de China para adquirir más respiradores y tenerlos de respaldo en caso de que sea necesario. Quiero transmitir que este volumen de respiradores, tener 220 respiradores de respaldo para los próximos semanas, es algo que prácticamente ninguna nación en el mundo tiene en este momento y tenemos que estar tranquilos de que cualquier persona que necesite un respirador lo va a tener”, agregó.

Los más de 3.000 que están actualmente disponibles se logran mediante varias vías: la capacidad actual de ventiladores mecánicos en el país, públicos privados, es 1.229, de estos hay 220 que no se están usando; el Ministerio realizó compras de 797 ventiladores mecánicos invasivos que están llegando semanalmente, se emitió una resolución para el uso de las máquinas de anestesia con el objetivo de aumentar en 500 las camas de unidad de pacientes intensivo; y hay 200 ventiladores mecánicos pediátricos que van a ser reconvertidos para ser utilizados en pacientes adultos. 

En este contexto, La Tercera informó el sábado que el ministro Mañalich le había solicitado a la Fuerza Aérea que volara a China para traer la donación de ese país. Y ayer, al ser consultado por más detalles, el ministro señaló: «Respecto a la llegada de insumos y las vías, hemos decidido, dado que se ha declarado una suerte de guerra de los respiradores en el mundo, con incautaciones, etc., hemos tomado la decisión de manejar esa información en estricto secreto para, precisamente, proteger la llegada de ese equipamiento a nuestro país». 

Y la «guerra» a la que hace alusión el secretario de Estado se aprecia en distintas partes del mundo.

En Israel, por ejemplo, están utilizando una fábrica de misiles para producir respiradores. La portavoz del Ministerio de Defensa, Naftali Bennett, aseguró que su país, no puede depender del abastecimiento del extranjero. En su primer día de trabajo produjeron treinta unidades, ya entregadas al Ministerio de Sanidad. De acuerdo con Benet, Israel dispone de unos 2.000 respiradores. (22,51 por cada 100.000 habitantes).

Un agente del Mosad narró a la agencia de noticias EFE cómo los países lidian una guerra encubierta por respiradores. Según el relato, los servicios de inteligencia de todo el mundo están en “una batalla” para adquirir material sanitario, en particular respiradores artificiales. La fuente indicó que el Mosad ya aseguró la compra de unos 180 ventiladores y se pusieron como meta conseguir 7.000.

Un ejemplo de estas “batallas” la protagonizan España y Turquía. El diario El Mundo, de España, confirmó el viernes que 150 respiradores que habían comprado a China permanecían atrapados en Turquía. La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, reconoció que el vuelo en el que trasladaban los equipos se encontraba “bloqueado”, luego de hacer escala en Ankara y admitió que Turquía había decidido quedárselos «para el tratamiento de sus propios enfermos». El Gobierno español “ya da por perdido este material”, comprado por el Ministerio de Sanidad y, al menos, por las comunidades autónomas de Castilla-La Mancha y Navarra, indica El Mundo. El pago por los insumos fue de 3 millones de euros.  Ayer domingo, España anunció que Turquía permitirá finalmente la exportación de los respiradores. Pero la tensión en diversos países ya está instalada.

Los respiradores en cuestión buscan aliviar la presión de las UCI en ambas regiones, especialmente en Castilla-La Mancha, que es la tercera más afectada por el Covid-19, aunque es la octava en número de habitantes. El ministro de Sanidad de España, Salvador Illa, aseguró la fabricación diaria de 400 respiradores por parte de dos empresas, una de ellas el fabricante de automóviles Seat, y otra ubicada en Móstoles (Madrid). El gabinete formalizó un contrato de 5.000 para que se entreguen en las próximas semanas. La situación de España se ha tornado crítica durante la última semana. Han confirmado 117.710 casos y cuentan 10.935 fallecidos. 

La ministra de Hacienda ibérica, María Jesús Montero, advirtió que la agresiva competición internacional por estos productos ha forzado a España a depender de la producción de sus propias empresas.

Los grandes fabricantes de respiradores artificiales se encuentran en China y Alemania. El director del Instituto Robert Koch (RKI), Lothar Wieler, aseguró el 31 de marzo que Alemania está en buenas condiciones para hacer frente a la epidemia y dijo que ningún otro país tiene tantos respiradores por 100.000 habitantes, pero añadió que mucho depende de que se logre aplanar la curva de crecimiento.

El Drägerwerk de Alemania, uno de los líderes mundiales en la producción de ventiladores mecánicos cuadruplicó su producción: podrá entregar 10.000 respiradores a su país más 10.000 pedidos de gobiernos extranjeros. 

Alemania cuenta con 25.000 camas disponibles para que los pacientes se recuperen. Estas camas, tienen integrado un servicio de asistencia respiratoria. Otras naciones europeas no están tan bien equipadas: Francia tiene 7.000 camas con asistencia respiratoria e Italia alrededor de 5.000. En Gran Bretaña, el Servicio Nacional de Salud (NHS) indicó que solo tienen 4.000 camas de terapia intensiva disponibles en todo el país, y Matt Hancock, su secretario de salud, confirmó la disponibilidad de 5.000 respiradores artificiales (8,50 por cada 100.000 habitantes).

El Presidente de Francia, Emmanuel Macron, se propuso el martes el objetivo de ser autosuficiente, a finales de 2020, en la fabricación de mascarillas, que actualmente se tienen que importar en su inmensa mayoría de China. En esa línea, Macron alabó al consorcio industrial liderado por la empresa Air Liquide, que fabrica respiradores artificiales. A este grupo se han sumado las empresas Valeo, el grupo automovilístico PSA y el grupo Schneider Electric; con el objetivo de entregar 10.000 respiradores a los hospitales a mediados de mayo. Estos respiradores, más las 7.000 camas con asistencia respiratoria representan 25,37 respiradores por cada 100.000 habitantes.

Pese al número, el primer ministro francés, Édouard Philippe, reconoció que hay preocupaciones del personal médico por la falta de ciertos insumos utilizados en cuidados intensivos. “En todas partes ocurre lo que está pasando en Francia, el consumo de productos necesarios para la reanimación, medicamentos y respiradores, ha crecido en proporciones nunca imaginadas, un 2.000 %”, indicó.

Varias regiones de Francia han denunciado no haber recibido pedidos masivos de mascarillas después de que los estadounidenses se hicieran con ellos pagando más y, a su vez, el gobierno francés permitió en marzo requisar material de protección en todo el territorio, lo que ocasionó un enfrentamiento diplomático con Suecia tras incautar a principios de marzo un cargamento de 4 millones de mascarillas fabricadas en China, destinado en parte a España e Italia.

EE.UU. busca controlar exportación de mascarillas y ventiladores

El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, autorizó a los fabricantes de vehículos Ford, General Motors y Tesla a producir ventiladores. General Motors (GM), el mayor fabricante de automóviles de esa nación, anunció un acuerdo con el productor de equipos médicos Ventec Life Systems para incrementar la producción de respiradores; mientras que Ford y GE Healthcare producirán en cien días -contados desde el 12 de abril- 50.000 respiradores de bajo costo en una de las plantas del fabricante de automóviles en Michigan. Tras completar este lote, la empresa quedará con capacidad de producir 30.000 respiradores más al mes. 

Estados Unidos es actualmente el país con más casos confirmados de Covid-19, con más de 300.000 contagios y 8.000 defunciones. Nueva York es uno de sus estados más afectados. El gobernador Andrew Cuomo detalló que poseen 750 ventiladores no invasivos y que ha comprado 3.000 más. Cuomo, en una conferencia de prensa ofrecida el 2 de abril, afirmó que el peak máximo de casos lo tendrán a finales abril, momento en que los hospitales de la ciudad necesitarán entre 75.000 y 110.000 camas y entre 25.000 y 37.000 respiradores, dependiendo de si se siguen o no las medidas de distancia social.

Y el viernes en la noche, la administración Trump ordenó a los funcionarios federales de salud y gestión de emergencias que usen la autoridad de la ley para preservar respiradores, máscaras quirúrgicas y guantes quirúrgicos para uso doméstico. Para esto, el Mandatario invocó la Ley de Producción de Defensa (utilizada durante la guerra de Corea) lo que impediría a 3M, por ejemplo, exportar material como mascarillas hacia Canadá y América Latina.

Canadá ha optado por producir localmente los equipos médicos que necesitará; por lo que anunció un plan para adquirir en el mercado doméstico desde respiradores hasta pruebas de diagnóstico, por un valor de 2.000 millones de dólares canadienses (1.400 millones de dólares estadounidenses). El pedido incluye 1.750 respiradores. 

Panamá, por su parte, reconoció que tiene una capacidad instalada de 500 respiradores artificiales y están esperando la llegada de unos 100 adicionales. El total indica que tendrían 15 respiradores por cada 100.000 habitantes. 

El vicepresidente de Panamá, José Gabriel Carrizo, respondió en Twitter la oferta de Elon Musk, fundador de Tesla, en el que le explica que como el país centroamericano está «a pocos días de abrir un nuevo hospital modular con 100 camas, sería increíble tener respiradores Tesla para el pueblo panameño». Esto después de que Musk dijera que la empresa que dirige tiene «ventiladores adicionales aprobados por la FDA», la agencia estadounidense que regula los alimentos, medicamentos y aparatos médicos.

 

 

 

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