“Esto lo hemos hablado con el Presidente y quiero ser sumamente clara y tajante: no hay cambio de gabinete”, dijo la tarde de ayer la vocera de Gobierno, Camila Vallejo, dando cuenta de la molestia que se ha instalado en el Ejecutivo por las presiones oficialistas para que se asuman responsabilidades políticas en el gabinete por la profunda crisis que vive el sector tras destaparse el «Caso Convenios».
Y es que según relatan al interior de La Moneda, el destape de los traspasos de dinero del Estado a fundaciones ligadas principalmente al Frente Amplio, ha provocado un verdadero quiebre en el oficialismo.
“Las evaluaciones de los equipos del Presidente le corresponden a él. Llamaría a aquellos parlamentarios que entiendo que no representan a sus partidos, sino que son opiniones y críticas aisladas, que respeten esta facultad del Presidente”, agregó la vocera.
Los dardos a RD y la encrucijada de Boric
En el Socialismo Democrático y algunos sectores del PC, ha tomado fuerza la idea de que aquí es el Frente Amplio y los rostros de RD en el Gobierno los que deben asumir las responsabilidades.
En los partidos de la ex Nueva Mayoría creen que más que un cambio de gabinete, lo que se requiere es la renuncia de los rostros de Revolución Democrática, empezando por el ministro Giorgio Jackson; el jefe del segundo piso, Miguel Crispi; y la directora de Presupuestos, Javiera Martínez.
«Es urgente que rostros de la crisis comprendan que en la vida a veces las cosas no resultan como uno quiere, y que por lealtad con el gobierno y especialmente pensando en lo mejor para Chile, busquen otros horizontes. Estamos a tiempo de frenar este huracán que está destruyendo todo a su paso. Ojalá tengan la generosidad necesaria para salir del gobierno», dice el diputado Jaime Araya (PPD).
El senador José Miguel Insulza (PS), por su parte, defendió al ministro Montes y apuntó sus dardos contra Jackson. “No comparemos a Jackson con Montes (…) Conozco a Carlos Montes, no se me ocurre que a última hora haya decidido ser ministro para desviar fondos a cosas que él ha hecho legalmente toda su vida”, sostuvo en entrevista con Radio Duna.
Desde el PC, en tanto, Lautaro Carmona señaló ayer en Mesa Central de T13 Radio, que «aquí no hay ninguna posibilidad que no se precisen las responsabilidades de quienes tenían conocimiento de causa o no, de quienes demoraron trasladar estas observaciones a los espacios institucionales que les correspondía conocerlos para tomar medidas”.
En el oficialismo reconocen, en todo caso, que es difícil que el Presidente deje caer solo a RD, lo que por ahora imposibilita un cambio de gabinete, ya que un ajuste que incluya a Montes puede ser complejo, dado que el ministro socialista es quien se ha estado haciendo cargo de la crisis.
Asimismo, con nuevos casos dándose a conocer día a día, en el oficialismo creen que no es aconsejable que el Presidente «queme los fusibles» tan rápido. De hacerlo, las nuevas cartas que entren al gabinete también quedarían contaminadas con la crisis.
Tres almas del gobierno
Con todo, la tensión que ha generado el «Caso Convenios» en el oficialismo ha llevado a plantear a algunos miembros del oficialismo de que el Gobierno pasó de tener dos almas, a tres, luego de que la crisis sacara a relucir la incomodidad de parte del PC con sus socios de coalición.
En la colectividad no han dudado en mostrar sus diferencias con el Frente Amplio y tomar distancia del discurso de «superioridad moral» con que acusan entró ese bloque a la política. Incluso han aprovechado la crisis para reempoderar su rol en el Gobierno, como sucedió con la presión que ejercieron para que renunciara Patricio Fernández a su rol de asesor presidencial para la conmemoración de los 50 años del 11 de septiembre (leer nota aquí).
«Puede ser un buen deseo empezar a hablar de hacer política de tal o cual manera, el problema es que para tener un capital político hay que tener un acervo, una experiencia, que pueda dar la posibilidad de tener una palabra autorizada«, señaló el jueves pasado el secretario general del partido, Lautaro Carmona, al ser consultado por el caso en una entrevista con el Diario El Siglo.
El alejamiento de Tohá
Un síntoma de la soledad en que se encuentra el Frente Amplio, dicen en el oficialismo, ha sido el rol poco protagónico que ha tomado la ministra del Interior, Carolina Tohá.
En el Socialismo Democrático enfatizan que la ministra debe abocarse a la agenda de seguridad, tema que forma parte de los problemas prioritarios para la ciudadanía y que debe ser RD y el Frente Amplio los que vean cómo resolver la crisis por los convenios cuestionados.
De hecho, en medio de la crisis al interior de La Moneda y los intentos por aclarar si el Gobierno sabía o no de los convenios antes de que estallaran en la prensa, la ministra y el subsecretario Monsalve presentaron ayer los ejes de la nueva política nacional de migraciones.
El 29 de junio, la ministra había señalado que no permitirían que el caso que sacude al FA «nos desvíe del rumbo».
