Compleja y sin consensos. Así fue cómo se vivió el debate de la elección de la nueva mesa directiva de la Convención Constitucional que terminó con María Elisa Quinteros (MSC) como presidenta y Gaspar Domínguez (INN) como vicepresidente.
La elección evidenció la falta de acuerdos que abunda al interior del órgano redactor, sin embargo, para el convencional Raúl Celis (RN), «los ánimos no han cambiado demasiado luego de la elección de la mesa, porque yo creo que todos estuvimos de acuerdo con que hicimos un espectáculo lamentable y penoso. Más que enojarse, lo que correspondía era rápidamente cambiar la actitud y sacar adelante el trabajo para el cual fuimos designados», afirma.
Incluso, la elección de los vicepresidentes adjuntos, que se preveía más sencilla, no estuvo exenta de dificultades. Tras una intensa negociación en el sector de la derecha, finalmente los Independientes, Renovación Nacional y Evópoli definieron a Raúl Celis y Hernán Larraín para asumir la vicepresidencia adjunta de la Convención Constitucional.
En el programa radial Mirada Líbero en Agricultura, el exintendente de Valparaíso explica que el proceso tuvo dos etapas. Una primera etapa estuvo enfocada en la entrega de patrocinios necesarios por parte de la UDI para poder completar las 24 firmas, y una segunda etapa estuvo internamente relacionada con Evópoli para definir cómo resolvían el problema.
«En la primera parte donde interviene la UDI, existía una molestia de forma, porque nosotros hayamos ido a buscar apoyo en la Lista del Apruebo, en lo que es la ex Concertación, la ex Nueva Mayoría, sin el Partido Socialista. La UDI puede tener razón en que lo ideal hubiese sido que les avisáramos, aunque era una necesidad porque si nosotros no hacíamos eso, si no buscábamos patrocinios no teníamos ninguna posibilidad de llegar a una vicepresidencia», opina.
Celis apunta que la palabra ‘convención’ implica convenios, acuerdos, «entonces si uno no sale a buscar acuerdos, obviamente respetando sus principios, la centroderecha va a quedar en la más absoluta irrelevancia», porque «nosotros no tenemos el tercio, ni el cuarto de los votos, de modo que si la centroderecha no se abre a una constitución medianamente razonable, las consecuencias van a ser muy negativas».
Dicho esto, advierte que si la propuesta entregada «se transforma en una constitución a la medida, de revancha, y un sector de izquierda extrema pasa por encima de las otras divisiones, es posible que igual se gane el plebiscito de salida, pero se ganará de forma estrecha y esa constitución tendrá corta vigencia y al cabo de un lapso menor será modificada» y para eso explica que la centroderecha tiene que estar con una disposición a abrirse, a conversar, a hacer una consensos, «porque hacemos un mal negocio si nos atrincheramos».
[LA MIRADA LÍBERO]Raúl Celis (@raulcelism): «Si se transforma en una constitución a la medida, de revancha, y un sector de izquierda extrema pasa por encima de las otras divisiones, es posible que igual se gane el plebiscito de salida, pero se ganará de forma estrecha». pic.twitter.com/cQiHf7x44O
— El Líbero (@elliberocl) January 17, 2022
Los convencionales Raúl Celis (RN) y Hernán Larraín Matte (Evópoli) utilizarán el cargo de forma conjunta, se repartirán los seis meses de mandato restante en tres meses cada uno. De este modo, Celis, representante del distrito 7, cumplirá estas funciones los primeros tres meses de trabajo, mientras que Larraín, del distrito 11, se hará cargo del tiempo restante.
El constituyente de Evópoli, Hernán Larraín Matte, en entrevista con La Tercera, indicó que los problemas que hubo son una señal de los déficit que tiene Chile Vamos como coalición, apuntando a que el sector «debe hacer una profunda reflexión para proyectarse hacía el futuro».
Frente a sus dichos, Celis afirma que desde Renovación Nacional sí se está haciendo una reflexión con un programa que se está aplicando que se llama ‘Renovación Nacional Escucha’ donde la directiva se desplaza por todo el país para conocer la visión que tienen en regiones.
No le cabe duda que la centroderecha necesita de manera urgente analizar qué es lo que ha pasado, por qué ha perdido la votación de la gente joven, y en en sentido, «creo que la izquierda fue mas hábil que la derecha, porque ellos supieron captar muy bien a las diversidades sexuales, las relacionadas con temas medio ambientales y las relacionadas con la ley del aborto libre». «Desde la centroderecha tenemos que hacer lo mismo», agrega.
De todas formas, el convencional de Renovación Nacional valora que en materia de ideas la centro derecha está muy bien enfocada. «Hay centros de estudios importantes que nos apoyan como Idea País, el Instituto de Estudios de la Sociedad (IES) y en eso le ganamos a la centro izquierda», pero claro precisa en que esto recién se encuentra en fase inicial, en ideas, «por lo que necesitamos que esas ideas se transformen en candidaturas, mientras no logremos hacer una conexión de las ideas con los partidos políticos de los centros estudios, los resultados no van a hacer halagadores para nuestro sector», lamenta.
El 4 de julio es el plazo establecido para que los constituyentes tengan lista una propuesta de constitución política para que la ciudadanía la vote a través de un plebiscito dirimente y ante eso, uno de los primeros objetivos del nuevo vicepresidente adjunto es tratar de insistir en la necesidad de cumplir con los plazos: «Tenemos que sacar una Constitución razonable, que responda a consensos básicos, aunque eso implique un mayor minimalismo».
Y en eso, «creo que estamos en la misma línea con María Elisa Quinteros y Gaspar Domínguez, en la necesidad de dialogar, de formar consensos para evitar que esta constitución dude un suspiro», concluye.
