El 19 de mayo de este año, la ministra del Interior, Izkia Siches, presentó el Plan Menos Armas, Más Seguridad, que busca reducir la cantidad de armas de fuego en el mercado ilegal e “interrumpir el flujo de armas legalmente inscritas”.

De esa forma, anunció que se presentará un nuevo proyecto de Ley de Control de Armas para avanzar “en la prohibición general de posesión de armas en nuestro país”.

En su cuenta pública del 1 de junio, el Presidente Gabriel Boric dedicó algunos minutos a esta materia y pidió al Congreso “todo el apoyo para aprobar una ley que nos permita avanzar hacia la prohibición total de tenencia de armas y que al mismo tiempo fortalezca la institucionalidad a cargo de la fiscalización”.

El anuncio -que desató fuertes cuestionamientos en distintos sectores de la población- descolocó a varios, pues en su programa de gobierno no había nada al respecto. En el texto sólo se menciona una vez la palabra “armas” y es para describir que el “tráfico de armas” es una de las acciones del crimen organizado. Nada más.

Sin embargo, en la página web de su campaña se puede encontrar más material al respecto en el consolidado de propuestas sobre “Seguridad”, área que estuvo a cargo de la actual jefa de asesores del Presidente Boric, Lucía Dammert.

Ahí se propone “generar una campaña de desarme de la población civil; aumentar los requerimientos legales para la adquisición de armas por civiles y la rotulación de munición; exigir la reinscripción del arma en forma anual, mediante un examen de su tenedor que lo acredite como apto para el uso de armas de fuego”. Todo muy alejado de la prohibición total que ahora propone el gobierno.

La caída de la postura de Dammert: regular armas, pero no prohibir

Para algunos, el viraje que ha hecho el gobierno en este tema se debe al abrupto aumento de los delitos violentos, pero para otros representa un declive de la influencia de Lucía Dammert en las decisiones que toma el gobierno, pues en esta materia la socióloga y experta en temáticas de seguridad ha tenido una postura diferente a la prohibición total de tenencia de armas.

Como evidencia no sólo está lo que plasmó en las propuestas de seguridad de la campaña de Boric, sino que también lo que ha dicho en entrevistas y estudios.

Por ejemplo, en noviembre del año pasado señaló a Ex-Ante que se necesita «más fiscalización de venta de armas, discutir una disminución en la venta de municiones, un reempadronamiento de todas las armas hoy en el sistema”.

Asimismo, en septiembre de 2020, señaló al medio “Sputnik” que lo ideal era un acceso a las armas limitado y que se implementara “trazabilidad de las municiones y armas que ingresan a los países de forma legal, así como aquellas que se producen”.

Lo mismo explicitó en 2008 en un informe sobre la Primera Encuesta de Victimización de Ecuador. Como se indica en la tesis titulada “Programa piloto de entrega voluntaria de armas de fuego como política de control de armas” (2014), Dammert propuso cinco medidas para mejorar la situación de exceso de armas en ese país. Ninguna era la prohibición total de armas.

Dammert “en la frontera” Chile-Perú

Otro tema que ha comenzado a hacer ruido en sectores allegados a los temas de seguridad tiene como protagonista a Dammert: sus antiguas asesorías al Ministerio del Interior de Perú, una de ellas un año después de haber trabajado en un cargo estratégico en el Ministerio del Interior de Chile.

En su currículum publicado en su página web personal, Dammert -nacida en Perú pero nacionalizada chilena- señala que tuvo tres cargos clave en el Ministerio del Interior de nuestro país en los gobiernos de Ricardo Lagos y Michelle Bachelet 2: Jefa de Proyectos Especiales de la División de Seguridad Ciudadana (2003-2004), Jefa de Asesores del Subsecretario del Interior Mahmud Aleuy (2014- 2015) y Jefa de la División Estudios de Interior (2015-2016).

Justamente un año después de su polémica salida de la División de Estudios de Interior, señala haber realizado una asesoría -vía el Banco de Desarrollo de América Latina- al Ministerio del Interior de Perú sobre “patrullaje Inteligente y mejoramiento del trabajo policial en Comisarías en el Perú”.

El otro trabajo con ese ministerio lo realizó en 2020 y fue una “Revisión de experiencias internacionales de prevención y control del delito”.

Un ex funcionario del Ministerio del Interior señala a El Líbero que el paso de Dammert por los ministerios del Interior de ambos países podría ser un asunto “problemático” que podría ser fuente de conflicto tanto para Chile como para Perú.

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