Seguir a Joaquín Niemann en un torneo del PGA, con todo lo que rodea dichos torneos, me haría recordar cuando trasnochamos, asadito de por medio, para ver las finales del Abierto de Australia de tenis con el Chino Ríos primero y Fernando González después, o cuando todos fuimos del Real Madrid en la temporada 1994-95 donde los madridistas alcanzan el campeonato y Bam Bam Zamorano el título de pichichi del año; o aún más atrás en el tiempo cuando nos madrugábamos para ver a Eliseo Salazar en la Formula 1 o a Martín Vargas disputando 4 veces el título mundial de box. Es que los chilenos queremos a nuestros deportistas, nos sentimos orgullos de ellos, y ya vemos en Joaquín Niemann nuestra próxima figura excluyente.
Volviendo al PGA y a la fome transmisión del torneo, tenemos que destacar el nacimiento del nuevo Ice Man del golf; todos los deportes tienen ese exponente que se enfrenta con frialdad y precisión a las exigencias físicas y mentales más extremas y lo que ha mostrado Brooks Koepka este fin de semana lo hace ganador con merecimiento del apodo señalado. En la ronda final de un major, donde aparecen los nervios y se encogen los brazos, pudo soportar y salir airoso de la presión no sólo de su compañero de grupo, el renovado australiano Adam Scott, ganador hace unos años del Master de Augusta, sino de aquella que le impuso el brillante juego de Tiger Woods, que como en sus mejores tiempos, desató la euforia de la muchedumbre. Y lo hizo a lo Tiger. Al no estar muy fino con su golpe de salida (en los primeros 9 hoyos falló 7), se vio forzado a ejecutar golpes extraordinarios desde incomodas posiciones para lograr una primera vuelta de menos 3, ponerse directamente en la pelea y desatar la locura de la gente. Koepka, que venía más atrás, sentía las ovaciones y no obstante ello apelaba a su frialdad y concentración para mantener su juego y con dos birdies de manual en los hoyos 15 y el 16, sellar la vuelta y ganar su segundo major del año y el tercero de su carrera. Y de paso igualar la marca de míticos jugadores como Sarazen, Hogan, Nicklaus y el propio Tiger únicos ganadores el mismo año del US Open y el PGA Championschip.
Y en medio de todo ello nuevamente Joaquín Niemann hace historia al transformarse en el primer chileno, después de siete actuaciones de compatriotas, que pasa el corte clasificatorio en un major. Y lo hace con autoridad y aunque el resultado final no fuera el esperado, se da espacio para dejar un par de registros destacados. En los cuatro días de juego logró 17 birdies, promediando 4,25 por ronda, así como promedió también 1,69 putts por ronda ubicándose en los lugares 15 y 18 respectivamente en estos ítems. Pero lo más importante, ratificando en un major que con su nivel el chileno puede competir de igual a igual con los monstruos del golf mundial. Y, si sigue por este camino, seguramente pronto les estará ganando. Yo estoy seguro de que es cosa de tiempo. Ojalá todo Chile pueda ser testigo de ello.
El Caddie Nerd
