Este jueves el Presidente José Antonio Kast cumple sus primeros tres meses desde que llegó a La Moneda. Para evaluar este periodo, El Líbero convocó al sociólogo y doctor en Filosofía, Max Colodro; a la expresidenta del PPD, Natalia Piergentili; y al abogado y columnista, Gonzalo Cordero, en el Bar Nacional de Isidora Goyenechea. En torno a un café, sánguches y galletas, los analistas abordaron los principales temas que han marcado el inicio del gobierno, como el proceso de instalación y la primera Cuenta Pública del Mandatario, los cambios en el Ministerio de Seguridad, los aciertos y errores de estos meses, la gestión en seguridad y economía, y el rol de la oposición frente a las decisiones de La Moneda.

La instalación del gobierno

Los tres analistas coincidieron en que el inicio de la administración Kast ha estado marcado por contingencias y decisiones rápidas y sorpresivas que han definido la percepción sobre su gestión.

Para Colodro, “al gobierno se le aparecieron en estos tres meses realidades que no imaginaba, que no estaban en los cálculos originales. Primero la guerra y el impacto en los combustibles. El gobierno tomó la decisión, a mi juicio responsable, de sincerar esa realidad, pero eso significó un choque con las expectativas muy fuerte. Yo creo que ese es el gran hito de estos tres meses”.

A juicio de Gonzalo Cordero, “yo creo que el gobierno estuvo muy cerca de que se le instalara, se le consolidara la imagen de la improvisación. Y eso habría sido verdaderamente nefasto. Y una cosa buena que ha hecho es que en política siempre es bueno sorprender, y creo que el Presidente sistemáticamente ha sorprendido en términos de flexibilidad, en términos de ser una persona dialogante. O sea, el estereotipo del extremista de derecha yo creo que el gobierno, y particularmente el Presidente, lo ha contrarrestado muy bien, lo ha anulado”.

Natalia Piergentili, por su parte, abordó una de las decisiones del gobierno que marcó la semana pasada: la salida de los dos subsecretarios de Seguridad 24 horas después de la Cuenta Pública del Presidente Kast.

“Tú le preguntas a cualquier persona si alguien está haciendo mal su pega… todos ellos saben que si hacen mal su pega, lo más probable es que rápidamente venga un despido. Entonces, ¿por qué nos extraña que se tomen decisiones abruptas en sacar a una autoridad? Eso va pegado al sentido común«, dijo.

Para Colodro y Cordero, en tanto, el timing para hacer el cambio no fue el adecuado.

“Yo lo vi con cierta sorpresa, porque imaginé, ingenuamente, que el gobierno iba a hacer esfuerzos porque el impacto del mensaje presidencial fuera mayor, que hubiera más trascendencia, que se estuviera discutiendo, conversando, analizando lo que había sido el mensaje. Y en menos de 24 horas el propio gobierno decide cambiar radicalmente la agenda e instalar un cambio de subsecretarios, por lo tanto en menos de 24 horas el debate era otro. Eso me vuelve a la idea de que este gobierno tiene un problema de manejo político y comunicacional”, sostuvo Colodro.

Cordero señaló que “uno tapa lo malo con otra noticia, pero uno le da espacio para florecer y brillar a lo bueno. Desde ese punto de vista encontré extraño que taparan comunicacionalmente algo que era bueno”.

La primera Cuenta Pública

Entrando de lleno en la Cuenta Pública, los analistas analizaron la performance del Mandatario. Con ciertos matices, a Piergentili le gustó. “Siendo yo una persona del otro lugar en términos políticos, puede que me hayan faltado cosas por abordar, como la agenda de descentralización, las regiones… pero lo que señaló me pareció preciso, me pareció que no tenía esa pretensión grandilocuente, me pareció convocante respecto de ciertos mínimos”, sostuvo. A su juicio, los ministros deben “abrazar” el tono dialogante que planteó el Kast en su discurso.

Cordero dijo que el jefe de Estado “sorprendió por lo amable, y al mismo tiempo, dentro de esa amabilidad, dejó fijadas posiciones de derecha que uno podría decir muy nítidamente”. Asimismo, agregó que “otra cosa que yo creo que es positiva es que no tuvo esa entonación típica de los discursos políticos. No fue pretencioso, fue como una conversación, casi una explicación”.

Max Colodro, por su parte, apreció que “el discurso fuera el de un Presidente de la República y no el de un candidato en campaña. Esa diferencia se notó: este ya no es el Kast previo a la segunda vuelta. Acá busca convocar a la sociedad chilena en un momento que él considera crítico y que es crítico”.

El estilo Kast

Otro de los temas tratados fue el estilo que ha mostrado el Presidente José Antonio Kast en estos tres meses. «Para interpretar a José Antonio Kast hay que entender que es un conservador puro… el conservador tiene una actitud respecto de cómo enfrentar los problemas. El conservador, contrariamente a lo que la gente cree, suele ser muy dialogante porque no cree en las utopías, no cree que haya una solución que lo resuelva todo. Cree en la experiencia, cree en lo que han dejado las generaciones. Y yo creo que eso es José Antonio Kast (…). El conservador nunca quiere hacer la revolución, pero sí quiere hacer alguna restauración y eso es lo que uno ve en José Antonio Kast”, sostuvo Cordero.

El abogado agregó que “a mí me tocó conocerlo en la Facultad de Derecho de la Universidad Católica. El recuerdo que tengo de él, la imagen que tengo de él, es que no era el más brillante, no era el más carismático, pero tenía una cualidad que todos se la reconocían: te decía la verdad, te la decía de frente, nunca por el lado, nunca por la espalda, siempre de frente y siempre amablemente, no con agresividad”.

Para Max Colodro, Kast “no es carismático, no es una persona que nos vaya a encantar a través del discurso, no es un encantador de serpientes, no tiene el don de decir cosas que a uno lo dejen con la boca abierta, da de repente la sensación de que es un hombre más bien tranquilo, que frente a una realidad durísima, como tener que enfrentar un alza de los combustibles de 400 pesos, decide sincerar, hay que asumir los costos, hay que dejar que las cosas sean lo que son (…), está dispuesto a comprarse una impopularidad y una caída fuerte en la aprobación y un aumento de la desaprobación”.

Asimismo, agregó que a pesar de ese estilo “no tiene ningún problema en decir ‘este gabinete que yo diseñé requiere correcciones rápidas, tiene que mejorar, no podemos seguir con estos problemas de gestión que no han logrado resolverse en estos dos meses. Hay que tomar una decisión express, urgente’. Y por lo tanto, ese contraste entre un Presidente aparentemente que va en una velocidad más lenta en su personalidad, en su estilo, contrasta con este otro Presidente que es muy pragmático y que muestra ejecutividad”.

Para Piergentili, “una de las cosas que me llama la atención, compartiendo con Gonzalo sus características como conservador y que hay presidentes que son súper pragmáticos y que son capaces de gobernar con quienes en algún minuto le clavaron los puñales más grandes, acá, por la conformación de los equipos de José Antonio Kast, sobre todo su Segundo Piso, se ve que él le da un valor muy importante al sentido de la lealtad y al sentido de la convergencia y de los caminos juntos”.

Gestión en seguridad

Sobre la seguridad, que es el tema prioritario de la ciudadanía en las distintas encuestas, Colodro tuvo una mirada pesimista respecto de lo que puede hacer el gobierno.

“Lo que me pasa en el tema de seguridad es que aquí hay un deterioro social. Cuando ves las cifras y constatas que desde el estallido social a la fecha en Chile ha aumentado por tres la cantidad de familias que viven en tomas y campamentos. Y que muchas de esas tomas y campamentos están controladas y gestionadas por el narco. Entonces, siento que el problema es tan estructural, tan de fondo, que no veo fácil que una política pública, por muy buena que sea y por muy bien gestionada que esté, pueda tener un impacto rápido, un impacto que la gente pueda percibir. Esta idea de que un superministro de Seguridad como Martín Arrau pueda eventualmente hacer la diferencia en meses, creo que va a ser muy difícil”, sostuvo.

Para Piergentili, “donde más va a ser complejo para el gobierno será en cumplir la expectativa. No en los índices de seguridad, no en la sensación, no en poner más apoyo a carabineros, sino que en el tema de la migración, donde claramente puso una promesa que no se va a poder cumplir”.

Cordero, en tanto, opinó que “hay un aspecto anímico de sensación gravísimo en el tema de la inseguridad. Entonces, lo que la gente quiere es ver a alguien con la actitud correcta. Por ejemplo, lo que la gente quiere ver en economía es que el ministro Jorge Quiroz tenga resultados. Pero lo que quiere ver del ministro Arrau es que haga la pega. Y desde ese punto de vista, yo no soy tan crítico del efectismo. Hay una cierta dosis de efectismo que es necesaria, porque apunta a una parte importante del problema, que es la sensación”.

Economía y el rol del ministro Quiroz

Los tres analistas coincidieron en que la economía ha sido un desafío inesperado para el gobierno en estos tres meses.

Para Piergentili, eso sí, el primer desafío “es lograr tener más seriedad política a la hora de asumir responsabilidades con el tema de los famosos cálculos. No es baladí que yo me haya equivocado en calcular 30 pesos de 500 pesos (…). No puede ser que lleguemos a un punto en que uno no le crea las cifras a la Dirección de Presupuestos. Yo no recuerdo no haberle creído un informe a la Dipres, que para mí era la biblia. El cómo se ha buscado la culpabilidad de esto no ha ayudado mucho, pero creo que lo que hay que hacer no es poner a alguien en la plaza pública, sino que recomponer la credibilidad de las instituciones respecto de las cifras”.

Sobre el proyecto de Reconstrucción, sostuvo que “confío en que el tono del discurso del Presidente ayude a que el ministro Quiroz se abra a debatir algunos aspectos”.

Para Cordero, en tanto, la impresión que tiene del ministro de Hacienda es que “es una persona de esas que no pide permiso y tampoco pide perdón, pero avanza. Avanza con mucha convicción y muchas veces sin preocuparse demasiado de la forma. Eso, en una situación como la actual, creo que tiene muchas ventajas. Y eso puede andar bien en la medida que la tramitación legislativa sea bien equilibrada en un equipo en el cual ese carácter del ministro Quiroz sea compensado por el del ministro de la Segpres, José García Ruminot, y por el rol del ministro del Interior, Claudio Alvarado, cuya habilidad y talento político para moverse en los vericuetos de la tramitación legislativa es sencillamente proverbial”.

Colodro, por su parte, sostuvo que “el gobierno está viviendo una situación económica bien crítica y sorpresivamente crítica. ¿En qué sentido? El gobierno esperaba que a partir de marzo se empezara a notar relativamente rápido un cambio en las expectativas, sobre todo del mundo empresarial, y que eso tuviera también efectos en el resto de la ciudadanía. Lo que le ha pasado al gobierno es exactamente lo contrario. El país está viviendo una situación que hoy día, en términos de crecimiento económico, es peor que la del año pasado. Pero yo creo que el gobierno está haciendo lo correcto. Yo valoro el proyecto de Reconstrucción, aunque creo que se pueden discutir algunas cosas”.

La oposición

El papel que ha jugado la oposición en estos tres meses también fue uno de los temas que se tomó la conversación en el Bar Nacional.

Para Cordero, “el rol del Partido Socialista en la recuperación de las confianzas en la estabilización del país es clave (…). Mientras el Partido Socialista siga siendo verdaderamente un telonero del PC y el Frente Amplio, es muy difícil confiar en que la estabilidad de Chile es consistente”.

La ex timonel del PPD dijo que “mientras el sector del cual yo me siento parte, que es el Socialismo Democrático, no sincere de dónde viene, hacia dónde quiere ir y con quiénes, va a seguir esta cosa quizás muy efectiva, muy mediática, pero poco profunda. Creo que los tiempos de ‘todos contra alguien’ o que nos aglutinamos porque no nos gusta Kast, es pobre, es feble, no se sostiene, porque creo que construir mayorías por construir mayorías numéricas, no es una expresión de mayoría social. No nos hemos constituido como una oferta legítima, como un camino que los ciudadanos puedan tomar”.

Colodro, en tanto, sostuvo que “el Socialismo Democrático dejó de existir. Lamentablemente. Creo que a partir del 2010, la toma de distancia que hizo el Socialismo Democrático respecto de lo que fue el Chile de la Concertación, esta autoflagelación, esta aceptación sumisa de lo que fue el diagnóstico de los 20 años que hizo el movimiento estudiantil del 2011 en conjunto con lo que era el diagnóstico que desde siempre había traído el PC, hizo que el Socialismo Democrático literalmente dejará de existir. Creo que Bachelet en eso jugó un rol muy importante para que ese diagnóstico se solidificará (…). Sin el PC y sin el Frente Amplio, el Socialismo Democrático no tiene posibilidades de disputar elecciones presidenciales, ni elecciones parlamentarias, ni elecciones municipales, y por lo tanto veo muy difícil que este sector pueda recomponerse y empezar a tener vida propia”.

Deja un comentario

Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.