A Carmen Phillips la despertó un ruido. Eran las 2:20 de la madrugada y ella creyó que era una de sus hijas proveniente de Santiago; pero la sorpresa fue mayúscula, cuando al salir lo que vio fue a su nana encañonada por encapuchados. 

«Cuando uno se acuesta en la IX Región no sabe si va a despertar y eso me pasó anoche», dice en conversación con El Líbero la exconsejera regional de La Araucanía. 

En la madrugada del jueves, desconocidos quemaron por completo el fundo Calatayud ubicado en una zona rural, en la ruta Perquenco-Lautaro, del sector Quillem. Incendiaron su casa, bodegas, una camioneta y un tractor. Tras dar vuelta a toda la casa, antes de encenderla en llamas, encontraron y robaron dos revólveres, entre otras pertenencias. 

“Salgo a la galería y mi nana venía encañonada por estos terroristas. Eran siete u ocho encapuchados y a mí también me apuntaron con la pistola y empezaron a preguntar dónde estaban las armas y empezaron a buscar por todas las piezas, destruyendo todo, tirando todo abajo. La cosa era destruir, destruir, destruir”, relata.

Phillips solo se quedó con lo puesto: un par de zapatillas para levantarse, su camisa de dormir y una chaqueta; nada más. Ni anteojos, ni documentos, nada.

“Después empezaron a romper los vidrios, con un combo de fierro, golpeaban los vidrios a modo de que después, cuando pusieran el acelerante, se prendiera más rápido la casa. Nos dijeron que nos sentáramos, que no nos moviéramos”. En el ínterin, denuncia la víctima, “se llevaron teléfonos celulares, tarjetas de crédito, mis anteojos. Salimos a punta de culatazos, por supuesto, y vimos cómo me quemaban la camioneta, el tractor, con combustible, y prendieron fuego a mi casa de habitación”.

“Me decían que si me movía me iban a matar”

Lo ocurrido fue inesperado. La excore asegura que nunca la habían amenazado. El único problema previo que tuvieron ocurrió hace cuatro años, cuando hubo un intento de toma; “pero de una comunidad muy pacífica que colinda conmigo”. Ese hecho no logró trascender y después de eso no hubo otra comunicación, ni comentario.

Hasta la madrugada del jueves.

Recuerda lo que le gritaban mientras la apuntaban con el arma: “Me decían que si yo me movía me iban a matar y que yo había explotado durante 80 años a los mapuche”. 

Carmen Phillips asumió como consejera regional en 2016 –a mitad del período 2014-2018, luego de que Enrique Neira renunciara para postular a las elecciones municipales– y después la exmilitante de la UDI fue electa para el ciclo de 2018 a 2022. 

Es hija, además, del exparlamentario Patricio Phillips y de Carmen Sáenz, ambos líderes históricos del Partido Nacional. No obstante, duda que su pasado político tenga que ver con el atentado: “Nada de eso. En ningún minuto mencionaron mi nombre, mi trabajo, ni nada”.

Sobre la propiedad no existen títulos de merced. Cuando su bisabuelo llegó al sector todo aquello era un bosque y él se encargó de limpiarlo para hacerlo habitable. En suma, la familia debe tener alrededor de 200 años en la zona. 

Phillips: “El granero de Chile era justamente el fundo de mi abuelo”

Pasadas las 2:00 de la tarde de ayer, la casona continuaba humeando. Fue construida con madera de araucarias hace muchos años. 

“Esta propiedad fue de mi bisabuelo, después de mi abuelo, de mi madre y hace cuatro años hubo una subdivisión a raíz de que falleció mi madre y soy propietaria de este pedazo que me corresponde a mi donde estaban las casas patronales”, explica Phillips sobre el predio de 200 hectáreas que, actualmente, dedican a la producción de forraje y a la ganadería.

“No me voy a ir, porque mi familia es de aquí, mi bisabuelo era de aquí. Mi abuelo fue el primer productor de trigo de Sudamérica y el tercero del mundo. Cuando hablan del granero de Chile, el granero de Chile era justamente el fundo de mi abuelo en el sector de Traiguén. Por lo tanto, yo no soy una aparecida en este sector. Soy de aquí. Y voy a seguir siendo de aquí, aunque le moleste a mucha gente”.

Luego del atentado, la mujer recibió la visita del gobernador Luciano Rivas y también del delegado presidencial de La Araucanía José Montalva. Este último dijo a 24 Horas que “este tipo de hechos no pueden seguir pasando. Nos vamos a coordinar con quien tengamos que coordinar para que las investigaciones tengan, por fin, personas a quienes detener y personas que tengan que pagar por este tipo de hechos”.

Incluso, la ministra del Interior Carolina Tohá aludió al atentado y lo calificó como “gravísimo”.  

Sobre la presencia del gobernador y el delegado, Phillips apunta: “Ellos saben lo que pasa y lo que uno sufre y lo que vive y esto es un atentado no solo a mí, sino que a todos los agricultores de la región y del país. Aquí se está impidiendo que uno produzca para tener el sustento para todas las familias de este país. O queremos que todos nos crucemos de brazos y tengamos que vivir de las cosas importadas”.

El lienzo de los responsables: “Fuera latifundistas del territorio”

Entre los escombros fue hallado un lienzo con la leyenda: “Fuera los latifundistas del territorio mapuche. Libertad a Nelson Queipul, Luis Tranamil…”, pero el resto quedó ilegible por la acción de las llamas y, en consecuencia, no se sabe qué organización radical se atribuye el atentado. 

Luis Tranamil se encuentra actualmente en prisión preventiva por el asesinato del carabinero Eugenio Naín; y la Weichan Auka Mapu se ha adjudicado diversos atentados en su favor. La WAM surge en 2013 por una escisión de la Coordinadora Arauco-Malleco (CAM), y su sello, en aquel momento, fue la quema de templos religiosos.

Por otro lado, Nelson Queipul fue detenido el 27 de julio de este año en la comunidad Huemal Curin del sector Mulpulmo, ubicada en Máfil (Región de Los Ríos). Se le acusa del presunto homicidio frustrado a un carabinero en servicio ocurrido el 8 de diciembre de 2021. En su caso, la Liberación Nacional Mapuche (LNM) se atribuyó un atentado incendiario ocurrido el 1 de agosto en La Araucanía, que dejó saldo de una casa patronal de tres pisos y un jeep con daños totales.

Phillips no se aventura a señalar responsabilidades. “Uno no sabe. Era gente encapuchada, jóvenes, entre 27 y 30 años. Todos a rostro cubierto. No se puede presumir de nadie”.

Phillips: “Mi vida corría un serio peligro”

El atentado ocurre en la misma semana que el gobierno prorrogó por novena vez el estado de excepción en La Araucanía y en la Provincia de Arauco, del Biobío. 

Frente a esto, la exconsejera regional señala: “Mi gran preocupación es el futuro de este país, de esta región principalmente, pero de este país. Qué van a hacer mis hijas, mis nietos, qué futuro les vamos a dejar, qué país vamos a encontrar, dónde se van a proyectar. Por qué las generaciones nuevas tienen que ir a buscar rumbo al extranjero y no pueden realizar su profesión y vivir en tranquilidad. Este país lo están destruyendo. Los políticos de izquierda no se dan cuenta cómo se vive, porque cuando uno se acuesta en la IX Región no sabe si va a despertar y eso me pasó anoche. Yo a las 2:00 de la mañana sentí que mi vida corría un serio peligro”. 

Sobre lo que viene en adelante, afirma: “Aquí hay que sentarse, de partida mirar cómo se termina de quemar mi casa y hacer un análisis de qué va a suceder. Yo tengo gente que trabaja conmigo. No sé qué futuro les puedo ofrecer, pero lo más preocupante es qué futuro les voy a dejar a mis hijos, a mis nietos, qué país queremos. Cuándo se va a tomar conciencia del país que queremos, o queremos llegar a ser una Venezuela”. 

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