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Publicado el 04 de enero, 2019

Canciller Ampuero participa en cita clave donde definirán postura de la región ante el nuevo período de gobierno de Maduro, que ha sido considerado “ilegítimo”

Autor:

Emily Avendaño

Hoy el Grupo de Lima decidirá cómo actuará este 10 de enero cuando Nicolás Maduro asuma como Presidente de Venezuela para el período 2019-2025. La organización, conformada por 14 países incluido Chile, ya desconoció las elecciones en las que el gobernante fue reelecto. El ministro de Relaciones Exteriores asistirá hoy a la reunión que se llevará a cabo en Perú. Por su parte, la comunidad de venezolanos en el país anunció acciones de protestas para la próxima semana.

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Emily Avendaño

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Venezuela entrará a una zona gris a partir del 10 de enero. Ese día, de acuerdo a la Constitución, comienza un nuevo período presidencial de seis años. El problema es que ni la Asamblea Nacional de Venezuela -el Congreso-, ni el Grupo de Lima (del que Chile forma parte), ni la Organización de Estados Americanos (OEA), tampoco el G7 (Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido, y Estados Unidos) ni la Unión Europea reconocen los comicios en los que resultó reelecto Nicolás Maduro.

El escenario es desalentador para ese país. Alfonso Marquina, diputado y segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional, señala que un “Presidente desconocido” no puede tener acceso a vías de financiamiento externo, emitir operaciones de crédito público o firmar contratos de interés público nacional, porque serían contratos nulos y, por lo tanto, no serían exigibles a la República.

“El ya difícil panorama que se vive en Venezuela se va a complicar muchísimo más, Venezuela tiene un gobierno usurpador, con una dictadura que se mantiene por la vía de la fuerza y que no ha sido capaz de resolver los graves problemas a los venezolanos, sino que se convierte en promotor de la crisis. Vemos un escenario de muchísima inestabilidad, con una altísima conflictividad social producto de la crisis económica y política”, augura el legislador.

Hoy el grupo de Lima se pronunciará sobre la continuidad en la Presidencia de Maduro. Delegados de los 14 países que conforman la organización se reunirán en Perú para elaborar un comunicado conjunto de cara a la juramentación del 10 de enero.

Una nota de prensa emitida por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú adelanta que en la reunión “los Cancilleres abordarán la crisis política, económica y humanitaria en Venezuela producto de la ruptura del orden democrático en ese país. Asimismo, considerarán iniciativas de coordinación regional para el restablecimiento de la democracia y respeto de los derechos humanos en Venezuela y para hacer frente al éxodo de ciudadanos venezolanos”. Como antesala a este encuentro, ayer se reunieron los coordinadores nacionales de los 14 países del Grupo.

Antes de finalizar 2018, el presidente Sebastián Piñera dijo en un matinal que Chile no reconocerá al gobierno de Nicolás Maduro. Además, durante su intervención en la 73° Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas señaló dijo que Venezuela está gobernada por un régimen que no respeta la libertad, la democracia, ni los derechos humanos. “Chile no reconoció la legitimidad de las elecciones presidenciales recientes en Venezuela, porque no cumplieron requisitos mínimos y necesarios para ser una elección libre, democrática, transparente, conforme a los estándares internacionales. Y, por tanto, no reconocerá la legitimidad del nuevo gobierno que surge a partir de esas elecciones”, declaró ese 27 de septiembre.

El presidente de Colombia, Iván Duque, también ha adelantado que no tendrán relaciones diplomáticas con el Estado Venezolano. “No vamos a hacer la pantomima de seguir manteniendo relaciones diplomáticas con un régimen que está violando la Resolución 1373 de Naciones Unidas, alojando terroristas en su territorio y, segundo, no vamos a premiar a un criminal de lesa humanidad que sistemáticamente está lacerando a su pueblo. Por ahora con Venezuela hay una relación consular y de negocios, como ocurre en este tipo de circunstancias”, dijo el mandatario a El Tiempo.

Venezuela tiene un gobierno usurpador, con una dictadura que se mantiene por la vía de la fuerza y que no ha sido capaz de resolver los graves problemas a los venezolanos, sino que se convierte en promotor de la crisis», dice el diputado Alfonso Marquina.

La convocatoria del Grupo de Lima ocurre en la misma semana en que Duque se reunió con el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, en la que acordaron unir esfuerzos para recuperar la democracia en Venezuela. Al encuentro en la capital peruana asistirá el canciller Roberto Ampuero quien también ha dicho que a partir del 10 de enero la comunidad internacional debe rechazar el gobierno de Nicolás Maduro, según reseña la agencia de noticias EFE.

La novedad que tendrá esta reunión se medirá en la influencia que tendrán los nuevos presidentes electos en México y Brasil, Andrés Manuel López Obrador y Jair Bolsonaro, respectivamente. Extraoficialmente, se supo que antes de la asunción de Obrador, quien tiene una tendencia más afín a Maduro, existía en el grupo cierto consenso en cuanto a romper relaciones con Venezuela, y ahora este escenario deberá revisarse.

“Lo que puede ocurrir es que México retome la que ha sido su postura tradicional en el campo internacional, lo que en nuestra opinión es un error porque en Venezuela se produjo un desconocimiento de la voluntad popular, se desconoció la constitución, la Asamblea Nacional y los derechos laborales; por lo tanto no creo que el Grupo de Lima vaya a modificar su posición, quien la modificará es el presidente de México, no sé si en general el Estado mexicano”, afirma Víctor Márquez, miembro del Frente Amplio Venezuela Libre, plataforma que agrupa a partidos políticos, gremios, asociaciones, miembros del chavismo disidente, familiares de presos políticos, víctimas de la represión, la Iglesia Católica, la Iglesia Cristiana y diversos movimientos de fe.

Para el diputado venezolano Ángel Alvarado, no se trata de la influencia de México sino de lo que vaya a aportar Brasil al Grupo: “Es el quinto país más grande del mundo y la frontera más grande que tiene Venezuela. Este es un nuevo actor que genera más presión”.

A través de un comunicado, los países del bloque ya se han pronunciado con respecto a la reelección de Maduro, al decir que “no reconocen la legitimidad del proceso electoral desarrollado en la República Bolivariana de Venezuela que concluyó el pasado 20 de mayo, por no cumplir con los estándares internacionales de un proceso democrático, libre, justo y transparente”.

La comunidad de venezolanos en Chile también prepara acciones de cara al 10 de enero. Tienen previsto entregar un documento al Gobierno de Chile, a los partidos políticos, al Congreso y a distintas delegaciones diplomáticas para solicitar el desconocimiento de Nicolás Maduro. Además realizarán una protesta el próximo 12 de enero.

“En Venezuela tenemos un Presidente que es ilegítimo en su desempeño”

El Bloque Constitucional de Venezuela, conformado por abogados especialistas en la materia y ex magistrados, emitió un comunicado en el que explican que el proceso “electoral” de mayo es ilegítimo “no sólo por haber sido inconstitucionalmente adelantado, sino fraudulentamente ordenado por una entidad manifiestamente espuria, como es la Asamblea Nacional Constituyente, instalada por la sola voluntad de Nicolás Maduro”; agregan que además el proceso estuvo plagado de irregularidades en todas y cada una de sus fases, por lo que señalan que el 10 de enero la nación no dispone de una persona electa para tomar posesión del cargo y que de hacerlo Maduro estará “usurpando” el cargo.

Explica el diputado Marquina: “En Venezuela tenemos un Presidente que es ilegítimo en su desempeño, pero que conservaba algunos vestigios de legitimidad de origen, que se extinguen el 10 de enero porque en Venezuela no hubo un proceso electoral sino un mega fraude, en el cual el régimen impidió la participación de los partidos políticos, utilizó todos los recursos del Estado para doblar la dignidad del pueblo venezolano y hacerse de unos supuestos resultados electorales que no se corresponden con la realidad vivida en el país. Hoy en Venezuela no tenemos Presidente electo y el señor Maduro pretende, a partir del 10 de enero, usurpar la Presidencia de la República”.

La crisis venezolana entra en una etapa de colapso y esta tiene que producir una solución definitiva. Un elemento que puede contribuir a que este colapso se resuelva es con la designación de un gobierno alternativo», afirma el constitucionalista Alejandro González.

La tesis de la usurpación la comparte también el Frente Amplio Venezuela Libre. “No hay un Presidente electo, sino un Presidente de facto a partir del 10 de enero. Es un Presidente que está usurpando el poder porque las elecciones del 20 de mayo no fueron transparentes”, señala Márquez.

Las consecuencias para Venezuela son diversas. Alejandro González, miembro del Bloque Constitucional, señala que esto traerá cambios a nivel diplomático, con relaciones internacionales degradadas a su mínima expresión. “Lo más probable es que Venezuela no tenga acceso a mecanismos de financiamiento, de crédito, mecanismos formales de adquisición de bienes y servicios para, por ejemplo, la industria petrolera, de los minerales, incluso muchos insumos para las cajas de comida que distribuye el gobierno. Va a ser muy difícil que un gobierno usurpador, ilegítimo, pueda establecer relaciones comerciales formales con entidades públicas y privadas a nivel internacional”. Por otro lado, Venezuela se retiró del Pacto de San José y este año se cumple el lapso para retirarse de la OEA.

Para el diputado Alvarado, estos son “pasos adicionales en la presión por alcanzar una salida democrática en Venezuela. Ya el país está aislado porque nadie quiere tener relaciones con Maduro. Países como Chile, Estados Unidos, Canadá, Colombia y Brasil ya han retirado a sus embajadores”.

“Necesitamos una condena mucho más fuerte, enérgica y directa en función de la responsabilidad que Bachelet tiene en la ONU”

La fecha de la visita de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos a Venezuela aún no se ha definido, pero este se trata de un factor que los venezolanos están considerando. Michelle Bachelet tiene un mandato del Consejo de Derechos Humanos de la ONU que solicitó, el 26 de septiembre, que preparase un informe exhaustivo sobre la situación en Venezuela; y Maduro ya habría autorizado la visita.

“Michelle Bachelet tiene que tener mucho cuidado en valorar y ponderar debidamente sus pasos políticos en relación con la crisis de Venezuela. Si ella decide ir después del 10 de enero no debiera reunirse con ninguna autoridad de un régimen usurpador. Lo más sensato, o lo que imagino que le aconsejarán sus asesores es que no vaya. Ella no lo legitima, pero sí le estaría dando de una patente de corso a un régimen usurpador y eso en la posición política y personal de una líder como Michelle Bachelet sería algo incomprensible, en el mejor de los casos, e inaceptable en el peor”, opina el constitucionalista González.

Por su parte, Márquez opina que en este momento no están dadas las condiciones para que ella visite Venezuela “porque ya ha pasado el tiempo para que pudiera venir dentro del mandato legítimo de Maduro. Por lo tanto, de venir, debería hacerlo antes del 10 de enero. No obstante, hay otros mecanismos de observación que puede utilizar, porque incluso en dictaduras, las organizaciones internacionales actúan haciendo visitas si se logra que el dictador dé autorización”.

El diputado Alvarado es más escéptico con respecto a la visita: “Ella tuvo dos períodos presidenciales en Chile, en los que se hizo a la vista gorda sobre lo que estaba pasando en Venezuela. Yo tengo muchas dudas de su papel de ahora en adelante. No hace falta que venga Michelle Bachelet para saber de la violación a los derechos que se vive en Venezuela. Tiene que cuidarse mucho de no venir a la lavarle la cara a Maduro. El llamado es a tener mucho cuidado para que eso no ocurra y necesitamos una condena mucho más fuerte, enérgica y directa en función de la responsabilidad que ella tiene en la ONU”.

“Podríamos llegar a niveles de ingobernabilidad que serían un caldo de cultivo incluso para un estallido social”

La inflación en Venezuela va a cerrar el año 2018 por encima de 2.500.000%. Debido a la escasez hay productos que han desaparecido de los supermercados y solo se puede acceder a ellos a través del mercado negro. La producción petrolera del país cayó a 1.150.000 barriles por día y de manera simultánea hay una caída de los precios del petróleo en el mercado internacional; por lo tanto para los ciudadanos de ese país el panorama luce sombrío en este 2019, por lo que los legisladores y representantes políticos esperan un año de mucha conflictividad, además del complicado escenario político.

“Se va a intensificar el escenario de protestas. En el país se producen por encima de 60 protestas diarias. Ese altísimo nivel de conflictividad puede terminar en grandes protestas e incluso en protestas de corte violento. Podríamos llegar a niveles de ingobernabilidad que serían un caldo de cultivo incluso para un estallido social”, dice Marquina.

Yo tengo muchas dudas de su papel de ahora en adelante. No hace falta que venga Michelle Bachelet para saber de la violación a los derechos que se vive en Venezuela; tiene que cuidarse mucho de no venir a la lavarle la cara a Maduro», opina el diputado Ángel Alvarado.

Explica el constitucionalista Alejandro González que el escenario del 10 de enero no está previsto en la Constitución, sin embargo dice que debe operar un principio jurídico que le permite a la Asamblea Nacional designar un gobierno provisional. Ante las implicancias de un gobierno paralelo dice que igualmente en Venezuela ocurrirá un problema de gobernabilidad el 10 de enero. “Eso es algo inevitable. La crisis venezolana entra en una etapa de colapso y esta tiene que producir una solución definitiva y definitoria. Un elemento que puede contribuir a que este colapso se resuelva es con la designación de un gobierno alternativo, por supuesto que va a generar conflictividad, ingobernabilidad, por eso se tratará de medir y calibrar las fuerzas”.

Ya la Asamblea Nacional declaró la nulidad del acto de instalación de Maduro, que se realizará ante la Asamblea Nacional Constituyente. “La Asamblea Nacional de manera oportuna se ha venido pronunciando. Es difícil ejecutar las decisiones porque en Venezuela no hay Estado de Derecho. El poder judicial está secuestrado por el Ejecutivo, al igual que la Contraloría. Y las Fuerzas Armadas están dirigidas por un grupo de oficiales que mantienen el régimen porque están haciendo negocios indebidos con él”, concluye el diputado Marquina.

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