Publicado el 28 marzo, 2021

Aysén y Magallanes: sus fórmulas para mantener bajo control al coronavirus

Autor:

Maolis Castro

Mientras el país experimenta una nueva ola de contagios de Covid-19 que obliga a extremar medidas, en las regiones del sur están controladas las cifras de la pandemia. Se trata de Aysén y Magallanes, y sus autoridades sanitarias comparten con El Líbero estrategias para la contención de la crisis. Desde controles “exhaustivos” en aduanas, reforzar el Testeo, Trazabilidad y Aislamiento, hasta “saber conjugar medidas” para efectividad en la reducción de casos. 

Autor:

Maolis Castro

Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Casi todas las comunas de Aysén, a excepción de Coyhaique, están en Apertura Inicial, una fase del Plan Paso a Paso con pocas restricciones y que solo se concede a localidades con cifras menores de la pandemia. Su situación es distinta a la mayoría de las regiones de Chile, que experimentan una nueva ola de Covid-19. “Estamos en una burbuja, pero contenida porque somos una región que convive y se relaciona directamente con otras. Por eso somos muy exhaustivos en nuestros controles aduaneros“, comenta Alejandra Valdebenito, seremi de Salud de Aysén, a El Líbero.

Es una medida implementada desde el primer día que se conoció que el coronavirus llegó al país. Desde entonces nadie ingresa o sale de Aysén sin supervisión de las autoridades. “Exigimos y somos muy estrictos en el PCR, permisos sanitarios, y pasaporte sanitario; quien no cuente con esa indicación debe retornar por la misma aduana sanitaria que ingresó, por ejemplo”, explica la autoridad regional. 

A esto se sumó que, durante meses, esta región mantuvo un cordón sanitario que solo permitía la entrada a Aysén en casos esenciales. Según Valdebenito, eso facilitó la contención del desplazamiento de las personas, y así la transmisión comunitaria. La región fue la primera, y única, que tenía como indicación una cuarentena preventiva para visitantes. Del aislamiento solo se podían eximir quienes contaran con el resultado de un test PCR negativo. “Esa cuarentena preventiva la suspendimos cuando fue cambiada por otra resolución, en la cual las personas debían ingresar con una PCR negativo, menor a 4 días, a la región, y desde octubre es así. Eso nos permite mantener un filtro en nuestras aduanas sanitarias”.

Estamos en una burbuja, pero contenida porque somos una región que convive y se relaciona directamente con otras. Por eso somos muy exhaustivos en nuestros controles aduaneros”, dice Alejandra Valdebenito, seremi de Salud de Aysén.

La mayoría de los transportes funcionan durante horarios diurno y establecidos, otra característica que disminuye la movilidad. Pero no solo se trata de estrategias sanitarias, también depende de la poca densidad poblacional y las ventajas geográficas. El primer caso de coronavirus en Aysén se detectó en junio, tres meses después de llegar a Chile, y la primera cuarentena en una comuna de la región fue en noviembre de 2020. En enero de este año fue la cuarentena de otra comuna: Puerto Aysén, la más grande de la región con cerca de 30 mil habitantes.

Su ubicación geográfica dificulta la conectividad. Solo se llega por vía aérea, a través de la carretera austral, o también marítima. “Esto no hace muy amigable un flujo continúo de personas”, indica Valdebenito.

Sin embargo, la autoridad regional coloca un peso importante en la estrategia de Testeo, Trazabilidad y Aislamiento (TTA), impulsada por el Gobierno. “Ha sido uno de los pilares fundamentales para poder seguir conteniendo esta pandemia, controlando brotes. Nosotros tenemos un índice de trazabilidad entre 5 a 6 por cada caso positivo, lo cual es muy alto de acuerdo a la realidad país, y esto tiene que ver por efectos naturales de la región. Nuestro volumen de notificación es muy bajo, ya que los casos positivos son menores respectos al resto del país“.

Con esto se avanza en la investigación epidemiológica. “Nosotros hacemos y cerramos literalmente un círculo, donde pasamos desde los contactos sociales hasta los laborales, familiares y comunitarios. Logramos hacer un exhaustiva investigación epidemiológica, donde no tenemos horario, nuestros equipos trabajan hasta el último paciente que le toca asignado como contacto estrecho”. Esto incluye la toma de PCR móviles, una medida también aplicada en todo el país.

Asegura que, en este punto, es fundamental la articulación con la red asistencial y la atención primaria. “Notificar al último paciente o contacto estrecho para generar el aislamiento, que es en definitiva lo único que marca un antes y un después o hace la diferencia entre contacto estrecho que no han sido contactados o aquellos que fueron notificados, siendo aislados, y por tanto dejan de contagiar en la fase asintomática”. 

La clave de Magallanes: el reforzamiento de la TTA

Solo Aysén y Magallanes registraron una positividad menor al 6% en los test PCR en la última semana, más de tres puntos por debajo del promedio nacional. Los pacientes hospitalizados en Unidades de Cuidados Intensivos de estas regiones, sumados, apenas aportan un 0,61% al total registrado en Chile. Y sus casos activos oscilan entre 47 y 48. Son regiones que coinciden en cifras mejores al resto del país, aunque cada una vive la pandemia de diferente manera y, asimismo, aborda la situación sanitaria con una serie de métodos, algunos similares y otros distintos.   

Nosotros hacemos y cerramos literalmente un círculo, donde pasamos desde los contactos sociales hasta los laborales, familiares y comunitarios. Logramos hacer un exhaustiva investigación epidemiológica, donde no tenemos horario, nuestros equipos trabajan hasta el último paciente que le toca asignado como contacto estrecho”, relata la seremi de Salud de Aysén.

A diferencia de Aysén, Eduardo Castillo Vera, seremi de Salud (s) de Magallanes, considera que su región está saliendo de la segunda ola. “Nuestra experiencia fue que tras una primera ola, que no fue muy intensa; a contar del mes de julio empezamos a tener una duplicidad de casos… Eso nos llevó desde cifras cercanas a 20 casos diarios hasta llegar a 324″.

La región austral se mantuvo durante meses sujeto a duras restricciones, pero a finales del año pasado comenzó a mejorar su situación. Castillo apunta a un mecanismo que considera infalible para el control sanitario: “Reforzar la estrategia de Testeo, Trazabilidad y Aislamiento”.

Al aumentar la cantidad de exámenes PCR, a través del programa de Búsqueda Activa de Casos (BAC), y en paralelo la capacidad de los laboratorios regionales para el análisis de muestras pudieron trazar y aislar con mayor rapidez a contactos estrechos, algunos contagiados sin síntomas. Castillo comenta que una de las dificultades experimentadas los primeros meses de la pandemia fue el “retraso en el resultado de muestras”, las que eran enviadas hasta la Región Metropolitana. El análisis de las muestras significó demoras de hasta 6 días para conocer el resultado, y luego iniciar un proceso para detectar los casos cercanos a los contagiados y recomendar su aislamiento. “Teníamos, en ese momento, con el aumento de casos, un retraso en poder contactar a las personas, aislarlas y también a sus contactos estrechos”.

El seremi de Salud dice que el reforzamiento de los centros de trazabilidad en todas las provincias, específicamente en las capitales, fue primordial; mientras que el aislamiento fue consolidado con el arriendo de más hoteles. Comenta que así se pudo conseguir un resultado favorable. Esto significó, además, el traslado inmediato de las personas contagiadas o sus contactos estrechos. “Toda la logística que eso significa: vehículos de traslado, refuerzo de personal, mantener una disponibilidad, que era lo que no había hasta esos meses anteriores… Eso fue lo distinto, la estrategia reforzada y saber que esta estrategia, a la larga, permite ver los resultados que estamos viviendo hoy”.

Dice que están “innovando” con el refuerzo de la BAC con mayor presencia en sectores de mayor riesgo.

Un aprendizaje de la compleja situación sanitaria que atravesó Magallanes está en “saber conjugar medidas” regionales, expone Castillo. Durante el tiempo que estuvieron más afectados por la pandemia se generó una crisis, no solo sanitaria, sino social y económica. El seremi confirma que había “presión de muchos rubros” locales. “Entendiendo, en realidad, la difícil situación que estaban viviendo. Hay que saber conjugar medidas. En primer lugar, que sean regionales, adaptadas a la realidad nuestra, y en segundo lugar también que pudieran producir el menor efecto posible en otros rubros, que, termina finalmente provocando poca adherencia a las medidas sanitarias; que termina, por tanto, siendo peligrosas para la contención de la pandemia”.

Otra lección está en “el trabajo en conjunto” e “involucrar a la mayor cantidad de gente posible” en el control de la pandemia. “No solo el trabajo de una entidad, y específicamente de salud, sino que requiere que todas las entidades públicas se comprometan en este proceso. Requiere que toda el área privada también se comprometa. También la población, ir creando conciencia de riesgo. Eso se hizo a través de las cuadrillas sanitarias”. De acuerdo con su experiencia, todas las medidas restrictivas provocan con el tiempo una fatiga pandémica. “Nos dimos cuenta que va pasando el tiempo, y las personas, todos, nos relajamos en las medidas de cuidado; y si no se nos refuerza eso, poco a poco va perdiéndose”.

Con el foco puesto en reforzar el autocuidado, Castillo asegura que consiguieron una mayor responsabilidad colectiva que se tradujo en menos contagios.

No solo el trabajo de una entidad, y específicamente de salud, sino que requiere que todas las entidades públicas se comprometan en este proceso. Requiere que toda el área privada también se comprometa”, señala Eduardo Castillo Vera, seremi de Salud (s) de Magallanes.

Sobre este último aspecto, la seremi de Aysén afirma que “cuando uno depende del comportamiento y de la voluntad de las personas, muchas veces ocurren situaciones como los brotes familiares y sociales en donde se dan estas dinámicas de fiestas clandestinas”. Sin embargo, considera que, en el caso de su región, existen familias “comprometidas en esta pandemia para ser parte de la solución, aún cuando existen las excepciones“. Señala que tienen “mucho respeto” a la autoridad sanitaria, lo que permite trabajar articuladamente con la red de servicio de salud de Aysén.

Con expectación en la vacunación

Aysén partió su proceso de vacunación el 3 de febrero como en todo el país. Sus adultos mayores, en edades más avanzadas, apenas comienzan a generar inmunidad. “Afortunadamente dentro de los casos positivos que tenemos hoy, en el cual sí tenemos personas entre 60 y 70 años, no tenemos casos de edades extremas, ninguno de ellos ha requerido hospitalización hasta el momento, y eso nos tiene bastante tranquilos y con mucha esperanza de que el día de mañana, independiente de que aumente el número de contagios, vamos a lograr impactar en lo que buscamos: en el número de camas, ya sea intermedia o críticas”, explica Valdebenito.

La ocupación de camas críticas no supera el 60%, de las cuales más de la mitad está con pacientes de otras regiones como Biobío y La Araucanía. “Nosotros solo tenemos ocho camas críticas para todos los habitantes de Aysén, y no tenemos clínicas privadas, sino un solo hospital. Es lo único que tenemos, y por tanto todos trabajamos en armonía y conjunto para cuidar nuestro sistema sanitario. Nosotros hemos oscilado hace bastantes semanas entre un 40 y 50% de camas críticas ocupadas. Eso demuestra que nuestros casos no han requerido una mayor hospitalización, y aunque vemos un 50% de camas críticas es importante que solo 3 de ellos se encuentra conectado a ventilación mecánica invasiva, y más aún, dos de ellos son pacientes que llegaron de otras regiones producto de ir descongestionando las camas críticas de sus regiones”, detalla.

Diego Fuenzalida, economista e investigador de Clapes-UC que elabora el informe “Covid-19: Criterios para una reapertura segura”, dice que esta pequeña región “pasó mucho tiempo con ocupación de camas UCI muy alta”, pero que “recién ahora está bajando fuertemente” tal ocupación.

Castillo, entretanto, tiene esperanza en una reducción de casos, en general, y fallecidos en la primera quincena de abril. “Sabemos que eso va a contener también lo que ha significado el avance a fase 3 (Preparación) de las dos comunas que concentran el 90% de la población: Puerto Natales y Punta Arenas”, explica.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior hazte miembro, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podamos ampliar nuestra labor.

HAZTE MIEMBRO

También te puede interesar:

Cerrar mensaje

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior hazte miembro, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podamos ampliar nuestra labor.

HAZTE MIEMBRO