«Incómodo», «nervioso», «tenso», «pasadito de revoluciones», así es como el candidato presidencial de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, estuvo durante su participación en el debate que fue transmitido la noche del pasado 11 de octubre por TVN, Mega y Canal 13. Eso es lo que señalaron en el podcast electoral de El Líbero los analistas Darío Paya, quien además es presidente de la Fundación Leadership Chile, y el diputado independiente y experto electoral Pepe Auth, sobre la actuación de quien va de primero en las encuestas.
«Gabriel no tuvo éxito en disipar los temores y el vértigo que genera su candidatura. Yo diría, al contrario, que los profundizó y al revés de lo que había ocurrido en el primer debate, se vio muy incómodo. No tuvo esa templanza que había tenido en el primero. En ese no había sido el mejor, el mejor fue claramente José Antonio Kast, pero había pasado la barrera sin ningún costo. Creo que ahora pasó costo», aseveró Auth.
«Infantilmente agresivo», así calificó Paya algunas de las actitudes que tuvo el abanderado de Apruebo Dignidad. «Boric claramente llegó nervioso, tenso, pasadito de revoluciones. Al principio dije ‘está nervioso por ME-O’. Fue a ratos agresivo, infantilmente agresivo: esto de decirle José Kast a José Antonio. No estaba tranquilo. Su personalidad afloró y no lo digo despectivamente, sino descriptivo, afloró del traje que lleva usando el último mes, porque lleva 15 o 20 años, no sé cuánto, expresándose con cómo se viste y cómo se peina, de otra manera, entonces no puede estar cómodo», señaló Paya.
En opinión de ambos analistas, Boric estuvo en la mira de los otros cinco candidatos que participaron del debate precisamente porque está arriba en las encuestas. «Desde todos los lugares recibió ataques. Marco Enríquez-Ominami, que lo trató de ingenuo por la migración. Eduardo Artés, que lo acusó de subirse a un árbol para mirar al norte. Estuvo muy cerca de perder la calma. ‘¿Quién dijo que iba a nombrar a Jadue ministro de Interior?’. Su falta de disposición para decir algo tan simple como que el presidente preside la parada militar, de manera clara, y eso para no hablar del retroceso programático en materia de derecho a vivienda de los migrantes irregulares», agregó Auth.
Para este experto electoral es claro que cuando se está encabezando las encuestas y una posible victoria presidencial pasa a ser una cuestión viable, las exigencias que se le plantean a ese candidato son de mayor importancia. «Ya no se puede solo slogan, sino que necesita precisiones: ¿Cómo vas a enfrentar el problema de La Araucanía cuando tienes a unos hombres tomándose un parque con fusiles de alto calibre? No hay respuesta. ¿Cómo vas a enfrentar la migración, la distinción entre migración irregular y legal?», planteó Auth, en cuyo criterio, aunque Boric «tiene relativamente garantizado su pasaje a la segunda vuelta», salió «erosionado» de este segundo debate.
El efecto del «clima electoral» sobre Boric
La acusación constitucional en contra del Presidente Sebastián Piñera en puertas es uno de los elementos que calienta el clima político electoral, a poco más de un mes de celebrarse las presidenciales. Este ambiente, según los expertos, no beneficia precisamente a Boric.
«Este contexto lleva a huir de las propuestas que radicalizan el clima. La existencia del clímax lleva a la búsqueda de anticlímax. No sé a quién en la oposición, en el Frente Amplio, se le ocurrió que el último mes y medio de la campaña estuviera marcado por una acusación constitucional. Mas allá del mérito de la acusación, habiendo hasta 6 meses de terminado la presidencia para hacerla, francamente me parece muy inconveniente. A mi juicio hubo un cálculo político completamente equivocado porque el clima de polarización política y social hace que el electorado busque alternativas de superación y esos son las más moderadas, no las mas radicales. Creo que Gabriel cometió un error en alentar o dejar pasar esto», señaló Auth.
«A estas alturas es difícil pensar que Gabriel Boric tenga la fuerza para controlar a su coalición», advirtió.
Provoste por el segundo lugar
Aunque falta que las encuestadoras midan los efectos electorales de este segundo debate, la senadora Provoste comprendió que, al menos por el momento, Boric es favorito en los sondeos de opinión y procuró no atacarlo durante su actuación del lunes en la noche.
«Por fin lo entendió, Provoste dejó de pelear con Boric. La disputa es quién es la mejor alternativa frente a Kast y Sebastián Sichel», afirmó Auth. Para los expertos electorales, la candidata llegó mejor preparada a este segundo debate y procuró meterse en la segunda vuelta. Agrega Auth: «Aprovechándose de que Sichel está en una tendencia de caída».
