El pleno de la Convención Constitucional sometió a votación derechos sociales, y aprobó establecer un sistema de salud universal, público e integrado.

Algunos de los incisos que causaron mayor discusión en los días previos a la votación fueron rechazados, pero volvieron a comisión para ser corregidos y votarlos nuevamente. Entre ellos, el que definía que los prestadores de salud privados no podían perseguir fines de lucro, y el que plantea que pueden existir seguros complementarios privados de salud y que esos seguros no podrían duplicar el rol del Estado.

En Especial Mirada Líbero Paula Daza, exsubsecretaria de Salud Pública y actual directora ejecutiva del Centro de Políticas Públicas e Innovación en Salud de la UDD, comentó el escenario.

«Hay cosas en las que estamos de acuerdo. Nos parece bien que la salud sea un derecho de las personas y que sea universal, también que se ponga en el centro la atención primaria y el foco en la prevención y la promoción», aclaró.

«Sin embargo nos preocupa que el espíritu y la mirada de esto siga siendo que debe ser el Estado el que provea toda la atención de salud«, sostuvo la exsubsecretaria.

Explicó que «muchas de estas medidas no ponen a las personas en el centro, porque a pesar de que muchos incisos se devolvieron para ser analizados nuevamente, se sigue insistiendo que el sector público es el ente más importante».

Agregó: «Todas las indicaciones que hablaban de la libertad de elección de las personas fueron rechazados. Por lo tanto, hay una mirada ideológica donde a las personas no se les permite elegir, y más increíble aún, no se confía en las personas».

«Tenemos que discutir qué es mejor para las personas»

Sobre el funcionamiento del Sistema Nacional de Salud, Daza dijo que aún se necesita más información al respecto. Pero que «definir quién provee esto -si el sector público o privado- y qué sistema queremos, eso no debiera estar escrito en una Constitución». Apuntó: «En general, en Chile nuestro sistema se ha basado en aseguradores públicos y privados, y eso no quita que debemos seguir avanzando para hacerlo perfectible. Pero poner eso en una Constitución pone en riesgo varias cosas que podrían pasar».

«Tenemos que esperar qué pasa con el análisis de las distintas comisiones en relación a los seguros privados. En la primera normativa salía que el seguro privado no podía tener los mismos componentes que el seguro público, por lo tanto desaparecerían. Y por otro lado las instituciones privadas no podían tener fines de lucro, por lo que podrían desaparecer», explicó.

Agregó que «tenemos que discutir qué es mejor para las personas y ese es el foco que tenemos que poner. Hay que cambiar el foco ideológico y ver qué quieren las personas«.

Ejemplificó: «Hoy de los 15 millones de personas que están en Fonasa, alrededor de 6 millones de personas en 2021 se atendieron en algún momento en el sector privado. Por lo tanto, terminar con una estrategia que sabemos que las personas lo valoran no corresponde, y tenemos que escuchar a la gente».

«Cuando uno escribe una nueva Constitución es para mejorar lo que tenemos hoy, no para empeorarlo»

«Espero que se haga una reflexión profunda de qué es lo mejor para las personas. Mientras tomemos las medidas de salud en base a una ideología y no en base a lo mejor para las personas, vamos a seguir postergando los temas de salud de la gente», advirtió.

Sobre el rechazo a prohibir el lucro, la directora ejecutiva del Centro de Políticas Públicas e Innovación en Salud de la UDD dijo que «creo que seguimos discutiendo temas ideológicos. Si quitas eso, toda la atención privada que hoy agradecen las personas se termina por una ideología. Cuando uno escribe una nueva Constitución es para mejorar lo que tenemos hoy, no para empeorarlo».

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