Cuando se pregunta cuáles son los principales referentes internacionales del Frente Amplio (FA), la mayoría de los consultados contesta lo mismo: en lo político, Pablo Iglesias de Podemos de España; y en lo económico, Mariana Mazzucato, académica de la University College London (UCL).

El primero fundó un partido político de izquierda anticapitalista en 2014 tras el impulso de las manifestaciones de «Los Indignados» -camino que imitó el Frente Amplio al alero de las protestas estudiantiles de 2011- y es cercanísimo al Presidente Gabriel Boric y al ministro Giorgio Jackson.

La segunda es una fuerte impulsora de la participación protagónica del Estado en la economía de los países, y ha forjado una estrecha relación con la actual subsecretaria de Economía, Javiera Petersen (PC) -quien ganó una Beca Chile en 2020 para ir a estudiar el programa de doctorado que Mazzucato imparte en Inglaterra, al igual que otro puñado de asesores del gobierno-, y con el ministro de Desarrollo Social, quien antes de entrar al gobierno estaba decidido a partir a Londres un par de años para formarse con la economista estadounidense e italiana.

Por eso no es casualidad que los dos gurús de quienes hoy habitan La Moneda hayan pasado por nuestro país en el último mes, justo cuando el gobierno del Presidente Gabriel Boric vive su peor momento de popularidad tras el mazazo que le significó la derrota ideológica en el plebiscito constitucional del pasado 4 de septiembre.

Para algunos analistas, la visita de Iglesias –a fines de septiembre para participar en un seminario en la Universidad de Chile en donde culpó en parte a los medios de comunicación por la derrota del Apruebo en el plebiscito constitucional- y la de Mazzucato -esta semana, invitada por el gobierno para tener encuentros con Boric y miembros de su gabinete y para exponer en un seminario en una universidad- puede tener sólo una lectura: venir a dar un golpe anímico a un gobierno alicaído. ¿El objetivo? Que éste no abandone el camino de reformas estructurales que trazó en su programa hace tan poco.

Lo paradójico es que estas visitas ocurren en momentos en que el gobierno, y principalmente el Presidente Boric, han dado importantes señales de moderación en sus discursos y acciones, dejando de lado, por ejemplo, los críticos diagnósticos de «los 30 años» que le sirvieron para llegar a La Moneda. En el encuentro anual de Sofofa, realizado el miércoles, el Mandatario llegó a decir que «sería irresponsable afirmar que los últimos 30 años fueron negativos para nuestro país«.

Chile: El laboratorio de experimentos de Iglesias y Mazzucato

Las declaraciones que han entregado tanto Iglesias como Mazzucato en las entrevistas concedidas en Chile, dan cuenta de que el objetivo de sus visitas va por ahí. Querer supervisar en terreno la marcha del gobierno e impedir que se aleje de su programa.

Y es que ambos, como si hubiesen estado coordinados, señalan que ven a nuestro país como una suerte de “laboratorio”.

“Chile es el gran laboratorio. Ha sido el gran laboratorio político para la izquierda por muchos años. Y lo estaría volviendo a ser”, dijo el líder de Podemos a La Segunda cuando vino en septiembre.

Y este jueves, Mazzucato se despachó la siguiente frase a El Mercurio, que sacó ronchas en distintas figuras políticas de la derecha, la ex Concertación e incluso en el Ministerio de Hacienda: “Somos muchos economistas en el mundo que estamos mirando a Chile como un experimento muy importante para matar al neoliberalismo que no funciona para el crecimiento y, de seguro, no funciona para enfrentar las desigualdades”.

El ministro Mario Marcel, con quien sostuvo un distendido encuentro el miércoles, le respondió ayer: “A nadie le gusta ser un experimento”.

Max Colodro y visitas de referentes: “Hay un cierto esfuerzo por mantener las banderas en alto”

Para Max Colodro, la invitación que hace el gobierno a Mazzucato es una señal para las huestes más radicales del oficialismo.

“Yo creo que el gobierno lo que hace con estas visitas es tratar de reafirmar ciertas convicciones en un momento de debilidad, donde ha tenido que hacer transacciones ideológicas importantes en estos meses, muy de fondo en algunos temas. Con los viajes de estas figuras el gobierno da algunas señales de que sus convicciones están ahí, de que juegan un rol todavía. Hay un cierto esfuerzo por mantener las banderas en alto”, señala a El Líbero

Max Colodro

Al ser consultado si bajo esa lógica las señales de moderación que ha dado el Presidente Boric post plebiscito pueden ser interpretadas como genuinas o sólo tácticas, el académico de la UAI sostiene que “las concesiones que el gobierno ha debido hacer son concesiones tácticas, impuestas por las circunstancias, pero no son concesiones que impliquen cambios en las visiones de fondo. La coalición de gobierno, al menos la coalición original, que es Apruebo Dignidad, se ha mantenido en su línea. Las declaraciones del senador Latorre el domingo van hacia eso, ellos apuntan a un cambio respecto de lo que ellos entienden que es el neoliberalismo y a eso no han renunciado. Puede que esas cosas han tenido que postergarse, pero las convicciones de fondo están ahí”.

“El gobierno entiende que tiene ciertos referentes afuera que le sirven para reforzar y para reafirmar sus convicciones”, agrega.

Colodro: “Más temprano que tarde el Presidente va a tener que optar entre Mario Marcel o el Partido Comunista”

Para graficar el momento actual del gobierno, Colodro recurre a la figura del “equilibrista”. A su juicio Boric ha estado jugando ese rol para tratar de convivir con las dos almas de su gobierno, pero no ve que pueda extender por mucho más tiempo esa estrategia.

“El gran desafío que va a tener el gobierno será mantener equilibradas y a flote las dos almas. La más refundacional (que admira a Iglesias y Mazzucato) y la más pragmática, de Socialismo Democrático. Creo que más temprano que tarde el Presidente va a tener que optar entre Mario Marcel o el Partido Comunista, porque son dos visiones que se pueden sostener en el corto plazo con arreglines, pero en el mediano y en el largo plazo, no sé si va a poder mantenerlos a los dos colaborando en el mismo gobierno”, dice.

No sé cuánto más se sostiene este modelo del Presidente de ser el equilibrista de las dos almas. El Presidente va a tener que tomar una decisión. Estas señales que da con estas visitas de referentes internacionales son todavía parte de la lógica de seguir jugando al equilibrista”, agrega.

Mauricio Rojas y el camino que propone Mazzucato: “Es delirante, es el camino que han tratado muchos países que han fracasado”

Para el ex ministro de Cultura, historiador económico y actual miembro del parlamento sueco, Mauricio Rojas, la visita de Mazzucato a Chile no es positiva.

El único impacto que puede tener la visita de Mazzucato es un impacto negativo, de reforzar este tipo de respuesta ideológica que está dando el Presidente, donde el Estado se mete a organizar y dirigir la economía. Ella le llama un Estado de las misiones, y en Venezuela son muy comunes las misiones y muy desastrosas. Un Estado que se propone hacer cosas, ordena, crea mercados, subsidios y trata de tener un resultado determinado. Este es un camino delirante, es el camino que han tratado muchos países que han fracasado”, señala.

Mauricio Rojas: “La señora Mazzucato y todos los que vengan son un refuerzo de la mala parte de este gobierno”

A su juicio, el camino que propone la economista estadounidense e italiana “se asemeja mucho además a las economías de comando creadas por el fascismo o por el nazismo, este es un camino muy peligroso realmente y Mazzucato se ha hecho famosa como una consultora que anda propagando estas ideas que en el mundo desarrollado son vistas como unas cuestiones bastante exóticas y desquiciadas, porque todo el progreso del mundo moderno se basa en la libertad económica”.

Mauricio Rojas

Sobre el timing de estas visitas internacionales que son referentes del Frente Amplio, sostiene que “fueron planificadas mucho antes para reforzar un gobierno que se imaginaban iba a ganar un plebiscito. Hoy llegan a un Chile donde pocos lo quieren y donde este proyecto ya en principio está fracasado (…). La señora Mazzucato y todos los que vengan son un refuerzo de la mala parte de este gobierno”.

Mauricio Morales: Ambas visitas se irán con una sensación de derrota (…). Definitivamente, Chile no será la tumba del neoliberalismo”

Para el analista político Mauricio Morales, de seguro Pablo Iglesias se fue con un sabor amargo de Chile y lo mismo hará Mazzucato.

Ambas visitas se irán con una sensación de derrota, porque tempranamente el gobierno tuvo que abandonar su programa de transformaciones. Primero, por el triunfo del Rechazo en el plebiscito constitucional. Segundo, por la inmensa crisis que vive el país en cuatro niveles: crisis política, crisis económica, crisis de orden público y crisis constitucional. No es tan sencillo implementar un programa transformador en un contexto de instituciones debilitadas y de malas expectativas económicas”, dice el académico de la U. de Talca.

Mauricio Morales

A eso agrega que “el gobierno de Boric enfrentará elecciones en sus cuatro años de gobierno. Esto hace inviable un plan agresivo de reformas. Definitivamente, Chile no será la tumba del neoliberalismo y mucho menos del capitalismo. Por otra parte, estas visitas se sentirán desilusionadas por las características de la coalición de gobierno. El Presidente se vio obligado a invitar a partidos moderados, perdiendo exclusividad en el gobierno tanto el Frente Amplio como el PC. De hecho, ambas visitas se regresarán a sus países comprensiblemente preocupadas, pues es probable que la coalición que entró al gobierno no sea la misma que termine el periodo. Las señales del PC son elocuentes en esa dirección”.

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