“Estoy feliz, son 12 años que va a tener que pagar por haberme herido y casi haberme matado”, dijo la senadora Fabiola Campillai tras la condena de 12 años al ex capitán de Carabineros, Patricio Maturana, como autor de apremios ilegítimos con lesiones graves gravísimas que dictó el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de San Bernardo.

Según la sentencia, en noviembre de 2019, en medio del estallido en una protesta en Puente Alto, Maturana lanzó gases lacrimógenos que le provocaron lesiones gravísimas a Campillai que la dejaron ciega, y dañaron el gusto y el olfato, con traumatismo encéfalo craneano y fracturas.

Qué dice el fallo judicial sobre Campillai

En la circunstancias del hecho, el fallo de primera instancia relata que los “manifestantes le tiraron algunas piedras e insultaron a los carabineros, sin que por ello en ningún momento se obstruyera la libre circulación de transeúntes y vehículos; ni se pusiera en peligro la vida o la seguridad de las personas que circulaban o se encontraban en ese momento”.

Los jueces concluyeron que el oficial incumplió varios protocolos de la institución. Entre otros, “no hacer advertencia a los infractores por medio de los altoparlantes de vehículos policiales”; y que “el empleo de gases lacrimógenos, en manifestaciones agresivas o violentas, prescribe que está restringido el uso de cartuchos 37 mm y granada de mano CV en los sectores urbanos y céntricos”.

“El cumplimiento de dicha norma, especialmente en ese caso era vital, en atención al lugar y las circunstancias de la intervención policial, una población donde circulaban peatones, vecinos, en todas direcciones, que no estaban participando en la manifestación, como precisamente, la víctima y su hermana”, sostiene el fallo.

Respecto de la carabina lanza gases Stopper, utilizada por el ex capitán, se indica que es un arma larga y de fuego que «nunca se utilizará al cuerpo de las personas que se manifiestan. Esta prohibición es absoluta, no admite excepciones, ya sea de circunstancias, lugar o personas”.

Las 5 dudas que dejó fallo de Campillai por las cuales se solicitará anular el juicio

Sin embargo, lo que serían una serie de inconsistencias, hechos y evidencias llevó a la defensa de Patricio Maturana, los abogados Catherine Lathrop y Felipe Solís, a presentar ayer viernes un recurso de nulidad del juicio ante la Corte de Apelaciones de Santiago.

Son cinco, al menos, los puntos que tiene la defensa sobre el fallo de primera instancia.

El primer argumento es que el arma es lisa, lo que impide tener precisión. Según los doctores en física consultados, peritos de la Universidad de Chile presentados por el mismo ente persecutor, la posibilidad de que el resultado del disparo fuera intencional es de apenas 4%.

El ángulo de disparo jamás fue recto, según lo acreditó la propia prueba del Ministerio Púbico, a través de las fotografías exhibidas en el juicio. Es decir, “jamás se apuntó a nadie, y bajo esa lógica no puede establecerse que el disparo fuera intencionado”.

El segundo aspecto es que el ex funcionario disparó por instrucción de su superior y, luego de recibida la orden solo pasaron dos segundos antes del disparo.

“En ese tiempo es imposible apuntar a una persona a 50 metros e impactarla. Si eso ocurrió, sin duda fue un hecho fortuito o un accidente”, sostiene la defensa.

En las pruebas de disparo realizadas con un tirador experto y en condiciones óptimas, tampoco pudieron impactar al blanco en las condiciones en que lo hizo Maturana.

El tercer argumento es que el ex capitán salió, a partir de los hechos del 18 de octubre, a utilizar el arma sin recibir capacitación. Por lo que no se le puede adjudicar un cabal conocimiento de su alcance ni tipo de munición. Con lo que se descarta también cualquier intencionalidad.

El cuarto hecho es que en el video o foto donde se ubica a la víctima, no se ve en las fotografías del proyectil cayendo en la esquina. Sí se pueden observar a personas a 50 metros lanzando piedras a carabineros, donde estaba Campillai en la manifestación callejera, y no en un paradero esperando el bus, como ha señalado la senadora, según la defensa.

¿Proyectil de carabina o una piedra? La duda sobre el origen de la lesión de Campillai

El quinto aspecto, y sobre el que hay más dudas en la defensa, es sobre el artefacto que causó el daño físico a Fabiola Campillai.

Para el tribunal, está claro que fue la carabina que disparó Maturana.

En el juicio, la Fiscalía presentó como prueba a la doctora Vivian Bustos Baquerizo, médico legista asesora criminalística del Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar).

Ella concluyó que un impacto de un cartucho de carabina lanza gases, calibre 37 mm. “es compatible con las lesiones observadas en la Sra. Campillai, en los aspectos teóricos de la etiología, la cantidad de energía y la forma de trasladar esa energía”.

Además, los efectos en los cuatro niveles, tejido blando, tejidos oculares, hueso delgado y sobresaliente y tejido profundo próximo, “como en este caso el encéfalo, coincidían con las apreciaciones teóricas del efecto de este impacto sobre el cuerpo humano, efectuado en ciertos estudios experimentales”.

El fallo plantea que las conclusiones científicas acerca del potencial lesivo de los proyectiles lacrimógenos, especialmente, el CTS 3233, “están absolutamente acordes con la apreciación de los médicos especialistas que atendieron a la víctima, en cuanto a que las lesiones que sufrió fueron ocasionadas por un objeto contundente de alta energía y en un solo golpe, lo que luego fue corroborado por las médicos legistas”.

La evidencia usada en el juicio de que habría sido una piedra

En tanto, la defensa mostró en el juicio pruebas para indicar lo contrario, que el daño a Campillai pudo haber provenido de las mismas piedras que lanzaban los manifestantes.

Los peritos Carmen Cerda y Vivian Bustos, de Labocar, y Patricia Negretti, del Servicio Médico Legal, respectivamente, coincidieron en que era posible que esa lesión fuese ocasionada por una piedra.

En el lugar donde cayó supuestamente la víctima, había dos piedras grandes, de las mismas que los videos muestran que lanzaban los manifestntes.

Estas piedras no fueron levantadas por la PDI, porque dijeron que «no tenían interés criminalístico». Lo que la defensa califica de impresentable.

Los videos acompañados por el Ministerio Público, y que fueron ignorados por el Tribunal, muestran manifestantes a 5o metros en el mismo lugar donde estaba Campillai lanzando piedas y amenazando a Carabineros, sostiene la defensa.

«El primer funcionario policial que concurrió al sitio del suceso inmediatamente después de ocurridos los hechos, Manuel Pavez, dijo que el fiscal Gamal Massu le señaló que Campillai pudo haber sido lesionada con un objeto contundente, no una lacrimógena, un postón, ni perdigón», se señaló en el juicio.

«La Brigada de DDHH compartió la visión de túnel del Ministerio Público. Fueron a buscar al sitio del suceso una versión, no les servía levantar una piedra, examinarla y determinar si podía tener material biológico. Ellos fueron a buscar proyectiles lacrimógenos, había un papel con manchas rojas, tampoco lo levantaron. No levantó eso, según dijo porque no presentaba interés criminalístico», alegó la defensa.

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