El viernes 15 de noviembre en la madrugada, después de casi un mes de manifestaciones violentas, la gran mayoría de las fuerzas políticas del país firmaron un acuerdo denominado «Por la Paz y una Nueva Constitución». Con eso se inició un proceso para redactar una nueva Carta Magna para Chile que -pandemia mediante- culmina hoy con un plebiscito en el que la ciudadanía deberá decidir si aprueba o rechaza la propuesta.

Reunimos a cinco personas que de distintas maneras cumplieron un rol en el proceso y les pedimos que visualizaran el escenario que se abre a partir de ahora: Gonzalo Blumel, quien como ministro del Interior lideró el proceso desde el Ejecutivo que llevó a la firma del acuerdo que dio pie al proceso constituyente; Felipe Harboe, entonces senador y figura clave en la articulación del acuerdo y luego integrante de la Convención; Carol Bown, también parte del órgano constituyente; Óscar Guillermo Garretón, histórico militante socialista que optó por la opción Rechazo desde los Amarillos, y Elisa Walker, abogada constitucionalista que se decidió por la opción Apruebo.

Gonzalo Blumel: «Las cosas pueden caminar bien o mal según la actitud que predomine»

Gonzalo Blumel.

«Pase lo que pase el 4S, al día siguiente seguiremos juntos. Llevamos más de 200 años conviviendo y eso seguirá siendo así. Sin embargo, las cosas pueden caminar bien o mal según la actitud que predomine.

Si miramos nuestra historia, hay al menos tres elementos que condicionarán lo que ocurra.

El primero de todos será la forma en que nos relacionemos en la diferencia. Si admitimos como legítimas las discrepancias, o bien, si rechazamos de plano cualquier opción que diverja de nuestras posiciones. Un camino nos lleva a vernos como adversarios, el otro como enemigos. Una ruta incluye, la otra solo excluye.

En segundo lugar, también será decisiva la forma en que encaremos la violencia en sus más diversas expresiones. Si se le rechaza bajo cualquier circunstancia o, por el contrario, se le tolera cuando coincida con ciertos fines.

Por último, será clave observar si tras el plebiscito surge un ánimo reformista o se impone un nuevo orden refundacional. Lo primero funciona, lo segundo sabemos a dónde lleva.

El destino de Chile dependerá en buena medida de lo que ocurra el domingo. Pero lo que pase el día después quizás sea más importante. El Presidente Boric y los líderes del Congreso tendrán la labor irrenunciable de conducirnos en este nuevo camino que iniciaremos, el que será luminoso u oscuro dependiendo de las decisiones que adopten a partir del lunes».

Carol Bown: «El desafío es seguir dando la batalla cultural en todos los frentes»

«Cualquier escenario entre que gane el Apruebo por poco o el Rechazo por mucho, es un fracaso para el trabajo de la Convención, que no logró unir al país a través de un texto que fuera aprobado por amplia mayoría. En consecuencia, el proceso constituyente no termina hoy.

Porque no se ha cumplido el objetivo, pero también porque un porcentaje muy alto de votantes rechaza un Estado todopoderoso, no quiere la plurinacionalidad, no quiere sistemas de justicia distintos según origen étnico, no quiere que el Estado no lo
deje elegir.

Carol Bown.

En mi opinión, nuestro sector debe continuar defendiendo las ideas de la libertad y la
democracia, en cualquiera de los escenarios, porque este proceso deja en evidencia que
un sector mayoritario de la clase política de nuestro país no condena la violencia ni el
terrorismo como herramienta de acción política, no cree en la libertad de expresión sin matices, no defiende la independencia del poder judicial, no cree en la libertad de conciencia ni el derecho preferente los padres a educar a sus hijos. Ese riesgo no está despejado, ni aun cuando gane el Rechazo por amplio margen.

Creo que el desafío que se viene por delante es seguir dando la batalla cultural en todos los frentes, pero principalmente desde la comunicación masiva y las herramientas judiciales
disponibles».

Óscar Guillermo Garretón: «El gobierno necesita iniciar un proceso constitucional, esta vez con todos para llegar a un texto de todos»

Óscar Guillermo Garretón.

«Al Presidente Boric le viene bien un triunfo holgado del Rechazo, aunque no haya sido
su opción. El gobierno necesita iniciar un proceso constitucional, esta vez con todos para llegar a un texto de todos, y eso se lo dificultaría un triunfo del Apruebo, por la reticencia de parte significativa de su coalición a introducir cambios, menos si es con
actores más allá de la izquierda.

Asimismo, la gobernabilidad del Ejecutivo es débil y ha dejado en evidencia diferencias entre los partidos que lo apoyan, dificultándole tomar decisiones eficientes y coherentes en los temas que copan su agenda: orden y seguridad pública, economía empobrecida e inestable y demandas sociales insatisfechas.

El Presidente necesita un equipo coherente, con voluntad, capacidad y experiencia para forjar acuerdos más allá de sus propias filas. El PS debería jugar un rol importante en él. La crisis de gobernabilidad de Chile solo puede enfrentarse exitosamente con una lógica de democracia de los acuerdos. Otra cosa profundizaría una polarización paralizante».

Felipe Harboe: «Tenemos el deber ético de reinstalar el diálogo como única forma de resolver las diferencias»

«Hoy Chile se juega parte importante de su futuro. Será la ciudadanía la que decida entre el modelo de sociedad que el texto propuesto sugiere o el inicio de un nuevo proceso constituyente que aprenda de los errores que cometimos en el primer intento.

Cualquiera sea la decisión del pueblo, se requerirá que quienes ejercemos funciones de liderazgo tengamos la capacidad de entender su mensaje y proponerle al país un camino, un norte hacia el cual transitar para superar la crisis institucional, política y social que atravesamos.

Felipe Harboe.

Hoy Chile tiene nuevos y grandes desafíos. Debemos enfrentar sin eufemismos el flagelo del neo-populismo, que denosta lo público, lo colectivo, la reflexión y la evidencia como fundamento del diseño de políticas públicas, que enarbola la cancelación de quien piensa distinto y pretende refundar la república a partir de los últimos años desconociendo nuestra historia con sus aciertos, sufrimientos y aprendizajes. Luego tenemos el deber ético de reinstalar el diálogo como única forma de resolver las diferencias, sí, única forma. Debemos ser claros y categóricos, la violencia en Chile no puede tener cabida y, por tanto, es un deber de la política marginar a quienes la usan, la validan o la toleran como herramienta de cambio social o político.

Chile merece mucho más de lo que hemos visto éstos últimos años. Hoy debemos respetar la voluntad popular, ser magnánimos en el triunfo y dignos en la derrota y aportar en el proceso que ha de venir. Para ello necesitaremos liderazgos diversos con visión de sociedad que asuman que el deber de hacer lo correcto para Chile no siempre coincidirá con ser popular. Hoy es cuando a la figura del Presidente de la República se le demanda un rol de Estado que nos muestre el camino a recorrer durante los próximos meses para concretar la esperanza de cambios anhelada por la ciudadanía cuidando la paz, tranquilidad y dando certezas a las familias de Chile. Hoy es cuando veremos si estamos a la altura de las circunstancias en las cuales nos ha puesto la historia. Hoy es cuando».

Elisa Walker: «Espero que se vuelvan a reunir los partidos oficialistas y preparen el proyecto de reforma constitucional comprometido en campaña»

Elisa Walker.

«Hoy domingo espero que se apruebe una nueva Constitución creada en democracia, con un proceso participativo, paritario, con inclusión de los pueblos originarios y que se hace cargo de los desafíos actuales del país y que regula un Estado Social Democrático de Derechos. 

El lunes 5 de septiembre espero que se generen gestos republicanos que marquen el sello de lo que será el proceso de implementación de la nueva Constitución.

Espero que se concreten iniciativas, tales como que el Presidente de la República convoque a un Consejo asesor que reúna a juristas que hayan apoyado el Apruebo y el Rechazo, para efectos de orientar estas labores de implementación.

También espero que el 5 de septiembre se vuelvan a reunir los partidos oficialistas y preparen el proyecto de reforma constitucional comprometido en campaña, con temas tan importantes como poner contornos al pluralismo jurídico para que sea voluntario, se aplique a personas de un mismo pueblo y no se aplique a delitos penales; volver a incluir las prerrogativas de gasto fiscal como materia de iniciativa exclusiva del Presidente de la República; eliminar la reelección presidencial consecutiva; y restablecer el Estado de Excepción Constitucional de Emergencia».

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