Cifra equivale al gasto de ocho años del Ministerio de Educación o a construir 1,6 millones de viviendas sociales o 120 hospitales. El fisco dejará de recaudar US$9.731 millones, monto que supera la recaudación anual de la reforma tributaria.
Publicado el 20.07.2015
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La desaceleración económica que sufre el país desde hace más de un año y que obligó a la Presidenta Michelle Bachelet a recortar las expectativas sobre sus promesas de campaña, está generando negativos efectos en el empleo, la inversión y el consumo de los chilenos, pero tiene otra dimensión hasta ahora desconocida.

Y es que el menor crecimiento de Chile en los primeros tres años de este Gobierno (2014-2016) en relación con su potencial, es decir, la capacidad instalada del país para expandir su economía, significará la pérdida de US$48 mil millones para el Producto Interno Bruto (PIB), de los cuales US$9 mil 731 millones dejará de percibir el Fisco, monto que supera, incluso, la recaudación de US$8.200 millones que obtendría la reforma tributaria cuando opere en su máxima capacidad.

Las multimillonarias pérdidas surgen debido a que el crecimiento de 1,9% en 2014 fue 60% inferior al 4,8% que había sido proyectado por el PIB tendencial del Comité de Expertos del Ministerio de Hacienda en el segundo semestre de 2013, y que se usó para elaborar el presupuesto de 2014.  Esa brecha entre crecimiento y proyección significó US$8.623 millones menos para el PIB y US$1.740 menos de recaudación fiscal en 2014.

Estas pérdidas son mayores en 2015 y 2016, ya que el Comité de Expertos pronosticaba también un 4,8% de crecimiento tendencial para esos años; sin embargo, la última Encuesta de Expectativas del Banco Central, proyecta que la economía variará apenas en torno al 2% este año, y al 3% durante 2016. Esto implica que cada año se amplía la brecha entre la trayectoria del PIB efectivo y la del PIB tendencial estimada a fines de 2013, ya que el producto está creciendo en forma persistente a una tasa menor al de su tendencia desde 2014.

Ello significa que este año y el próximo las pérdidas para la economía nacional serán de US$16.612 millones y US$22.988, respectivamente, mientras el impacto en la menor recaudación fiscal superará los US$3.352 millones y US$4.639 millones (ver gráfico al final de la nota).

Pérdidas por bajo crecimiento equivalen al 83% del presupuesto anual del Estado

Los US$48 mil millones en pérdidas acumuladas entre 2014 y 2016 equivalen, por ejemplo, al 83% del presupuesto anual que gasta el Estado de Chile (US$58 mil millones), y con el que financia los ministerios, servicios públicos, el Congreso, el Poder Judicial, la Contraloría General de la República y los más de 800 mil funcionarios públicos.

Esos millonarios montos que no ingresarán al país son similares al costo de financiar durante siete años todo el presupuesto del Ministerio de Educación, (US$7 mil 617 millones), construir 1,6 millones de viviendas sociales o 120 modernos hospitales con 400 camas, como los de Maipú y La Florida.

Adicionalmente, los US$ 9.700 millones menos que recaudará el fisco por la menor actividad económica y el consumo, superan lo que recaudaría hipotéticamente la  reforma tributaria, según la planificación del ex ministro de Hacienda, Alberto Arenas, US$8.200  millones, pero que según varios especialistas está  sobredimensionada. Como sostienen los economistas Sebastián Edwards, Cecilia Cifuentes, del instituto Libertad y Desarrollo (LyD), y Rafael Garay, socio fundador de la consultora Think & Co, quienes plantean que la recaudación por la reforma estaría entre los US$5 y US$6 mil millones. De hecho, eso no alcanzará siquiera para financiar la reforma educacional, que cuesta US$7.400 millones.

Economista: “Los porfiados hechos desmintieron los mitos planteados con motivos electorales”

Juan Bravo economista Clapes-UCJuan Bravo, investigador de Clapes-UC, afirma que el fuerte impacto en el PIB y la recaudación fiscal por el deterioro económico muestran que “los porfiados hechos desmintieron los mitos que algunos, con motivos electorales, difundieron en la ciudadanía. Uno de esos mitos es que el crecimiento afectaba sólo a los más ricos y, por lo tanto, la presencia o ausencia de este elemento no tenía importancia para la gran mayoría de la población. Eso es totalmente falso, ya que el crecimiento afecta a las personas a través de varias vías”.

El economista de la UC explica el vínculo virtuoso que existe entre crecimiento, empleo, salarios y recaudación fiscal, por lo que subir los impuestos “no garantiza una mayor recaudación. El Estado recauda sus impuestos de los contribuyentes, esto es, personas y empresas, por lo tanto, si a ellos les va mal al Estado también. Esto es precisamente lo que el ministro de Hacienda mostró en su última actualización de proyecciones”.

Ello dice relación con una caída en las estimaciones del crecimiento del 3,6%, como prometió Arenas para este año, a 2,5%, y bajas relevantes en la inversión, el consumo, la importación de bienes de capital.

“En su momento las autoridades dijeron que había que subir los impuestos para generar ingresos permanentes para financiar gastos permanentes. Sin embargo, lo que olvidaron en la ecuación fue el crecimiento económico, ya que simplemente se pensó que éste estaba garantizado independiente de las políticas que se hicieran. Lamentablemente reformas mal diseñadas como la tributaria hipotecaron la capacidad de crecimiento del país”, cuestionó Juan Bravo.

Pérdidas por menor crecimiento 2014-2016
FOTO: RODRIGO SAENZ/AGENCIA UNO

Fuente: Elaboración de “El Líbero” en base al PIB Tendencial del Comité de Expertos del Ministerio de Hacienda 2013, al Banco Central de Chile y el FMI.