Los últimos hechos acaecidos en España, relacionados con atentados a su integridad territorial y a su cohesión como nación, preocupan a los españoles y también a aquellos que aman a un país del cual provienen los antepasados de la mayoría de los chilenos.

En efecto, hace pocos días la Real Sociedad de San Sebastián, derrotó en la final de la Copa del Rey al Atlético de Madrid. El partido definitorio, tuvo lugar en el estadio La Cartuja de Sevilla. Hinchas del equipo vasco recorrieron las calles sevillanas entonando cánticos alusivos a la ETA, organización criminal, aún defendida por políticos con escaños en el Congreso español. Al entonarse el himno de España, los hinchas pifiaron e interrumpieron su ejecución. El Rey Felipe VI y altas autoridades, estaban allí presentes.

En semanas previas, el gobierno vasco liderado por el “Lendakari” Imanol Pradales, procedió a liberar terroristas que asesinaron a centenares de españoles. Esto aún se discute judicialmente, pero es una mala señal. Adicionalmente, el PNV -Partido Nacionalista Vasco- que lidera el gobierno vasco, se ha transformado en un sostenedor del gobierno de Pedro Sánchez. Lo preocupante es que este apoyo no ha sido gratis, sino más bien a cambio de una infinidad de beneficios para los vascos, en desmedro de otras regiones de España. Poco a poco catalanes y vascos van presionando y corriendo el cerco para desmembrar a España.

Otro factor, guarda relación con la situación de inmigración ilegal que es un problema creciente, toda vez que España permite el ingreso de centenares de “cayucos” a sus costas repletos de “menas” o niños y adolescentes migrantes sin un adulto responsable. Estos “menas” son distribuidos por toda la península, sin aprobación de los ciudadanos. Esta realidad, ha aumentado la criminalidad en diversos lugares y afectado definitivamente la calidad de vida de muchos.

Adicionalmente, Andalucía se enfrenta a un rebrote del modo de vida musulmán, con infinidad de escuelas que empiezan a amenazar al español como lengua predominante. Para que hablar de Cataluña, en donde el español es derechamente perseguido como lengua en algunos lugares. Otra realidad más parecida a un espectáculo “curioso”, tiene lugar en el Congreso de los Diputados, en que se habla en distintas lenguas. Todos hablan español, pero se usan cuatro lenguas “cooficiales” con traducción simultánea. Está realidad vigente desde 2023, da cuenta de cómo los separatistas avanzan disfrazadamente en sus intentos por lograr independencia.

Al visitar el País Vasco, uno percibe una total ausencia de la bandera de España, el Euskera se presenta como lengua aparentemente predominante, aunque menos del 40% de la población habla dicho idioma. Hace pocos días el presidente de los empresarios españoles ha declarado, que el 50% de las huelgas de España tienen lugar en el País Vasco. Lo anterior en una comunidad que representa el 1,4% del territorio español y el 4,6%de la población total de España.

En otros aspectos, vinculados a lo laboral, la legislación española es muy inflexible y además contempla negociaciones ramales que rigidizan el mercado del trabajo y no incentivan la movilidad laboral. España encontró, tras su incorporación a la Unión Europea, enormes beneficios, no obstante, las políticas llevadas adelante por el actual gobierno socialista, con apoyo de independentistas, han llevado a España a aumentar su deuda a niveles por sobre la media europea.

Aunque España ha crecido más que el promedio de la Unión Europea, su aumento de población ilegal es un factor preocupante que el gobierno quiere resolver legalizando su permanencia. Esto llevará a un aumento de “ayudas” del Estado, las que al final son financiadas con más impuestos.

El gobierno de Sánchez se ha transformado en el adalid del progresismo. Hace pocos días en Barcelona se llevó a cabo una cumbre de líderes de izquierda y de extrema izquierda, en que funestos personajes como José Luis Rodríguez Zapatero, cómplice y miembro de la pandilla chavista, fue uno de los protagonistas. Mientras Madrid representa hoy el epicentro del crecimiento y el futuro, Barcelona se debate entre el independentismo y el progresismo.

En medio de estas realidades opuestas, una parte de España es abandonada y preciosos pueblos, otrora pujantes, quedan despoblados e ignorados por políticos que solo buscan votos y por un Estado autodestructivo. Todo indica que las cosas deberían cambiar para mejor en España y un cambio de signo político parece inevitable. Sin embargo, la oposición, aunque con algunos recientes acuerdos dan esperanza, continúa enfrascada en las diferencias, más que en los puntos coincidentes. La mayoría de los españoles y también quienes admiran a España desde el exterior, esperan que las cosas cambien para mejor y la unidad de España constituya el centro del futuro accionar de quienes tomen el poder en 2027. 

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1 Comment

  1. Excelente columna. Me motiva más a leer el libro España, Michael Reid, que tenemos planificado en el Club de Lectura Libros para Entender el Orden Mundial con Juan Ignacio Brito.

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