sobrevivencia

Si algo está quedando en evidencia, con meridiana claridad, es que la generación de los llamados “pingüinos” que llevó a Boric a La Moneda, está decepcionando. «No estábamos preparados para gobernar», lo han reconocido algunos importantes ediles revolucionarios.

Del discurso “octubrista” que demonizó los 30 años pasados, va quedando poco. Continúan llegando a palacio los herederos -(legitimarios)- de esas tres décadas virtuosas, como los verdaderos regentes de la casa de gobierno. La llegada del último inquilino de palacio, proveniente del Senado, así lo confirma.

La avasalladora máquina destructora de aquel fatídico octubre de 2019, incendiaria y violenta, terminó por pasarles la cuenta. Hoy, el Gobierno de Boric hace agua víctima de la propia violencia política y delictual que el gobernante y su gente cohonestó en los dichos y en los hechos.

El crimen organizado campea por los barrios, y no hay otro tema en Chile. 

El país se encamina a un peligroso abismo si esto no se ataja ¡ya! 

Me temo que se vienen días muy oscuros para nuestro país. 

La llegada de desquiciados inmigrantes venezolanos y de otros países  que han hecho del sicariato y el crimen el pan de cada día, no admite más trámite que la expulsión inmediata del país de todo extranjero que tenga antecedentes penales. Sólo así se hará justicia a los esforzados inmigrantes que están haciendo patria en nuestro país, cuyo aporte es invaluable, y recuperaremos la paz social. Con todo, el Ejecutivo y la Justicia chilena siguen estando al debe.

 Así las cosas, este Gobierno se desmorona y su única tabla de salvación -como va quedando demostrado en los hechos- es la incorporación de esa otra generación que gobernó este país con prudencia, recato y buen juicio en los años posteriores al gobierno militar, y que supo transitar hacia la democracia conciliando desarrollo con progreso, sin violencia y con diálogo.

De paso, digamos también que este Gobierno que se declaró feminista en su inicio, reduce cada día más a las mujeres en el gabinete. Relaciones Exteriores, Secretaría General de la Presidencia, Justicia, todas carteras claves, ahora son administradas por varones. ¿Qué opina la Ministra de la Mujer al respecto? Nosotros, preferimos guardar silencio, sin dejar de pensar en las señoras o señoritas defenestradas.

Señor Presidente: hace bien en recurrir a los viejos tercios como la tabla de salvación. Ante la inminencia de un naufragio, los botes salvavidas son claves. Con todo, y concluyo, celebro su prudencia, que no la creo una voltereta más, como algunos sostienen con ironía. Yo creo que el instinto de conservación y sobrevivencia, siempre pueden más.

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