sequía

El 2023 se despidió como uno de los años más cálidos registrados en Chile y el 2024 nos dio la bienvenida con temperaturas máximas sobre los 30°. Esta tendencia al alza es lo que revelan los datos del Centro Europeo de Pronósticos de Mediano Plazo (ECMWF) para toda la semana. Respecto de las precipitaciones, Meteored señala que durante el verano seguirán los parámetros del Fenómeno de El Niño, lo que significa que se esperan condiciones secas y algunas lluvias en la zona central.

En línea con lo anterior, en los últimos días del 2023, el gobierno anunció la extensión de la emergencia agrícola por déficit hídrico entre las regiones de Atacama a Magallanes. El 29 de diciembre el Ministerio de Agricultura indicó que esta medida regirá hasta el 30 de septiembre en la Región de Coquimbo completa y en la de Valparaíso las provincias de Petorca, San Antonio, San Felipe de Aconcagua, Los Andes, Marga Marga y Valparaíso (con excepción Juan Fernández), que se suman a Atacama, O’Higgins, Maule, Ñuble, Biobío, Araucanía, Los Ríos, Los Lagos, Aysén, Magallanes y las comunas rurales de la Metropolitana, cuyo decreto rige hasta el 31 de marzo próximo.

La sequía vuelve a aparecer tras un repliegue mediático por las precipitaciones registradas durante el año pasado, pero esta retirada también fue aparente en la percepción de la opinión pública a la luz de los resultados del reciente documento Radiografía sobre la crisis hídrica y el cuidado del agua, que la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Sanitarios (Andess) encargó a Criteria. El objetivo del estudio es entender el grado de conciencia que tienen las personas sobre la crisis hídrica y sus hábitos de consumo y cuidado del agua y con estos datos tener la posibilidad de desarrollar campañas informativas y educativas eficaces. En resumen, señala que la crisis hídrica “es un asunto que las personas consideran relevante, no obstante, carecen de conocimiento suficiente”.

El informe indica que el 86% declaró haber visto, escuchado o leído sobre la crisis hídrica y el 85% considera que es un tema relevante para ellos, pero el 77% afirma no tener conocimientos sobre la materia y el mismo porcentaje piensa que en Chile hay una baja conciencia respecto a este fenómeno.

Resulta curioso que, a pesar del desconocimiento frente al tema, aparentemente hay bastante claridad de que “más allá de fenómenos climatológicos, las personas son conscientes de que las decisiones y acciones humanas juegan un papel clave en la presencia de la crisis hídrica”. Entre los tres principales responsables de este déficit, las respuestas con más menciones fueron las siguientes: sequía (35%), uso ineficiente por parte de las industrias (34%), malas leyes y políticas respecto al uso del agua (34%), sobreexplotación de fuentes de agua (33%), falta de lluvias (28%) y falta de educación sobre el cuidado del agua (24%).

Otro dato llamativo es que el 94% declara haber implementado o estar dispuesto a realizar alguna acción para cuidar el agua, pero el porcentaje de personas que reconoce desechar colillas de cigarro, medicamentos vencidos, restos de alimentos y aceite de cocina, entre otros residuos por cualquier sistema de desagüe es muy alto (75%).

En resumen, frente al problema hídrico y a las incoherencias respecto de la comprensión de este, los actores públicos y privados deberían darle un sentido de urgencia a la necesidad de educar y formar en la eficiencia y cuidado de los recursos hídricos.

No hay tiempo que perder, y ya existen numerosos diagnósticos y propuestas de planes de acción. Una de ellas fue incluida en el Informe Final de la Mesa Nacional del Agua (2019-22) en forma de acciones y campañas educativas sobre uso y consumo responsable y eficiente del agua dirigidas a todos los niveles de la educación formal, a la población, organizaciones de usuarios de aguas e industrias como la agricultura y minería, entre otras. El Programa de Educación Ambiental en Eficiencia Hídrica y Cambio Climático, propuesto por la Mesa Nacional del Agua, sería liderado por la División de Educación Ambiental del Ministerio del Medio Ambiente e incluye, entre otros, los siguientes componentes:

  1. Relevamiento o inserción del tema eficiencia hídrica y cambio climático en el currículo de todos los niveles, ciclos, subsistemas y modalidades del sistema educativo.
  2. Apoyo en la incorporación de contenidos y prácticas de eficiencia hídrica y cambio climático en las Instituciones de Educación Superior (IES).
  3. Generación de un “Programa de Salidas Educativas” para estudiantes de educación básica a diversos lugares o instalaciones que gatillen la reflexión en torno al uso del recurso hídrico, así como también el conocimiento de su ciclo (espacios naturales que evidencien un impacto debido a la escasez hídrica, nacientes de ríos y cuencas hidrográficas, plantas de tratamiento de agua potable, entre otros).

Quizás las medidas que haya que tomar requieran que previamente se dimensione el alto nivel de desconocimiento de los ciudadanos respecto al agua y la sequía, tal como muestra el documento de Andess y Criteria.

¿Cuántas personas están informadas sobre la condición de bien nacional de uso público del agua? ¿Saben que el Estado permite a los privados el ejercicio de derechos de aprovechamiento del agua, pero que también puede limitarlos en situaciones de escasez para priorizar el consumo humano?

¿Y quiénes saben que, para poder ejercer los derechos de agua para cualquier uso, se requiere de obras hidráulicas? ¿Conocen el rol de las Juntas de Vigilancia de los ríos para asegurar el uso sostenible de los recursos hídricos?

A nivel más personal, ¿hay conciencia que emplear menos el celular y otros dispositivos ayudaría a reducir la crisis hídrica?

Los temas desconocidos en torno al agua son muchos. Reconocerlo es un gran paso, pero claramente insuficiente considerando la magnitud del desafío. Da la impresión de que necesitamos un plan de Educación Cívica en materia hídrica para personas individuales, grupos y organizaciones económicas, sin fines de lucro y académicas. Alcanzar la seguridad hídrica es urgente y es una meta que requiere la colaboración de todos.

Consultor en Asuntos Hídricos y Sostenibilidad

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1 Comment

  1. ¿Se olvidan de las grandes represas que hay en otros países donde se guarda el agua de deshielo y de los ríos para aprovecharla en vez de que se vaya al mar como sucede en Chile? ¿Cuando las van a construir?

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