Junto al inicio del gobierno del Presidente José Antonio Kast, se inicia una nueva y distinta etapa en las relaciones diplomáticas, comerciales y culturales con España. En efecto, el gobierno chileno saliente ha tenido una cercanía ideológica profunda con el gobierno español, hasta ahora, liderado por Pedro Sánchez.
La influencia que ha tenido en Chile la extrema izquierda española, representada en su momento por Pablo Iglesias y su expareja Irene Montero, en el Frente Amplio, no ha sido menor. Por su parte, el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) ha sido compañero de ruta del socialismo chileno por décadas.
En materias laborales, los intentos de Yolanda Díaz -vicepresidenta segunda del gobierno de España- de propiciar en su país reducciones de jornada laboral, aumentos de salarios mínimos y negociaciones ramales, han tenido influencia en las propuestas de la izquierda chilena.
Boric ha sido un aliado de Sánchez en la mayoría de las posiciones vinculadas a temas internacionales, siempre al amparo de lo que ellos llaman “progresismo”, que nadie entiende realmente lo que significa. En lo cultural, la agregaduría cultural de Chile en España ha llevado adelante una nutrida cartelera, empeñada en “canonizar” a Salvador Allende y “demonizar” al gobierno militar chileno. Todo esto liderado por Germán Berger Hertz, hijo de la diputada comunista Carmen Hertz, quien no salió elegida en las últimas elecciones.
La embajada de Chile en España ha tenido, además, a un “infiltrado” en su misión diplomática, representado por el socialista Carlos Vargas Quiroz, a quien le llaman “delegado presidencial”. Nadie sabe en la embajada qué hace y qué justifica su cargo. En este entorno, el actual embajador de Chile en España, tras algunos tropiezos iniciales, logró posicionarse como un buen colaborador del empresariado tanto español como chileno.
La inversión española en Chile es creciente y con el cambio de gobierno serán muchas más las empresas que arriben a nuestro país apostando por su futuro. También hay importantes grupos chilenos que han aumentado su presencia en España. Tal es el caso de Abastible, que adquirió GASIB, un actor clave en el negocio del gas licuado ibérico. Varias empresas constructoras chilenas están presentes en España y evalúan nuevos proyectos. En el sector agroindustrial, importantes empresas españolas han apostado por la agroindustria chilena, tanto en frutas como en vinos de exportación. Hace pocos días el grupo Vidrala, basado en Bilbao, tomó el control de Cristalerías Toro, actor relevante en el negocio de envases de vidrio.
Las oportunidades para lograr más interacción entre España y Chile están al alcance de la mano.
Existe un creciente vínculo entre las Fuerzas Armadas de ambos países, quienes llevan adelante programas de colaboración conjuntos. El busto de Arturo Prat fue instalado en Cádiz y se espera que suceda lo mismo con el de O’Higgins, quien vivió en dicha ciudad. También Chile fue honrado con la visita del buque escuela Juan Sebastián de Elcano, que incluía entre sus guardiamarinas a la futura Reina de España.
En lo referente a concesiones e infraestructura, se espera un auge en esta materia, toda vez que se prometen reducciones en los plazos de aprobación de nuevos proyectos. En materia financiera, los bancos españoles son actores importantes en Chile, lo mismo que otras instituciones financieras y compañías de seguros como Mapfre y Mutua Madrileña.
El rol del Consejo Empresarial Chile España, al amparo de la CPC y Sofofa, como también el trabajo de la Cámara Española de Comercio y de la Fundación Chile-España, han jugado roles importantes en la promoción de las relaciones bilaterales.
Es muy probable que en España, el gobierno que suceda al actual, tenga mayor afinidad con el nuevo gobierno chileno. Esta situación, sin dudas, favorecerá nuevas relaciones de comercio e inversión.
En áreas como telecomunicaciones y energías renovables, España ha pasado a ser un actor clave en el mercado chileno. En materia educacional, son centenares los chilenos que cada año eligen a España como destino para llevar adelante programas de postgrado. Estos nuevos profesionales, generan vínculos de toda índole, los que sin dudas colaboran en más y mejores relaciones. El turismo es otra tarea pendiente. Más españoles deberían visitar Chile. Se requiere de programas de promoción específicos en ese mercado. En deportes también hay espacios para mayor colaboración entre Chile y España.
La ceremonia del cambio de mando, en marzo próximo, será una prueba importante para constatar cómo Chile es importante para España. Se espera que representantes relevantes del Reino de España estén presentes.

¡Viva Chile!, ¡Arriba España!
Adolfo Paúl Latorre