Fue un 28 de junio de 1841. En la sala Le Peletier de la Ópera de París, se presentaba por primera vez Giselle, un ballet en dos actos con coreografía de Jean Coralli y Jules Perrot, a partir de una partitura de Adolphe Adam. Tuvo éxito inmediato, al punto que se transformó en la obra cumbre del romanticismo en el ballet, y es el único que nunca ha dejado de representarse desde su creación. 

Es por eso que la Fundación Cultural de Providencia quiso conmemorarlo a través de una programación que contiene tres partes:

  • La transmisión del pas de deux de las estrellas italianas Vittoria Valero y Claudio Coviello, del Teatro La Scala de Milan, que estuvieron en la Gala Internacional organizada por la fundación hace cuatro años.
  • Los testimonios de distintos primeros bailarines de lo que ha significado “Giselle”  en sus vidas artísticas, como María Riccetto, directora del Ballet Nacional del Sodre; César Morales, primer bailarín Royal Ballet de Birmingham; Paloma Herrera, directora del ballet del Teatro Colón de Buenos Aires; y Luis Ortigoza, director artístico del Ballet de Santiago.
  • Un interesante conversatorio guiado por el director de la Fundación, Jorge Andrés González, con Juan Lavanga, presidente de la Asociación Arte y Cultura de Argentina, y Sara Nieto, directora de la academia que lleva su nombre. En él es posible apreciar la importancia de Giselle al ballet en general y a los bailarines en particular. 

Todo este material está disponible hasta el 12 de julio en www.culturaprovidencia.cl

La trama

Giselle cuenta la historia de una joven aldeana que se enamora de un príncipe y que, al descubrir que la ha engañado, enloquece y muere. Cuando el príncipe acude a su tumba en el bosque, la Reina de los Willis (los espíritus de las jóvenes traicionadas por hombres) quiere obligarlo a bailar hasta la muerte, pero Giselle se interpone y le salva la vida. El pas de deux muestra justamente ese momento.

Aquí una playlist con la música del ballet.