La cocina política es presentado por:
Publicado el 04 de octubre, 2018

La “cocina política” de Mecha Corta: El Silpancho de Evo Morales

Autor:

Mecha Corta

¡Qué hombre más porfiado! Creo que es sabio sacar algo bueno de los fracasos y un acto de grandeza reconocer las derrotas. Ahora, Presidente Morales, si lo suyo es quejarse de por vida, comience a buscar otro pretexto, porque si sigue con la cantinela del mar, terminará ahogando a su pueblo, la relación con sus vecinos y sus incansables aspiraciones políticas.
Autor:

Mecha Corta

Tradicional Silpancho de Cochabamba

(Para Evo y toda su delegación)

Carne blanda sin grasa

1 taza de arroz graneado y cocido

4 papas medianas cocidas

4 huevos

1 tomate

1 cebolla

1 locoto

Vinagre

Pan molido

Aceite para freír

Sal y pimienta

 

“Chile está en el núcleo de los Estados Unidos, en el mismo corazón”. Con estas palabras y un artilugio bien rebuscado, el Presidente Piñera intentó ganarse la atención del máximo mandatario estadounidense. La famosa bandera gringa con la chilena al centro no sólo despertó la curiosidad de Trump, sino que también activó las redes sociales y a la oposición, la que, como siempre, gastó gran parte de su jornada siguiente en criticar su actuar. Si fue espontáneo o no me tiene sin cuidado; lo único que me inquieta es saber si la Primera Dama sabía o no lo de la “banderita”. Si lo ignoraba, sospecho que esa noche le llegó un tirón de orejas al Presi.

 

Bien enojado se vio a Mario Kreutzberger cuando, en plena campaña para la Teletón 2018, la Natalia Valdevenito denunció abusos a menores en el otrora Clan Infantil de Sábados Gigantes. Enfático, Don Francisco dijo que le “hincha las pelotas” la mala onda de largarse con esta imputación justo en este momento, aunque admitió que en la época de los pantalones pata-elefante algo pasó por ahí con un camarógrafo. El director de teatro Raúl Osorio tampoco debe haber estado muy cómodo tras los descargos de la actriz Loreto Valenzuela a la revista YA, donde aseguró haber sido víctima de abusos por su parte cuando era una jovencita. Ni el Temucano se salvó esta semana, quien al parecer, inspirado por los ovnis, se le anduvo pasando la mano por ahí. ¿Qué está pasando? Por muy inoportunas y mala onda que sean estas denuncias, hay que sacarlas a la luz porque ya no podemos seguir dejando las cosas en el tintero.

 

Los que celebraron con ganas esta semana fueron las tres víctimas de Karadima luego de que el Vaticano publicara que había dimitido el estado clerical del “Santo de El Bosque” por abusos a menores de edad. Me alegro, porque fueron años de lucha contra un intocable, tanto así, que Juan Carlos Cruz publicó en las redes sociales que nunca pensó que vería este día. Moraleja para todos: cuando el río suena es porque piedras trae…

 

El que no escucha ni aprende es Evo Morales. ¡Qué hombre más porfiado! Y es que luego del categórico fallo de la Corte Internacional de La Haya, que determinó con un contundente 12 contra 3 que Chile no contrajo la obligación legal de negociar un acceso soberano al mar de Bolivia, sigue insistiendo con su cara de “lunes post fallo”. ¡Pero si está más claro que echarle agua, hombre! No sigas hablando de contradicciones ni injusticia, que tienes los ojos del mundo observando. Como dijo nuestro ex canciller, Heraldo Muñoz, esto se acabó Presidente Morales. Punto y final.

 

Le recomiendo que intente solucionar ese enredo de contradicciones en el que se ha convertido y pregúntele la opinión a su pueblo, deje ya de envenenar las relaciones con su país vecino, nosotros los chilenos los estimamos y no queremos más peleas. Y para que supere ese jet lag que le tiene algo confundido, lo invito a la cocina para que nos prepare ese delicioso y tradicional plato de carne empanizada y golpeada, el siempre bien ponderado Silpancho de Cochabamba. 

 

Invite a su numerosa delegación para que le ayude y pasen a la cocina. Primero hay que sazonar la carne con sal y pimienta y luego adelgazarla, golpeándola pacientemente hasta dejarla como un papel. Usted es un experto para eso Presidente, así que anímese. Poco a poco y mientras la azota, agregue pan molido.

 

Mientras tanto, que algunos frían las papas previamente cocidas y cortadas en rodajas. Luego hagan lo mismo con los huevos y la carne apanada. Que otro grupo pique el tomate, la cebolla y el locoto en cuadritos y aliñe todo con sal, pimienta y vinagre.

 

Ya Evo, a preparar la mesa y emplatar: primero una cama de arroz, luego unas rodajas de papas doradas, luego la carne, el huevo frito y corone con la ensalada de tomates. Tome asiento junto a su equipo y reflexionen… Creo que es sabio sacar algo bueno de los fracasos y es un acto de grandeza reconocer las derrotas. Ahora, si lo suyo es quejarse de por vida, comience a buscar otro pretexto, porque si sigue con la cantinela del mar, terminará ahogando a su pueblo, la relación con sus vecinos y, de pasadita, sus incansables aspiraciones políticas.

 

@politicaycocina

 

 

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