Panoramas es presentado por:
Publicado el 16 de agosto, 2018

Arte en Chiloé

Autor:

Pía Orellana

Junto a otros reconocidos artistas, el colectivo Hipermercado Casino estará en la exposición de fotografía del Museo de Arte Moderno de la isla. Compuesto por Daniela Claro, Fernanda Gutiérrez y Florencia Serrano, el grupo trabaja con el concepto de “hipermercado” y de cómo se representa hoy en el mundo global la idea del exceso, la abundancia y la disponibilidad de bienes y servicios.

Autor:

Pía Orellana

Diez reconocidos artistas chilenos se tomarán el Museo de Arte Moderno de Chiloé con motivo de la tercera versión de FotoMAM. Entre el 18 de agosto y el 21 de septiembre presentarán una serie de fotografías que han sido expuestas en otros puntos del país -algunas de las cuales visitan por primera vez la isla-, constituyéndose en una atractiva y potente oportunidad para quienes viven ahí de ver buen arte.

 

Pablo Valenzuela, Paz Errázuriz, Juvenal Barría y el colectivo Hipermercado Casino, entre otros, son los fotógrafos invitados. Nos detenemos en este último: compuesto por Daniela Claro, Fernanda Gutiérrez y Florencia Serrano, el grupo -formado el 2013- dialoga en una ficción sobre el fetichismo y la mercancía como datos de especulación en el arte contemporáneo. Trabaja con el concepto de “hipermercado” y de cómo se representa hoy en el mundo global la idea del exceso, la abundancia y la disponibilidad de bienes y servicios.

 

Es así como en el MAM presentarán la exposición A Granel, una performance durante la cual se instalarán los objetos que componen la obra final. “En esta obra se aprecia claramente cómo los productos de consumo básico, más conocidos como commodities, son despojados de sus marcas originales y con ellos devueltos a su condición de materia prima, poniendo en duda el valor de mercado que otorgan las marcas en la decisión de compra”, explican las artistas. Con esta acción, el colectivo Hipermercado Casino toma una posición crítica sobre el consumo exacerbado, el cual crea falsas necesidades en el público comprador.

 

Las artistas han llamado a los personajes que representan “Turbadoras”. Vestidas de negro con una bolsa de papel cubriendo su rostro junto a un carro de supermercado, ejecutan diversas acciones que, más que ilustrar, sugieren una distancia inmaterial de los lugares que ocupan, entregando al espectador una visión crítica y afirmativa entre el objeto artístico y su relación como mercancía.