Señor Director,

Sugiero hacer un concurso para cambiarle el nombre a la Plaza Baquedano. Ya que el ilustre militar cambió su domicilio para dependencias del ejército, corresponde ponerle nombre al monolito que quedó en la explanada. Una recomendación final: no ponerle plaza dignidad, que de digno no tiene nada.

Luz María Guerrero V.

Deja un comentario

Cancelar la respuesta