“Si el Presidente hubiera tenido todos los antecedentes a la vista, la situación hubiese sido distinta”.  Las palabras de la vocera Camila Vallejo solo vinieron a agravar la crisis del, a estas alturas, “indultogate”. Quedó en evidencia, según reconoce el mismo Gobierno, que la medida –que es una facultad exclusiva del Presidente– fue mal ejecutada. No sólo abre más flancos con la oposición sino que pone el foco sobre la responsabilidad del Mandatario. Tanto así que Pepe Auth señala en El Líbero que la salida de la ministra de Justicia “fue algo obsceno; un chivo expiatorio completo”.

Deja un comentario

Cancelar la respuesta