El viernes pasado entramos en la recta final de las campañas, con la aparición de la propaganda masiva en la vía pública (las infaltables “palomas”) y la franja electoral, un espacio que dada la liquidez del escenario actual —gracias Bauman por tanto— y el tremendo espectro de indecisos, podría eventualmente mover la aguja en algún sentido. Por todo lo anterior, vale la pena pasar revista a los primeros contenidos que han mostrado las distintas candidaturas y sus directores creativos. Hago la aclaración, eso sí, de que al momento de enviar esta primera crítica, sólo han salido a la luz las primeras tres versiones de la franja (primer viernes, sábado y domingo), y que dos de ellas (viernes y domingo) han sido en horario de mediodía. Así que aún es una visión parcial y meramente exploratoria de lo que serán las franjas en su totalidad, pero no por ello menos importante, pues en comunicación política, el primer golpe es el que más duele.

El viernes 22 de octubre, a las 12.40 hrs., arrancó por primera vez la franja. Mal día, peor horario; quizás por eso mismo, casi todas las franjas partieron de forma bastante enclenque, lo que no es —por supuesto— justificación: el primer día no es sólo el puntapié inicial y permite marcar la agenda del fin de semana, sino que además, si hay buenas piezas, se pueden convertir en virales, por redes sociales, multiplicando el efecto exponencialmente. Sin embargo, para ello, es necesario contar con material que sea extraíble, encapsulable y, por supuesto, viralizable. Y muy pocos entendieron esto: las franjas de Provoste, Kast y Sichel prefirieron emitir apenas una o dos piezas, con palabras elocuentes pero sin ritmo (curioso sobre todo para la franja DC, cuyo realizador, Angel Carcavilla, ha hecho excelentes franjas en el pasado y destaca por la audacia y un planteamiento lúdico en sus spots). Así, al producir piezas fomes y predecibles, no sólo pierden audiencia, sino que además, impiden sacarle el jugo a las piezas de campaña en otros formatos y canales.

No obstante, al menos las franjas de Sichel y Provoste, han ido de menos a más. Ambos candidatos han logrado generar spots mucho más eficaces y profesionales, tanto en la factoría, como en el mensaje. El comando de la candidata DC ha propuesto clips en los que se entremezcla una historia bien contada, con la voz en off de la senadora explicando sus propuestas. El resultado está bien logrado, y casi hace olvidar un jingle horrible y que poco aporta a la franja. Sichel por su parte, ha sido mucho más avispado que en la primaria para plantear su programa (la franja de la primaria pecó de personalista, exprimiendo hasta el hastío su propia historia), apelando a ideas fuerza que le resultan cómodas, como el mundo del emprendimiento, las pensiones de alimentos, o la defensa de la libertad, la paz social y el orden público. Su jingle, además, funciona, porque no cae en el populismo barato de los ritmos juveniles, sino que logra llegar a un público más adulto y reflexivo.

Kast, por otro lado, se ha mantenido muy abajo. Así como este candidato resultó ser la gran sorpresa de los debates, así también ha resultado ser la gran desilusión en la franja. La decisión de poner a cargo al guionista de Kramer, Lalo Prieto, hacía pensar en una franja disruptiva, con quiebres, cambios de entonación y, sobre todo, de negative ads en contra de Boric, de la Lista del Pueblo, o de la izquierda en general, un género resistido en Chile pero muy utilizado por los republicanos gringos, y bastante eficaz si se hace bien, por lo demás. Pero hasta ahora, sólo hemos visto a un José Antonio impávido frente a la cámara, con muy poca audacia y que poco logra entusiasmar. Se nota que le habla a los ya conversos. Además, tanto él como Sichel aparecen todavía muy solos en cámara, cuando debieran demostrar justo todo lo contrario: que sus campañas están rebasadas de gente.

En la vereda antagónica, la franja de Boric ha ido de más a menos. Sin duda, fue la mejor lograda el día del estreno. Siguiendo con el relato y la temática de su primaria, le habló al norte, con bastante cine, con ideas programáticas y, sobre todo, con gente. Y no cualquier gente. Incluyó a la diputada Maya Fernández (del PS, partido que apoya a Yasna, lo que obligó a improvisar un clip de la candidata con “todos los otros PS”), al actor Alfredo Castro y al constituyente Daniel Stingo, entre otros. De forma interesante, son ellos y no el candidato quienes presentan las propuestas. Sin embargo, el impulso inicial se ha quedado en eso, un impulso inicial: en los días siguientes se han repetido los mismos voceros (parece que no eran tantos los que estaban con el diputado de Magallanes), y si bien el contenido va variando, la narración sigue siendo demasiado rebuscada y hasta un poco Arjónica (“hay árboles que nos recuerdan que necesitamos árboles para respirar”), lo que puede terminar por saturar al televidente.

Las franjas de MEO, Artés y Parisi también tienen lo suyo, sobre todo la de este último. Pero ya hablaremos de eso. Por ahora dejo el reporte hasta aquí, para no aburrir. La franja está recién empezando, y aún nos puede dar varias sorpresas. Así que: stay tooned.

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