Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 17 de abril, 2019

Gonzalo Jiménez: Integración generacional

Doctor in Governance University of Liverpool, presidente de Proteus Management Gonzalo Jiménez

Un desafío relevante impuesto por la tecnología a las empresas es el de las personas, en especial del cambio generacional. Se necesita savia nueva empoderada en cargos de liderazgo y de decisión tanto como de personas mayores y con experiencia en términos de gobierno corporativo.

Gonzalo Jiménez Doctor in Governance University of Liverpool, presidente de Proteus Management
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

La tecnología trajo desafíos que no todos pueden enfrentar. Se trata de un fenómeno que pareciera haber invadido a las empresas de los distintos rubros, no sólo en Chile sino en todo el mundo. Las compañías locales, de hecho, han puesto todos sus esfuerzos en adaptarse a la nueva realidad, invirtiendo principalmente en innovación, concepto que, a estas alturas, representa el futuro de todo. En el retail, las TI y la publicidad, por ejemplo, quienes no están pensando en cómo co-existirán con Amazon.cl, Google.cl, Facebook.cl y Apple.cl, quedarán fuera.

Pero los cambios no sólo van por el lado de la inversión en innovación per se. Esa primera evolución es esencial para permanecer en la espiral de desarrollo emprendedor sostenido del mundo; no obstante, a menudo se ignora un desafío aún más relevante: el de las personas, en especial del cambio generacional.

Chile es un país de empresas tradicionales, no es un secreto, y tampoco una condena. El problema es cómo esas empresas se obstruyen a sí mismas la posibilidad de evolucionar y de transformarse cuando son sus mismos líderes, aferrados a estilos o prácticas que fueron exitosas en el pasado, los que más se resisten al cambio, aunque declaren todo lo contrario. Se necesita savia nueva, pero también empoderada en cargos de liderazgo y de decisión para que una organización realmente pueda evolucionar.

No basta con profundizar en innovación, es necesario contar con miradas diversas que puedan direccionar a la compañía y adaptarlas a las nuevas tecnologías y lógicas que el mercado ha asumido sin vuelta atrás. Incorporar miradas más jóvenes es uno de los mayores desafíos que enfrenta el establishment empresarial en temas de gobiernos de corporativo.

Chile está destacando a nivel regional por ser el país más emprendedor, según el Índice de Emprendimiento Global 2018.

En ese sentido, las nuevas generaciones de los grupos económicos y familias empresarias representan una diferencia sustantiva en distintos aspectos. En muchas compañías, por ejemplo, abrazan el emprendimiento –que actualmente mueve la agenda país-, dejando de ser sólo partícipes de las empresas tradicionales, hay hambre de cambio, de nuevas formas de influir y de agregar valor social, y eso es notorio.

¿Y cómo no pensar en ello? Chile está destacando a nivel regional por ser el país más emprendedor, según el Índice de Emprendimiento Global 2018. Además, llevamos meses discutiendo sobre una eventual nueva regulación para la industria Fintech, que ha tomado más fuerza que nunca. Hasta la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) concretó mesas de trabajo con distintos actores y elaboró un white paper para comenzar a avanzar en una propuesta formal.

Todo lo anterior no es más que la señal en que el cambio generacional está abriendo claras oportunidades para todos, ya sea para las empresas tradicionales que llevan varios años operando como para quienes tienen en curso proyectos innovadores. Lo que no podemos ignorar es que en el caso de las Fintech existe un desafío en términos de gobierno corporativo porque son liderados justamente por equipos más jóvenes, que no siempre tienen mucha conciencia de sus deberes fiduciarios, ni tampoco han tenido la oportunidad de incorporar las mejores prácticas en sus propios emprendimientos.

Entonces, se puede identificar claramente una balanza entre lo que son compañías eternas con directores de siempre –que no están adaptándose a los nuevos tiempos-, y quizás las valiosas Fintech que requieren tomar el peso de la governance fiduciaria, en especial respecto a manejos a nivel de directorio –y de no hacerlo afrontarán muy pronto los riesgos de aquello-.

Queremos personas más jóvenes y con miradas frescas, por un lado, y gente con más canas, por el otro. Porque la lección de esto es: el extremo nunca es bueno, llamemos a nuestras compañías –independiente de sus tamaños, giros, servicios, orígenes- a que sean diversas en su equipo humano, y en esto también corre la edad, la responsabilidad, la experiencia y la independencia de juicio para que todas las anteriores sean capaces de desafiarse a si mismas.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

También te puede interesar: