En una columna publicada en la edición de hoy del diario El País de España, el ex presidente Ricardo Lagos se refiere a los alcances del acercamiento diplomático entre Cuba y Estados Unidos y repasa los más importantes hechos históricos que se desarrollaron entre ambos países en los últimos 50 años.

Por ejemplo, señala que tras la revolución “el drama de Cuba fue creer que era posible un camino distinto en esta parte del mundo, sin ver que el supuesto de la Guerra Fría adjudicaba esta parte del mundo a la esfera de influencia de Estados Unidos”.

El ex mandatario también se refiere a la invasión de Bahía de Cochinos y al conflicto de los misiles, ambos episodios ocurridos mientras él vivía en Estados Unidos: “Empezó la preparación para invadir Cuba por Bahía Cochinos. Como describen con claridad los asesores de Kennedy, éste, al asumir la presidencia en enero de 1961, se encontró con los planes en marcha. No tuvo el coraje de interrumpir la invasión y el fiasco lo conoció el mundo en abril de 1961. Ahí se produce la ruptura final con un Estados Unidos que deja de ser confiable. Entonces Castro, en plena Guerra Fría, mira a la Unión Soviética. Acepta los cohetes nucleares en Cuba, porque cree defender así su revolución. Vivía en Estados Unidos en ese momento. Recuerdo con absoluta claridad el discurso de Kennedy diciendo que ha ordenado un bloqueo naval y el enfrentamiento será inevitable con las naves que llevan los misiles a Cuba. La guerra se evita con un acuerdo de último minuto en virtud del cual la Unión Soviética acepta retirar los misiles, mientras Estados Unidos garantiza que nunca más intentará desestabilizar el régimen cubano. A partir de allí se inicia esa larga historia que concluye en estos días. Sin duda, era una anomalía que 25 años después de la caída del muro de Berlín, la Guerra Fría siguiera viva en esta parte del mundo”.

En otro pasaje de su texto, Lagos sostiene que las conversaciones entre ambos países para restablecer las relaciones diplomáticas han ocurrido desde hace varios años y que “era necesario que Washington se convenciera de que el bloqueo no creaba ningún resultado positivo, hacía sufrir al pueblo cubano y daba lugar a la solidaridad de muchos ante tan cruel castigo”.

Respecto de la nueva relación, el ex presidente dice que el desafío de Cuba es “construir el equilibrio virtuoso entre Estado-mercado-sociedad. Desde su modelo político, con más apertura y más libertades, este Gobierno cubano y el que venga deberá generar aquella dinámica donde el Estado dicte reglas claras y estables, conduzca y abra espacios; un mercado capaz de registrar crecimiento, innovación y desarrollo; y una sociedad donde las oportunidades y las protecciones sean reales, amplias y para todos. No es menor el desafío de preservar en materia social lo logrado en estos años”.

Por su parte, señala que Estados Unidos “tendrá que aprender a ver la Cuba de hoy, olvidarse de aquellas prácticas de patio propio y escenario de todos sus desbordes, para darse cuenta de que la revolución deja herencias importantes para avanzar hacia el futuro. Ahí está el país que gasta el 10% de su PIB en salud y lo coloca entre los primeros 25 del mundo por sus indicadores sanitarios. Y también el que destina el 12,8% de su PIB a educación, generando la sociedad de más altos estándares de educación masiva en todo el continente”.

Para ver la columna completa, pincha aquí.

 

FOTO: MAURICIO MENDEZ/AGENCIAUNO

Deja un comentario

Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.