La bolsa chilena ha subido 23% en pesos y casi 30% en dólares durante 2025. El gerente de Banchile Research, Javier Pizarro, admite en entrevista con “Libre Mercado”, que esta rentabilidad es tan extraordinaria como atípica, y se explica por un conjunto de factores concatenados que han hecho subir los precios del principal índice selectivo del mercado accionario local, el IPSA.
El primero es el buen momento de varios mercados emergentes latinoamericanos. Brasil y México, por ejemplo, han tenido retornos equivalentes en dólares. Esto se vincula con la segunda razón: América Latina se ha visto favorecida en términos relativos, ya que no es el foco central del conflicto arancelario de Estados Unidos con China y con otros países asiáticos.
Y la tercera causa es el resultado de las dos primeras: los inversionistas extranjeros han buscado posiciones en mercados algo menos convulsionados. “Muchos flujos que antes estaban concentrados en Estados Unidos se han movido hacia otros mercados, dado que los inversionistas no esperaban el nivel de incertidumbre que se ha generado durante este año”, explica Pizarro.
Sin embargo, hay un factor interno que también ha jugado a favor. Chile transaba desde hace varios años con un descuento importante de precios -debido al estallido de 2019, la pandemia y los procesos constitucionales-, lo que hacía que sus valorizaciones estuvieran muy atractivas. Cuando esos nubarrones comenzaron a disiparse, esto fue aprovechado por los inversionistas institucionales, tanto las AFP como los últimamente los fondos mutuos.
Hacia adelante, el ejecutivo de Banchile tiene una mirada positiva, influida también en el alto precio de cobre (US$ 4,6 la libra). Sostiene que hoy la relación precio-utilidad del IPSA, que es la más usada para analizar qué tan barato o caro está el mercado bursátil, se ubica en 11,7 veces. “Nosotros creemos que no debiera estar muy lejos, en torno a 12 veces. Si uno mira las utilidades que estamos esperando para los próximos 12 meses, que nosotros hacemos en base a las proyecciones que tenemos de cada una las empresas, vemos un IPSA de 9.000 puntos en 12 meses más, que es más o menos una rentabilidad de 10%”.
Un aspecto clave en esta explicación es que Banchile Research no cree que, con los fundamentos que existen hoy, la bolsa chilena vuelva a tener valorizaciones de precio-utilidad de 19 o 20 veces, como las tuvo en sus mejores momentos hace más de una década. Esto se debe a dos cambios estructurales: el menor crecimiento de tendencia de la economía chilena y el escenario con tasas de interés más altas.
Para proyectar ese retorno de 10%, Pizarro dice que analizan varios factores, como el crecimiento del país, los flujos de demanda por activos y la rentabilidad de las empresas. “Una de las razones por la cuales la bolsa ha andado relativamente bien es que cuando las empresas no crecen tanto, como ha pasado durante los últimos cinco años, se concentran mucho en ser rentables”, explica.
El triunfo de Jara no movió la bolsa
Pizarro sostiene que la bolsa local reaccionó con mucha tranquilidad al arrollador triunfo de Jeanette Jara (PC) en la primaria del oficialismo. “Si uno ve el rendimiento durante los últimos días, no hubo grandes variaciones”, afirma. “Entonces, la conclusión que uno podría sacar es que el mercado vio que ese acontecimiento puntual no estaría afectando ninguna de las variables de crecimiento, perspectivas de riesgo, o potenciales flujos de personas o de extranjeros”, agrega.
De sus palabras se desprende que, a partir de la nula reacción de la bolsa, el mercado le asigna una baja probabilidad de triunfo en las elecciones de noviembre próximo.
Por el contrario, el escenario base es que las compañías locales tengan un crecimiento de 38% en sus utilidades respecto de 2024, y de 10% para el próximo año. Y si a los inversionistas extranjeros les aumentara el apetito por Chile -a partir de un potencial cambio de condiciones políticas, de mayores expectativas de crecimiento y de tratamiento de la inversión similares al optimismo que se generó en 2017 con la llegada del segundo gobierno del Presidente Sebastián Piñera-, las perspectivas bursátiles son extraordinarias.
“El cálculo que hicimos es que eso implicó (en 2017) que la bolsa se transara con 100 puntos base menos de premio por riesgo de mercado. Y eso significa, si uno aplica a esos 100 puntos base menos de riesgo de mercado hoy día, que en vez de esperar un IPSA de 9.000 puntos estaríamos esperando un IPSA en 11.000 puntos. Y eso sería una rentabilidad superior a 30%”, concluye.

Dios lo quiera así….
Ojalá así sea.