Con «abusos reglamentarios y discrecionalidad», así funcionó la Convención de principio a fin en criterio de la constituyente Marcela Cubillos, que a dos días de que el borrador de Constitución sea entregado al Presidente de la República Gabriel Boric, hizo un balance de las labores del órgano constituyente. La evaluación no fue positiva.

«La Convención termina como empezó, con trampas», asevera Cubillos en el Podcast Constituyente de El Líbero, el último de este ciclo, en el que también participa el constitucionalista Germán Concha.

La «trampa» más reciente a la que se refirió la convencional: que la mesa directiva, que no tiene atribuciones para modificar el texto final que fue aprobado por el pleno y armonizado por la comisión respectiva, hizo cambios en una de las normas.

«La directiva decide cambiar este famoso artículo que exige el consentimiento de los pueblos originarios para cualquier asunto que les afecte (…) Si ciertas cosas se rechazaron en Armonización, y una de ellas fue cómo se redactaba este artículo del veto indígena, no podían decir ahora que tienen facultades para interpretar y decidir qué cosas son incoherentes», sostiene Cubillos.

El texto aprobado por los convencionales establecía: «Los pueblos y naciones preexistentes al Estado deberán ser consultados y otorgarán el consentimiento libre, previo e informado en aquellas materias o asuntos que les afecten en sus derechos reconocidos en esta Constitución».

La modificación hecha por la directiva consistió en cambiar donde decía «los pueblos y naciones preexistentes al Estado» por «los pueblos y naciones indígenas».

«El tema es que ellos no tienen atribuciones para hacer entre cuatro paredes algo que la Comisión de Armonización no hizo», apunta Cubillos.

Con respecto a este punto el constitucionalista Germán Concha es enfático en afirmar que sea como fuere que se redactara, este artículo implica la existencia de un «veto absoluto».

«Es absoluto porque no puede ser superado por ninguna votación en sentido contrario. El único que puede tener una atribución de esa categoría es quien tiene la soberanía en sí mismo, que es el soberano», explicó. 

«Estamos exigiendo que nos entreguen el texto para poder comparar con lo votado»

Ante la modificación hecha se encendieron las alarmas y Cubillos indica que están exigiendo poder verificar con antelación que el texto que el lunes se le entregue al Presidente Boric se corresponda, de manera idéntica, con el que fue aprobado por el pleno.

Esta advertencia la hizo debido a que, contrario a lo que ocurre normalmente, la Secretaría no les entregó el texto de lo aprobado la noche del martes.

«Se le perdió ya definitivamente  la confianza y no podemos estar expuestos a que el lunes entreguen un texto a ciegas, que no sepamos si calza o no con lo aprobado. Estamos exigiendo que nos entreguen el texto para poder comparar con lo votado, para ver si hay otros cambios», dice.

La otra «trampa»: Dejar «suspendida» la sesión hasta el lunes

No haber dado por concluida la sesión del martes, en la que se votó en el pleno lo aprobado por la Comisión de Armonización, con lo que concluyó en sentido estricto la labor de los convencionales, es precisamente la otra «trampa» que se perpetró en la Convención, en criterio de Cubillos.

«La Constitución que regula el proceso constituyente -la que está en vigencia- es muy clara en decir que con la última votación se acaba el proceso y se disuelve la Convención, pero el martes la presidenta María Elisa Quinteros hizo un largo discurso agradeciéndole a todo el mundo y al final termina diciendo que se suspende la sesión hasta el próximo lunes», explica la constituyente.

«Nosotros hicimos el punto, porque es muy raro. Me imagino que es para mantener ciertos gastos pagados por la Convención por asignaciones, hoteles, lo que sea, hasta la ceremonia del lunes, pero lo lógico es que esto se debiera haber disuelto el martes», agrega.

Para Cubillos la Convención «fracasó»

Desde la perspectiva de Cubillos el balance sobre la labor del órgano constituyente es negativo y la principal razón es clara: «Este es un  proceso que fracasó en su objetivo. Supuestamente esto era para zanjar la división de los chilenos en torno a la Constitución y claramente no lo zanjó. Estamos terminando más divididos que antes».

«Cualquiera que sea el resultado, si el Apruebo ganara por pocos votos, no soluciona el problema. Vamos a seguir con una Constitución de la que gran parte parte de los chilenos se sienten excluidos», sostuvo.

Otros dos aspectos que en criterio de Cubillos suman para que el balance sea negativo. «Es una Constitución que viola la igualdad ante la ley, que es esencia de la democracia liberal y de los avances de la civilización, al darle a un grupo, por su etnia, privilegios a lo largo de todo el texto. No solamente con el artículo del veto, sino con cupos asegurados (en el Congreso y otras instancias), con un derecho de propiedad especial (el previo reconocimiento de la propiedad ancestral), en salud y en educación», apunta.

Restarle poder a la ciudadanía, concentrándolo, de acuerdo con el criterio de la convencional, en un Congreso que ya no contará con Senado, sino que con una Cámara de las Regiones, y que no tendrá contrapesos, es otro de los aspectos que suman para la resta.

En la lista, Cubillos también incluye que se hayan eliminado del texto herramientas con las que hasta ahora contaba el Estado para enfrentar la violencia, que además ha ido en aumento en el país.

«El texto impide que las Fuerzas Armadas tengan un rol interno, no se aceptó crear una Defensoría de las Víctimas, Carabineros pasa a ser una institución civil y se elimina el Estado de Emergencia. Incluso en las demandas ciudadanas más sentidas, la Convención fracasa, no soluciona los problemas que tenemos y genera nuevos», indica Cubillos.

Para Germán Concha, que catalogó el texto como profundamente estatista y colectivista, lo que hace negativo todo el proceso es que, asegura, nació desde la violencia.

«En la forma lo más grave es que está marcado por la violencia desatada en todo, en su origen, en esta suerte de chantaje permanente, en esta suerte de ‘si no votas tal cosa entonces quemamos el país’, después ‘si no eliges a no sé quién entonces quemamos el país’. Todo es vinculado a la violencia», señala.

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