El 24 de octubre, un hombre amenazó a un carabinero con un bloque de cemento en la comuna de El Monte, mientras lo fiscalizaba por una denuncia de violencia familiar. Ante la amenaza, el policía le disparó en la pierna al sujeto.

Luego de ese hecho, el subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, dijo que “el respaldo a Carabineros en la lucha contra la delincuencia es total, y no son solo palabras.

Subsecretario Monsalve defiende la legítima defensa de carabineros

Manuel Monsalve, subsecretario de Interior

La autoridad agregó que “el uso proporcional de la fuerza tiene que darle una ventaja al personal policial. No es que se vaya a usar el mismo nivel de fuerza sino que, justamente, la policía tiene que usar un nivel de fuerza superior para poder reducir y controlar a quien está cometiendo el delito”, expresó, agregando que “es lo que ocurrió en este caso”.

“Esta acción se ha desarrollado en el marco de la legítima defensa por un funcionario capacitado, que cumplió con el protocolo institucional, respondiendo de forma proporcional y evitando lesiones de mayor gravedad. Ante esta situación, respaldamos la medida, la que se ajustó a derecho y a la defensa del oficial”, expresó.

La historia del carabinero condenado a seis años por defenderse de una agresión

Pero, contrario a lo que sostiene el subsecretario Monsalve, en “los hechos”, los carabineros están siendo condenados por la justicia por hacer uso de la legítima defensa.

Es la historia del capitán de carabineros, Hugo Navarro Corvalán, condenado por la Corte de Apelaciones de La Serena por homicidio frustrado a seis años de cárcel.

Se le acusó de hacer uso de su arma de servicio, ante lo que él consideró una amenaza a su integridad física el 19 de octubre de 2019 en Ovalle, el día después de iniciado el estallido.

Según relató en el juicio, había “gran cantidad de sujetos lanzando piedras a los carabineros que estaban frente al cuartel. Por esta razón, al ver un delito flagrante, crucé la calle y detuve a uno de los sujetos –Benjamín Huerta Escobar– que tenía dos trozos de piedras, uno en cada mano y comenzó así un forcejeo con él”.

Cómo fueron la agresiones al carabinero

“El resto de la gente que lo rodeaba, al percatarse de esto, se abalanza sobre mí, alguien me golpea por la espalda, otros comienzan a lanzarme piedras y el sujeto que tenía detenido intentaba golpearme con las piedras que tenía en sus manos. Por esta razón, y al ver claramente expuesta mi vida en riesgo, decido hacer un disparo al suelo. Lo que me permitió seguir avanzando con el sujeto a tirones en dirección a la comisaría”, sostuvo. 

El capitán fue perseguido por varias personas, «mientras el detenido trataba de soltarse golpeándome con las piedras que tenía en su mano», dice el relato.

«En este contexto, donde claramente vi en riesgo mi vida, decidí efectuar un segundo disparo al suelo, el que lamentablemente dio en la pierna izquierda del detenido cayendo este al suelo, y siendo auxiliado por unos carabineros que venían corriendo hacia mí por mi espalda”, aseguró el carabinero.

Acto seguido hizo otro disparo en dirección a un muro que estaba a su costado, sin que hubiera lesionados.

El Ministerio Público, sin embargo, lo acusó de “salir de su casa con la intención de matar”.

Las dos sentencias de cárcel y el fallo pendiente de la Suprema

El tribunal de juicio oral en lo penal de Ovalle lo condenó a cinco años por apremios ilegítimos, quedando en libertad vigilada. En esa primera instancia quedó absuelto de los delitos de “homicidio frustrado, falsificación de instrumento público y obstrucción a la investigación”.

Pero la Fiscalía apeló a la Corte de Apelaciones de La Serena, y le concedieron la nulidad del juicio. Por lo que el capitán fue sometido a otro proceso, en que lo condenaron a seis años de cárcel efectiva, e incluyeron todos los delitos antes absueltos.

El capitán lleva dos año y medio con prisión preventiva. Actualmente está a la espera de la sentencia definitiva de la Corte Suprema el próximo 23 de noviembre.

Carabinero denuncia más de una decena de irregularidades en los juicios condenatorios

La defensa del capitán Navarro identificó una decena de eventuales irregularidades en los dos juicios en que ha sido condenado.

La PDI no hizo informe planimétrico ni de las trayectorias balísticas para determinar la intención del tirador. Tampoco entregó todos los videos que tenía la comisaría.

A su vez, el Ministerio Público presentó un dibujo a mano alzada como evidencia del croquis del sitio del suceso, y hay dos datos de atención médica idénticos. Pero en uno aparecen heridas menos graves, y en otro graves.

La bala del glúteo del afectado se extrajo en un procedimiento ambulatorio, anestesia local y sin complicaciones. El paciente quedó con paracetamol y curaciones cada 72 horas.

También mostró los resultados del tanatólogo Luis Ravanal, que revelaron que la herida no fue mortal, ya que no dañó ningún órgano vital, y mucho menos homicida. Los jueces, sin embargo, lo desestimaron.

Además, hay videos de la Comisaría y de la municipalidad de Ovalle que muestran a la turba agrediendo al capitán Navarro, pero tampoco fueron incluidos en el juicio, alega la defensa.

La versión de la víctima: “Hay que estar muerto para tener justicia”

En una entrevista de TVN en 2021, Benjamín Huerta, reclamó tras el primer fallo que rechazó el homicidio frustrado. Esa sentencia judicial fue la primera del estallido.

«Hay que estar muerto en Chile para recibir la justicia necesaria, para que un asesino sea catalogado como asesino, para que el homicidio sea homicidio”, dijo Huerta.

Según su relato, a raíz de ese balazo, «que fue en la zona genital, trajo muchos problemas consigo, como no poder orinar por un tiempo, no poder tener relaciones sexuales. No me hecho exámenes para saber si soy fértil o no».

Hermana del capitán: «Jamás fue tratado como un policía que hacía su trabajo, sino como imputado y homicida»

En tanto, Orietta Navarro, hermana del capitán, señala a El Líbero que, «como familia, no logramos entender los criterios tan distintos de ambas cortes. Los fallos no han coincidido en lo más mínimo, ni en penas ni en delitos; siendo que ambos juicios fueron llevados a cabo con la misma prueba».

Orietta Navarro, hermana del capitán Navarro

Asimismo, cuestiona «la severidad de la sentencia en un caso que no tiene una víctima fatal o de heridas que signifiquen invalidez alguna. Ambos juicios acreditan que Hugo, en el ejercicio de sus funciones, llevó a cabo ese procedimiento. Jamás fue tratado como un policía que hacia su trabajo sino desde el comienzo como imputado y homicida».

A su juicio, «el daño causado es irreparable en todo aspecto, no sólo el económico que nos tiene en la quiebra a nivel familiar, sino que también emocional y psicológico».

«Ahora nos queda esperar el pronunciamiento de la Corte Suprema el 23 de noviembre. Esperamos se tome por fin en cuenta la abundante y categórica prueba presentada por la defensa, que desacredita todas y cada uno de las acusaciones del Ministerio Público en peritajes de índole balístico, tanatológico, social, psicológico, videográfico entre otros», concluye Orietta Navarro.

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1 comentario

  1. Es una vergüenza lo que se ha hecho con este oficial de Carabineros. El mundo al revés. El agresor defendido por el tribunal y el agredido castigado. ¿Qué justicia es esta?

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