Credit: @PresidenciaSV

¿Cómo están mis queridos lectores? ¿Ya exorcizaron a alguien en este rato? Yo no fíjate, ha sido un verano lento. Enero duró 340 días y mientras el Presidente Boric sigue habitando el cargo, parece que don JAK lo está ejerciendo. Yo no recuerdo a un Presidente electo tan activo. Y mala onda igual porque no ha permitido que la izquierda descanse, con lo que les encanta reposar. Solo don Lautaro Carmona estimó que como al PC se le viene un marzo intenso, ellos sí que se pegaron su viajecito a Cuba… Claro, es lindo visitar a los amigos. ¿Se fijan por qué no era mala la pregunta a la candidata comunista, Jara, sobre su relación con la dictadura cubana? Yo creo que la podemos dar por respondida… En fin, al resto de la izquierda, JAK, los tiene medio locos, ellos se descuidan dos segundos y ¡pah! Ya está el Presidente electo haciendo algo, hablando con alguien, viajando a representarnos. Para más remate, a mí me dijeron que este era un hombre intolerante, un fanático, un fascista, un nazi y ahí lo tienen, en flor de bromance con Lula. Onda, ¿anteponiendo el bienestar de Chile a sus propias posturas políticas? No, se pasó. Realmente el colmo que ande dejando como chaleco de monkey al Presidente en ejercicio. Ya levantarse temprano y bañarse en las mañanas era suficiente, esto es excesivo. Si ese va a ser el tono, ¡chita que les van a costar algunas cosas! “¡Renuncia Kast!”, “¡Kast dictador!” y uno procede a observar a un señor intercambiando pines con la última vaca sagrada del socialismo del siglo XXI. No contemos a Petro porque está degenerando rápidamente a una especie de influencer que hace parecer a nuestro Gabriel, como el heredero intelectual de Aristóteles. A todo esto, JAK, también se puso de pie y saludó a Petro. Cosa que no logró nuestro Presidente actual frente a Javier Milei. No sabemos el estado de esas rodillitas.

En fin, la realidad anda muy burguesa como pueden ver. Y ese es justamente el problema que les estoy viendo a mis amiguitos de izquierda. Porque claro, JAK puede hablar con Bukele, y próximamente, con otros horrores de la ultraderecha europea, como Giorgia (esa mujer es mi animal espiritual, hacemos las mismas caras) pero nadie le va a poder decir que a los Presidentes de izquierda de la región les hace asco. Entonces, ¿qué nos va quedando? Aparte de mentir, en esta columna de sátira no olvidamos. Bueno, lo que va quedando es la incómoda e hipócrita posición del escándalo, del ofendido; de andar escandalizándose por cosas que no lo ameritan, o como diríamos en el más riguroso chileno: dándole cualquier color. Como nos demostraron en estas eternas semanas de enero, están haciendo el revival más penca de ese proto-octubrismo que fue la corrección política. Por ejemplo; el lenguaje desplegado en el coliseo de sin filtros, atroz de ofensivo; una evangélica metida en la política y que se atreve a expresar sus visiones sin achicarse, espantoso, no se puede vivir así. Porque como saben el único tema que nos mueve como mujeres es el aborto. Ah, pero fíjate que con la natalidad que tenemos, no llegamos al 2070…detalles, ¡qué alguien haga algo! Pero no la ministra de la mujer, no, no. Y ahora, que la Mara no fue lo suficientemente precisa con el timing en la designación de una de las ministras que más nos gustó, la de Seguridad, vamos a atacarla hasta por su pretérito desempeño actoral. Y dale, puede haber cierta inexperiencia ahí, ¡si aun ni jura! pero yo los vi harto más generosos evaluando el desempeño de la actual vocera. Y desde luego tenemos que escandalizarnos mucho porque parte del gabinete electo vaya a El Salvador. Les reconozco la personalidad, porque que vengan a darnos lecciones de moral, de léxico, de religión, de salud pública (hay una “l” ahí) y de democracia, después de estos seis años, no es poca cosa.

Lo que me interesa más es ver como va a responder la ciudadanía. Porque para que el futuro gobierno, haga lo que tiene que hacer, vamos a tener que desplegar una presencia de espíritu, claridad moral y estoicismo que hasta ahora no hemos probado.

La hermana mayor de mi mamá, siempre me pareció impresionante. Cabe señalar que el Chile de los 90 era un poquito más plano de lo que es hoy y en ese paisaje, mi tía colorina (d’emblée) de metro ochenta, llena de joyas y brillos, con voz rasposa y opiniones grandes, siempre me impactó. Capaz por eso sus frases se me quedaron pegadas, aunque he ido entendiéndolas a medida que he ido juntando años. Una buena, es “no hay peor beata que la meretriz arrepentida” (la hice Líbero Friendly porque somos gente elegante…y para que mi mamá no me rete). Y bueno, la vida me ha mostrado que es sumamente cierta y es lo que vamos a ver de la izquierda. Con una diferencia; se trata de una estrategia más que de arrepentimiento real. Pero la beatería va a ser intensa igual.

Esta pitonisa ve con claridad, o más bien, huelo, el inconfundible aroma de la leña y los acelerantes. Y es que esa parece ser la vieja confiable que van a intentar con el gobierno electo. La antigua y efectiva cancelación, la corrección política, el falso e impostado escándalo. ¿Qué va a hacer el 58% con estos fuegos? A mi me gustaría que los miráramos con el desprecio de una reina en el exilio y la distancia de lo que nos parece ridículo, y más aún, que convirtamos estas piras de la neo inquisición, en una oportunidad; yo llevo el vino, ustedes la carne y nos hacemos un asaito.

Deja un comentario

Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.