¿Celebraron los 3 años de gobierno de Apruebo Dignidad? Yo tampoco. Y es que pese al forzado entusiasmo de nuestro arbóreo líder y su séquito, yo les diría que finalmente, esto no prendió cabres (sic). Principalmente porque para poder estar en el mismo tono festivo del gobierno habría que tener memoria de pez. Ahora, que han tratado, han tratado; este gobierno es bravo pal gaslighting (saludos vocera-vocera), pal relato y pa’ qué te digo cómo se peinan con la posverdad. Súmenle a esto un histrionismo a toda prueba, una increíble falta de vergüenza y pudor y un verdadero churretín verbal y ¡pah! Son los mejores para hacer campaña, eso debiéramos tenerlo muy claro. Pero me estoy adelantando; ayudemos a S.E., paabre, nadie le pescó su aniversario, hagámoslo nosotros. Acompáñenme a revisar estos tres años de amor, de una manera sucinta, desde luego, ustedes y yo, tenemos compromisos dominicales.
- Partamos por el principio, cuando nuestro juvenil y refundador Presidente decidió culpar de su retraso al Rey de España, que lleva siendo puntual de profesión desde siempre. Bueno la madre patria le regaló un apodo por esto, memes, etc, que a mí entender, debe considerarse parte del legado de este gobierno en materias internacionales. Este era solo el comienzo del fin. Luego vino todo aquello de las cartas credenciales del embajador de Israel, el asunto de la Fidae, entre otros grandes desaires. Pa’ qué te digo con los gringos, que no les reconoció a John Kerry, sentao’ casi al lao’ y a los jóvenes chinos los mandó a ser rebeldes… ¿Como Karol? Bah, me acordé. Bueno, pero eso es solo el presidente, recordemos a los embajadores y diplomáticos varios; la otra amiga sombreruda en Reino Unido que dijo que le había tocado el corazón al Rey… yo creo que no, fíjate. Velasco, el amigo personal bueno pa’ la langosta, la masoterapia de patitas y los comentarios innecesarios, el neposenior de Valdés metiéndose en la campaña presidencial de EE.UU. cuando nadie se lo pidió y por supuesto los meses sin embajador en Brasil porque tenía que ser Sebi Depolo, el que le gustaba meterle inestabilidad. Y pa’ qué vamos a recordar al embajador Gazmuri, recibiendo su sueldazo aún cuando el régimen de Maduro lo mandó a pescar sus 4 pilchas y mandarse a cambiar, arepa en mano. Lo he dicho a lo largo de estos años; amigos del mundo, sorry.
- Queen Izkia. La desinteresada doctora que tuvo que entenderse con “los infelices” del gobierno anterior en plena pandemia para terminar de ministra del Interior. Nos regaló algunos de los mejores momentos de este fallido gobierno. Desde sus primeras horas en que descubrió que en el Wallmapu no la querían tanto, pasando por las octavas que se subió pa’ informarnos de las supuestas fallidas deportaciones del gobierno anterior, “con todooos los pasajerooos”. Izkia es importante porque no salía nunca y por primera vez entendíamos que este gobierno de amigotes no usaba a los ministros como fusibles para evitar el daño político a la figura del Presidente y el gobierno en general. No, acá la dignidad no se hizo costumbre e Izkia se fue recién tras el 4S, llorando como niñita lo que no pudo lograr como mujer.
- Este gobierno fue guaripola del engendro constitucional, con total desparpajo y un presupuesto y alcance que solo se logra a caballo del estado. Y bueno, cuando fueron derrotados se quedaron sin programa y sin mucha idea, más que recordarnos lo lentos que somos. Desde entonces solo han girado sobre sí mismos como deyección en acequia.
- Giorgio, nuestro baby Lenin, el ideólogo, guardián de la fe y defensor del color fucsia y el gas a precio justo. Vino para señalarnos la verdad y el camino, porque ellos tenían un estándar moral más güeno que el nuestro, ¿se fijan? Durante el quilombo del caso convenios, resulta que los sobrinos fueron a fumigarle las oficinas. El ministerio que dirigía nuestro Rasputín fue víctima de una banda dedicada al lucrativo negocio de los computadores viejos. En fin, es una de las cosas que parece que jamás sabremos, junto con quien quemó el metro.
- Los indultos entre pascua y año nuevo de los 13 jóvenes que no son delincuentes. De pasaita S.E. aprovechó de defender la honra de Mateluna y meterse con otro poder del Estado, cosa que, digámoslo, le gusta harto y hace cada vez que puede. Es más, ahora, recién salió a defender a Karol Cariola. Siempre impresentable. Además, nos enteramos de las pensiones que han recibido los luchadores sociales del 2019. Dos cositas: este es un gobierno octubrista, sí. Y nadie puede decir que no son agradecidos. Todo amigo, exegeta, colaborador, facilitador ha recibido lo suyo. Amor con amor se paga.
- El caso Monsalve y el peor manejo político de la historia reciente. Aún sufro por esa encargada de prensa. En serio, presi, cierre la primera boquita de la república cuando se lo dicen. Nota aparte la relación del presidente con la prensa. Alto en tiranillo.
- La inefable dupla Marcel-Martínez, terror de las matemáticas burguesas y los presupuestos.
- El caso convenios. Saludos al ministro Montes que te lo digo, no lo sacan ni con virutilla.
- La seguridad y el manejo performático con grandes frases para el broce, reuniones, mesas de trabajo, mucho “calles sin violencia”, ¿y? Aquí estamos con una candidata exministra del Interior que a horas de dejar el cargo, criticó su propia inoperancia, onda, de ella misma y su propio gobierno. Te lo digo que la sátira se escribe sola.
- La casa museo de Allende que tiene a nuestro Presidente invitado a declarar como imputado. Y bueno, son los mismos que querían cambiar la Constitución, los más llanos a pasársela por allí mismo y de pasaita forrarse. Aunque el Presidente nos jure de guata que aquí a nadie le interesa la plata, es todo “por la historia”y “por la memoria”. Sí, oh.
Dejémoslo hasta acá no más porque estoy cachando que faltan demasiadas cosas y me estoy revictimizando mucho. Porque si algo me ha enseñado este gobierno es a escandalizarme solo para constatar que la semana siguiente me puedo escandalizar un poco más, que los limites de lo aceptable están perdidos en el horizonte y que un mal gobierno con una oposición débil y tontona puede hacer que un país decaiga sin que los responsables enfrenten consecuencias. Es más, hasta pueden ser candidatas…
El escándalo de la semana es la relación entre el PC chileno y el chino, encarnado en su niña símbolo Karol Cariola, porque fíjate que la conspiranoia de los fachos, una vez más resultó tener razón. Preocupante los silencios que solo hacen que uno piense que parece que son varios lo que no solo están en la cama con los chinos, están en el living, el comedor, la cocina, en el departamento arrendado completo…
Así entra la coalición de la refundación a su último año de gobierno, no solo habiendo demostrado que la gestión, la realidad y las matemáticas no son lo suyo, sino que dejando muy claro que sus ideas siempre fueron el problema. La realidad es la que se los comió y escupió el gorrito fucsia, porque ni ellos tenían estándar moral alguno que promocionar ni sus ideas eran buenas para Chile. Al final, queda la sensación de que mucho slogan, mucho histrionismo, mucha pose, mucho influencer, pero solo era poder y plata lo que les interesaba. Solo así se explica una imagen tan grotesca como la de una madre exponiendo a su guagua recién nacida con el puño en alto.
Este año veremos mucho esto de hacerse los locos, recontar la historia, resucitar viejas pasiones octubristas porque “las legitimas demandas”, etc. Mucho uso de la palabra “legado”, mucho relato que nos va a dejar sintiendo que enloquecemos, mucha campaña del terror, mucha amenaza, ppfff, van a sacar a pasear todas las culebritas. Sumado a las muchas cosas desoladoras que veremos y las ollitas que de tan hervidas se van a tener que destapar. Lo siento, yo creo que va a ser un año difícil.
Esta pitonisa espera de todo corazón que este último año de amor nos pille firmes y confesaos. Porque ahora sí que vamos a galopar y a entender, como en la canción, qué significa un año (el último) de amor.
