En el año de nuestro señor 2025, Chile tiene como una de las candidatas presidenciales a una comunista. ¿Se lo imaginaron alguna vez? Yo no fíjate, pero tampoco pensé que el diputado Boric, de cabellos en punta y sonrisa de oreja a oreja con la imagen de Jaime Guzmán asesinado, sería alguna vez Presidente de Chile. Y aquí estamos.
Creo que ya tienen edad para que les hable de un pololo que tuve, muy pero muy de izquierda, al que no le gustaba que le dijeran que era de izquierda. No me juzguen, tocaba guitarra y yo era joven, bella e inocente y me podía permitir ese lujo de coquetear con el progresismo. Siempre los subestimé, afortunadamente, decidí ser una rareza generacional y crecí, maduré. Como me gusta decirle a mis sobrinos, todos nacemos giles, lo importante es ir desagilándose, ¿suena a que me estoy disculpando mucho? Ja, ja, ja. Sí, es que me da vergüenza, porfa, no lo cuenten. Bueno ya, sin más, porqué traje a colación a este señor, porque él siempre me decía que él no tenía partido político, que su única afiliación era el sentido común, la bondad y los buenos sentimientos… ¡Ew! Me dieron ganas de patearlo de nuevo. Poco les sorprenderá saber que tras esa ordinariez de declaración procedía consistentemente a votar lo más a la izquierda que podía. Ustedes saben, en las inmortales palabras de Coco Legrand “¡cómo tanta bondad depositada en un puro weon(sic)!”.
Sí, hablaba harto de bondad, de sentido común, de lo que es mejor para la gente y pocazo de libertad, o más bien, hablaba mucho de la suya, pero no creía que fuera algo inherente a las personas, sino más bien dada por condiciones materiales que el estado debía corregir. Los muertos que se carga el comunismo en el mundo le parecían un ejercicio fallido, un mesías incorrecto, apenas un accidente histórico, nada en comparación con fascistas y nazis. George Orwell le encantaba, pero como agorero contra el fascismo, cosa que siempre me pareció insólita, era como si tuviera un punto ciego gigantesco. Confrontado con lo evidente, decía, “si ser buena persona me hace comunista, entonces, sí, soy comunista” (inserte victimización aquí). Cómo se imaginarán, yo era mucho Locke, pa’ su Rousseau y no hubo guitarreo que pudiera con eso. Pero siempre recuerdo, y de hecho le agradezco que me haya mostrado esa distorsión de las cosas. Me acordé por la semanita que tuvimos en la política chilena.
Después del triunfo de Jeannette (parece que es con una “n” y mucha cumbia) Jara en las primarias oficialistas las placas tectónicas de la política chilena se movieron un poquito. La derecha K, con ambos en una postura clara, una más dura si se quiere, pero a todos nos quedó claro que hay que enfrentar a la extrema izquierda. Y Evelyn, puchas, qué te puedo decir. Como va a por el voto de centro, le tiene que pegar a Kast, porque eso le gusta a los cuatro gatos centristas que van quedando, ¿qué podría salir mal? Pero los voy a dejar tranquilos esta semana, para concentrarnos en la izquierda, que me parece más interesante.
El socialismo democrático, viviendo el karma de haberse hipotecado completos para estar en la espumita de este gobierno. Fue súper rico, hasta que se comieron una merecida paliza electoral. Eligieron ser el sucedáneo para un público que claramente prefiere el original. La concertación ya no existe, se la pitiaron y aunque estén picados, van a tener que apoyar a Jara, porque levantar una candidatura independiente o alguna otra figura como esa, sería solo añadir a la decadencia. Han dado un espectáculo bien patético agarrándose del moño y culpándose los unos a los otros. Este sería el momento en que una amiga les diría, “amiga, quiérete un poco”. Pero yo no soy amiga de ellos.
Del FA, son tan ridículos y similares al PC, que mientras se les prometan cargos, estamos.
Vamos con el PC, que es más interesante, por lo disciplinados y tácticos que son. Tienen una candidata perfecta, un significante vacío encarnado, que apela a esos ciudadanos llenos de sentido común, de bondad y buenos sentimientos, ¡por fin! Ah, pero hay un problema, es comunista. Siempre me ha llamado la atención que los comunistas consideran el ser llamados comunistas, un insulto. Loco, ¡el partido se llama comunista! Honestamente no sé como esperan que les digamos, aunque sospecho que “socialdemócratas”, o ahora “centroizquierdistas. Bueno, la cosa es que hemos visto como los Jadue, Barraza y Núñez del PC han estado con esto de la suspensión de la militancia de la candidata, o dicho de otro modo de hacerla más Jeannette y menos Jara. Pero ,¿por qué? Si el PC es súper democrático y súper pacifista y súper moderado, ¿o no? Espérame, como que me están queriendo decir que el mismo PC de filiales terroristas, que le mandan besitos y corazones a todas sus dictaduras en el mundo, que querían que lo quemaran todo, que se fuera un presidente electo democráticamente y luego que consagráramos la rendición de Chile en un engendro constitucional, ese PC que en Chile ha sido fracasado, pero no inocente, ese, ahora está dando un giro hacia algo más tipo eurocomunismo, ¿eso me están diciendo? ¡Chita! Es un poco grande esa rueda de carreta pa’comulgar con ella. Pero que lo van a intentar y que muchos van a caer, seguro. Aunque la “bondad” del comunismo esté escrita con sangre y hambre en toda su historia.
Si yo fuera ellos, ¿saben que haría? No hay que cambiarla en nada, así como está es perfecta, que no la toquen los machos del pc, que se le acerquen lo menos posible, ¡que me la encochinan! ideal si pudiéramos montar el shosss de peleas falsas con Carmona. Corran a buscar a la soa Bachelet, me la suben a la jaraneta, ya no al tanque. Démosle harto a lo emocional, sácate a todos losh artishtash, que se mantenga cuidadamente espontánea, que nos muestre la cartera, el cosmetiquero, todo, mientras se ríe de todo aquello que se dice de los comunistas. ¡Ah! Publiquemos harto que en las encuestas va ganando, aunque el resto de los candidatos opositores sume más porque siempre habrá alguien con buenos sentimientos que quiera subirse a la ola del triunfo.
Esta pitonisa teme por Chile. Porque el embrujo octubrista ha vuelto a sonar con fuerza y subestimarlo es peligroso. Nos hace desestimar el peligro muy real de tener un gobierno comunista, ¿no me cree? Mire la historia de este continente, la de Cuba, vea como viven todos los países que ellos admiran. Aunque nos juren de guata que aquí no, uno sabe cuando los vota pero jamás cuando dejaran el poder.
Tal como en la canción que inspira esta columna, hay ideas mejores, hay candidatos mejores, hay un mejor futuro para Chile, o en palabras de Karol-G.
Mi ex tenía razón.
Dijo que no iba a encontrar uno como él.
Y me llegó uno mejor, que me trata mejor.
