¿Cómo están mis monitos pelaos? ¡Qué semanitas estamos teniendo!
Permítanme esta vez agrupar todo lo que ha pasado bajo un concepto común: la revolución cultural. Ya sé que algunos de ustedes entornan los ojos y qué sé sho, pero si miramos al resto del mundo por un instante, es bien evidente que el wokeismo asola Occidente. Parafraseando a Bill Maher, en uno de sus monólogos, estos revolucionarios woke creen que pueden cambiar la realidad agarrándola a gritos, que se puede torcer la naturaleza humana aguantando la respiración, pero esa es la diferencia entre la realidad y su mami.
¿Les parece familiar?
Veamos algunos ejemplos criollos.
Escena 1: Simio hirsuto desprende de cuajo un semáforo.
Ciudadano común y corriente: “Yo encuentro que esa no es la forma de manifestarse…’’
Progre: “Ni is li firmi… ¡Miserable! No entendiste nada, tu falta de empatía es asquerosa, como no van a tener rabia si el modelo los ha marginado una y otra vez. No tienes idea de la realidad de la gente. ¡Maldito noeslaformista! Solo te interesan tus privilegios…”
Escena 2: “Si les quieres seguir hablando a los monos peludos, al 30%, a les compañeres, no creo que tengas ganas de hacer autocrítica”.
Progre: “…”(Detiene la búsqueda de ectoparásitos y se indigna en progre, hasta quedar convertido en un mar de lágrimas viscoso e indistinguible. Procede a cancelar, funar, condenar, etc.)
Aquí un paréntesis, la presidenta del PPD tiene toda la razón. Pero hasta un reloj descompuesto le achunta a la hora dos veces al día. Yo no olvido que la misma señora nos miró a los ojos y nos dijo que aprobáramos el borrador de constitución hecho a la medida de los anhelos símicos. Me parece oportunista y que le gusta hacer ese numerito que hacen algunas parejas toxicas que se “pre patean” pa’ que el otro corra a hacer lo que le pidan. Algo así como “ahora sí que me voy y te quedai con tu PC”. A ver si le caen otro par de carguitos. Con todo respeto, non le credo signora. Además, pidió disculpas, vale decir, se dejó cancelar, aceptó confesar sus Not pecados y ahí, no la puedo defender poh, reina.
El monito mayor por su parte no falla en ser impuntual y culpar a otros. Hay que cuidarlo de su pueblo, no vaya a ser que llore por las pifias. Nos trata de convencer de que sale sin escoltas (rarísimo). ¡Ah! pero a la hora de incomodar a la prensa, ahí no le faltan agallas. Y todo el simiaje a cancelar periodistas, miércale.
La Dra. Loncon se victimiza a nivel olímpico, exclusivamente porque le piden que acredite algo que a todos nos pedirían acreditar. Y sale la academia a shorar.
Es gris el mundo progre, no tiene sentido del humor, se autopercibe víctima a perpetuidad, pero es tremendo bully. Vive en el resentimiento y en el ego gigantesco que le impide la autocrítica. Creen que mediante leyes mordaza pueden torcer la naturaleza humana, que no solo desconocen, desprecian. Puchas, yo no los quiero spoilear, pero todos estos puritanismos cansan, aburren y caen. Especialmente cuando la gente ya cacha que no son mayoría.
Esta pitonisa cree en la libertad de expresión con vehemencia. Dejen que la gente diga lo que quiera, mi querida generación de barquillo. Hay límites claros dados por la ley, pero el que algo les parezca ofensivo no significa que ustedes tengan razón. Háganse cargo de lo que sienten, hacen y son, crezcan. Tip gratuito y de calidad: dejen de shorar por todo, de inventarse nanoidentidades , eso es menos sexy que usar chalupas con calcetines. ¡Nos vamos a extinguir así!
El resto, discúlpense menos, porque eso los hace cómplices de su propia cancelación y le resta fuerza a la idea y la discusión, la lleva al ámbito de las emociones. Incluso corregir o enmendar no son lo mismo que andar comprando bulas progres. Todas las ideas, las feas, inadecuadas, mal formuladas, todas deben tener un espacio. Tenemos que perderle el susto a andar ofendiendo, porque es solo en la contienda de ideas que quizás nos acerquemos a lo que es mejor, más justo y bello. A algo super antiguo que llamábamos Verdad. Y recuperemos el humor, la chispa, la canela y la sopaipilla de la vida. ¡Somos chilenos!, esa identidad es grande y cabemos todos. ¡Ta güeno ya poh! Seamos incancelables.
K-Sandra
