¿Cómo están, mis queridos lectores?

Yo acá, cinco días del nuevo gobierno y nada que pierdo mis dereshos como mujer… una estafa. Ya no hacen los tiranos de ultraderesha como antes.

Una semana intensa tuvimos, siendo el clímax el anhelado cambio de mando el miércoles. Pero antes que se me olvide, les recomiendo mucho ver la entrevista de Don Francisco al saliente Gabriel Boric. Yo sé que mucho influencer de la fachosfera se fue en una cosa como de criticar a Don Francisco por hablarles. Y por lo que les he escuchado decir, me tinca que no la vieron completa. Resulta que esa entrevista es una tradición, la hace Don Francisco y su pega es humanizar a los entrevistados. Pero partamos por decir que ¡chita que le fue difícil! Son difíciles de humanizar porque son muy raros y no son muy simpáticos. Pese al pianito de fondo, nada, sólo logramos que Giorgio nos contara una historia de cereales (así como lo leen) pero no su chocapic popular, no, un muy bien pronunciado “pillows” … en serio véanlo.

No quiero arruinarles la experiencia y estoy ejerciendo un autocontrol inmenso pa’ no caer en la talla cuma… Estamos en cuaresma, después de todo. Bueno, pero aquí el temazo; Don Francisco se dio el gusto de decirles cosas en su cara que el resto de la prensa no se atrevió en seis años. Y es muy impactante ver a alguien luchar entre la pulsión de intentar parecer simpático, cercano, normal y la otra pulsión; el germen del tiranillo que en verdad debe haber querido cancelar a don Pancho con cada molécula de su ser. Último spoiler; cómo será que en una la vocera, ¡la vocera! quedó tan descolocada que sólo atinó a decir “¡uy que feo!” Y a mí ya con el skincare puesto se me salió un “¡uhhhhh!”. Es bien impresionante, además, como la autocrítica no existe, todo es culpa del resto y esa soberbia y superioridad moral e intelectual que el 25% les haya tan simpáticos, siguen intactos. Véanlo, en serio, mejor que todo el Festival de Viña junto.

Pero vamos a lo importante, ¿qué sintieron? Yo paz, alivio, tremendo alivio, incluso estético. No les estoy diciendo feos a los de apruebo dignidad, o sea, no directamente, porque cuaresma… digamos que lo de ellos es más el canon estético al que adhieren. Y vaya que se nota. Volvió la prestancia, las corbatas, la adultez y chita que las echábamos de menos.

Después de ese eructo histórico que fue el gobierno de Apruebo Dignidad, lo que vimos el miércoles, tuvo algo de épico. El contraste entre el gobierno saliente que a ratos nos ofreció una mezcla bien sui generis de Calígula, Nerón y los Borgia y la austeridad genuina del gobierno entrante, es muy vistoso. O sea, yo como que no supero tanto que le ponga hielo al vino blanco… pero ¡qué diantres!, elegimos a un asceta. Y lo valoro muchísimo.

Igual tenemos que decir que no todo ha sido lindo, hay mucha gente picada, pero que no están soportando, te lo digo. Sumemos a esa lista a la inefable, autodenominada abuela, Pamela Jiles, que vio cómo la presidencia de la cámara ultra baja se le escapó entre los dedos. Ella misma nos informó que se trató de un exitazo de nuestro nuevo ministro del interior, con lo cual ambas cámaras quedaron en manos de la derecha. Parafraseando a Fito: La tribuna grita gol el miércoles por la capital.

Pero ¿qué es esto? ¿Qué siento en el tórax? ¿Taquicardia?

Las victorias siguieron con la Contraloría autorizando el uso, en la banda presidencial de nuestro escudo. Lista para respirar en una bolsita.

Se cierra la frontera, los ministros ya están trabajando, especialmente respecto de las agresiones a nuestros carabineros, el más grave el mismo día del cambio de mando. Con dress code operativo, se mueven los encargados de la reconstrucción, decretos firmados, auditorías anunciadas, el presidente anuncia que estudiará los indultos para los uniformados que salvaron la democracia en 2019. Hermoso todo lo que pasó con María Corina Machado, la golpista que ganó un premio Nobel de La Paz, pa que me entiendan los comunistas. Y así, ¿ya nos cansamos de ganar?

Y es justamente eso de lo que les vengo a hablar; no es que no haya nubes en nuestro horizonte. La oposición incluso antes de asumir este gobierno nos dio muestras de cómo serán y ya asomó algunas de sus cabecitas la hidra octubrista. Sabíamos que sería así, no hay sorpresa en eso. Pero uno no controla lo que siente y hace el prójimo, en cambio debiera ser dueño de uno mismo y como respondemos a lo que nos pasa; controlar el vértigo, las palpitaciones, la ansiedad, los traumas del pasado, luchar contra las reacciones exageradas a veces, la apatía otras. Como lo dijo el Presidente JAK, aunque no exactamente así; tenemos que estar más vivitos. Porque no son solo ellos, el gobierno, los llamados a reconstruir.

Yo les confieso que no sé, donde está (luchando por no citar a Arjona) el punto exacto (fracasé) entre la alegría de recuperar Chile y el pánico de perderlo.  Pero sí sé que no podemos vivir en pánico y pesimismo, adelantando cosas que no han pasado. Porque no se puede vivir así. No se construye así nada que valga la pena. Mejor que cada día tenga su afán, mejor estar presentes y aprender a ganar. ¡Mish!, y yo que pensaba que esos cursos de mindfulness no habían servido para nada.

Es con austeridad, sin la estridencia de la soberbia que tan bien conocimos estos últimos cuatro años que se construyen cosas que duran e importan. Dejemos que este gobierno empiece a rodar sin quedar pegados al techo con el más mínimo bache que se encuentren en el camino. Les dejaron un campo minado, lo sabemos. Es con una vigilante calma, que nos volvemos enseñables, que cuidamos nuestra democracia y que aprendemos a ganar.

Participa en la conversación

1 Comment

  1. Amena columna Ka Sandra ! Hace falta humor en la política… veamos como actúa Don Francisco en la entrevista que hoy le hará en el 13 a nuestro bienvenido presidente Kast y su corte

Deja un comentario
Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.