Mi querido, Octubrario
Tu última carta nos trajo gran alivio, ¡tú sabes cuánto nos gustan por acá los tsunamis! Sin embargo, con horror he visto cómo esa promesa se fue desinflando y peor aún, se hizo muy publica y recibió toda suerte de mofas ¿Cómo es posible? ¿Cuántas indicaciones fueron finalmente? ¡Pocas! Fueron muy pocas Octubrario. Sí, ya sé que sin duda se trató de la mano del Enemigo, pero no podemos permitir que ese proyecto de reconstrucción se apruebe. Hay que pervertir todos los instrumentos legales y reglamentarios, ya sabemos, como si fuera una acusación constitucional, después de todos estos años, no quisiera tener que repetírtelo. El gobierno de José Antonio Kast tiene que fracasar, lo sabes bien. Ahora, ¿qué hacemos con los comunistas? Son siempre los más honestos, no sé si debamos dejarlos ir a podcasts y esas cosas, el paciente debe permanecer distraído mientras la prensa, las culturas y la academia hacen lo suyo. Es muy pronto para hablarles de violencia, recuerda que el paciente aún está un poco traumatizado con el 2019. Sí, puede que se nos haya pasado la mano, por eso tenemos que ir a otro ritmo como dijo Boric, probando el agua Octubrario. Lancen primero a los estudiantes, que, aunque cada vez les tengan menos simpatía, se ve muy feo cuando los reprimen, eso no le gusta al paciente, le da penita. Hay que instrumentalizar la compasión, sobre todo la femenina, sobre todo la de redes sociales. Por cierto, sobrino, a diferencia de tus hermanos en otros siglos tú tienes esa herramienta magnifica que son las redes sociales, el Enemigo lleva sus buenos años ganado terreno ahí, no lo podemos permitir. Recuerda que antes de soltar toda la violencia tenemos que sembrar resentimientos, envidias y destapar heridas, abrirlas de nuevo si es necesario, hazlos olvidar que el Enemigo les dio libre albedrío, hazles creer que son esclavos de sus circunstancias y que alguien les ha robado toda la suerte; la reforma de Kast beneficia a los super ricos, a los más egoístas y malos y a nadie más. Todos los días Octubrario, recuérdales todos los días que la lucha de clases está más viva que nunca. Sólo entonces, cuando el paciente esté convencido, amnésico y detestando al gobierno por el cual votaron, puedes soltar a todos nuestros soldados.
Por supuesto, como te dije en mi carta anterior, no debes olvidar la cultura, la opinión mayoritaria sobre otros temas. Porque jamás debemos permitir que el paciente piense por sí mismo. Entonces debes convencerlo de que la violencia verbal y simbólica es igual que la física. Esto es clave, es fundamental, porque entonces toda agresión muy física estará justificada. El diputado Araya lo entendió muy bien, lástima que su disfraz de moderado se haya caído, ¡nos era tan útil! Que nos sirva para recordar que el Enemigo no descansa y nosotros tampoco debemos permitirnos descansar.
¿En qué estamos con la ridiculización? Debe ser permanente, de todos los ministros, del presidente, ¡de todos! Que el pelo, que como hablan, si se enredan, que parezca que es la primera vez que un ser humano se enreda en toda la historia, que si metáfora sí o no, que todo eso irrelevante sea la noticia más importante del día, no hay que permitir que las buenas noticias opaquen esto. No puedes permitir que los resultados de la alerta oncológica sean más importantes que la manera de hablar de la ministra de Seguridad, o el pelo de la vocera, tú marcas las prioridades, no lo olvides. Los titulares deben ser sesgados, sin contexto, este gobierno necesita tener la peor luz posible en todo momento, para eso está la prensa.
Es muy importante que le susurres justo en el ego a los soberbios y a los dolidos por la derrota, porque nada hace más daño que el fuego amigo. A todos los que no entienden que la crítica publica a los propios es un lujo de tiempos de paz y prosperidad, a los que les importa más quedarse con todos los cargos, que el paciente. A todos los que están alineados con nuestros propósitos, hay que seguir aplaudiéndolos en las redes, que crean que son populares con los adversarios, nada les gusta más.
No olvides mostrar a Boric, cada vez que salga, como una figura etérea pero cercana, normal, que va a conciertos, que juega en las plazas, tenemos que empezar lo antes posible con la idealización y la amnesia.
Mi querido sobrino, tienes que apretar algunas tuercas antes de la primera Cuenta Pública, no vaya a ser cosa que al paciente le guste lo que va a escuchar.
A tus hermanos les ha pasado en otros momentos que el éxito pasado los ha vuelto perezosos e inútiles, pero yo sé que no será tu caso. El 2019 fue glorioso, pero yo sé que tus mejores trabajos están por venir.
Se despide, tu afectuoso tío, Socialdemocratopo.
