COLUMNAS DE OPINIÓN

Osvaldo Schaerer

Consultor de empresas

Para que los mercados funcionen, la fiscalización económica debe ser de muy alta calidad y sin conflictos de intereses, ejercida con autoridad, independencia y con recursos. Con potestad sobre el sector privado y también sobre los organismos del Estado que establecen regulaciones que distorsionan mercados. Su objetivo determinante debe ser la detección y persecución implacable, severa y onerosa para el infractor causante de cualquier tipo de distorsiones a la libre competencia.

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