COLUMNAS DE OPINIÓN

José Antonio Viera-Gallo

Abogado y político.

El populismo actual, de derecha o de izquierda, es siempre el síntoma de una enfermedad de la democracia, una de cuyas causas es el cortocircuito en los canales de la representación y que se manifiesta en la decadencia de los partidos políticos surgidos en el siglo XIX. Perdida la fe en las instituciones republicanas, no pocos están prontos a confiar una vez más en una figura providencial que -como Alejandro Magno- sea capaz de desatar el nudo gordiano.

Seguir leyendo