La Comisión de Medio Ambiente y Modelo Económico de la Convención aprobó una serie de artículos que buscan estatizar el sector minero chileno y en donde la constituyente y firmante de esta norma, Ivanna Olivares, señaló que son “muy admiradores del ejemplo de Bolivia, con Evo Morales, quien inició un proceso de nacionalización” y recalcó que “lograron generar un poder soberano del Estado sobre esto. Ahora, imagínense, Bolivia está haciendo baterías de litio”.
Pues bien, aunque Bolivia tiene reservas importantes de litio, las exportaciones registradas el año pasado habrían alcanzado unos US$28 millones aproximadamente, mientras que en el caso de Chile, estas habrían superado los US$1.000 millones. En relación a la fabricación de baterías de ion litio se destaca China, con cerca del 77% de la producción mundial, seguida mucho más lejos por Europa y Estados Unidos. No hay registro, en los datos internacionales, sobre exportación de baterías de ion litio fabricadas en Bolivia.
La constituyente, además destacó que Bolivia fabrica autos eléctricos, y efectivamente existe una empresa privada, llamada Quantum, que inició hace pocos años un proyecto de vehículos eléctricos, en particular un mini camión minero eléctrico. La empresa ha vendido algo más de 350 autos eléctricos y tiene presencia en distintas regiones de Bolivia como la Paz, El Alto, Cochabamba, Quillacollo, Santa Cruz, Trinidad, Oruro, Sucre, Tarija, Yacuiba, además de sucursales internacionales en Perú, El Salvador y Paraguay. Este mini auto, a un precio base de 5.450 dólares, es similar a un carro de golf con una longitud de 2,50 metros, por 1,20 metros de ancho y 1,48 metros de altura. Puede llevar hasta tres personas, tiene un motor de 4 caballos, y puede alcanzar hasta 55 km/h de velocidad, logrando una autonomía de 40 kilómetros. El tiempo de recarga es de seis horas y no tiene baterías de litio, sino de plomo. Los nuevos vehículos tendrían baterías de litio importadas, porque el litio del salar boliviano todavía no se explota de forma industrial.
De acuerdo a los registros del Banco Central, el stock de inversión extranjera en Chile en el sector minero bordea los US$73 miles de millones. Una cifra como esta merece respeto. Fueron décadas de trabajo de Chile, sector público y privado, para generar las confianzas que alentaron a los extranjeros a confiar en nuestro país y concretar inversiones que implican décadas de operación, en donde el Estado de Chile no puso ni un centavo y recibe a cambio cerca del 44% de la utilidad generada.
Esta es la razón por la cual ante las declaraciones de la constituyente Olivares, cargadas de prejuicios, mitos, medias verdades y falsedades, es necesario elevar el volumen de la razón y del Estado de Derecho, que durante décadas ha regido en nuestro país y que nos distinguió del resto de América Latina. ¡Basta!

¡¡Excelente Tomás, claro, preciso y documentado!!