Aunque siempre es muy difícil predecir el resultado de una elección primaria con voto voluntario, las encuestas parecen sugerir que la militante del Partido Comunista Jeannette Jara es la candidata con más posibilidades de ganar las primarias presidenciales del oficialismo el 29 de junio. Si Jara gana esas primarias, habrá que comenzar a atribuirle una probabilidad no trivial al escenario de que, entre 2026 y 2030, la presidencia de Chile esté en manos de una militante de un partido que no está completamente comprometido con los valores democráticos.
La campaña para las primarias oficialistas ha generado poco interés. El debate televisivo del domingo 22 tuvo el tercer lugar en el rating de la televisión abierta. Incluso los propios partidos que participan en las primarias han advertido sobre una baja participación. Entre más de 15 millones de electores habilitados para votar, se espera que participen menos de 2 millones. En 2021, en las primarias de la coalición de izquierda Apruebo Dignidad (PC y Frente Amplio), votaron casi 1,8 millones de personas. En las primarias del entonces oficialismo de derecha, votaron 1,3 millones de personas.
Este año, el oficialismo de izquierda debiera mejorar su marca de 2021, toda vez que hay más partidos participando. Además de los dos grupos que participaron en 2021, ahora se suma el socialismo democrático (PS, PPD y PR), el Partido Liberal e incluso el PDC, que si bien no participa formalmente (y por lo tanto sus militantes no pueden votar), ha llamado a sus simpatizantes a votar por la candidata del socialismo democrático, Carolina Tohá.
Como la campaña de primarias ha producido poco entusiasmo, el oficialismo ha tratado de bajar las expectativas. Con la baja aprobación que tiene el Presidente Boric y con una amplia mayoría que cree que Chile va por un mal camino, es difícil imaginar una alta participación en esas primarias. Como suele ocurrir en ese tipo de elecciones, votarán solo los más comprometidos con el sector.
Si bien Carolina Tohá partió como la favorita, la experimentada política de centroizquierda no ha logrado generar mucho entusiasmo con su candidatura. Aunque en el papel ella debiera ser más fuerte para enfrentar a las candidaturas de derecha, Tohá no ha logrado convencer a sus propias bases. Tal vez Tohá de la sorpresa y gane el domingo, pero incluso una victoria el 29 de junio no eliminará las dudas sobre qué tan competitiva puede ser Tohá en una elección con voto obligatorio el 16 de noviembre de 2025.
La gran sorpresa en esta campaña ha sido Jeannette Jara, la candidata del Partido Comunista. Con 51 años, esta administradora pública de la USACH fue ministra del Trabajo del gobierno del Presidente Boric y figura clave en la reforma de pensiones que se aprobó hace menos de un año. Aunque muchos pensaban que su candidatura en primarias era una vitrina para una candidatura senatorial o a la Cámara de Diputados, ahora parece altamente probable que Jara se convierta en la abanderada del oficialismo para las elecciones presidenciales de noviembre.
Una victoria de Jara significará que el PC podrá demandar más cupos en la lista parlamentaria del oficialismo, en desmedro del socialismo democrático y el FA. Una victoria de Jara bien pudiera hacer inviable una lista única de la izquierda en las elecciones legislativas. El PS, PPD, PR y DC no podrían caber en los pocos cupos que tendrá ese sector en la lista oficialista si Tohá tiene un mal desempeño el domingo 29.
Por sobre todo, una victoria de Jara en las primarias aumentará sustancialmente las posibilidades de que el Partido Comunista llegue a La Moneda en marzo de 2026. Aunque las encuestas muestran que la derecha tiene la mejor opción de ganar las elecciones presidenciales, y en Chile ningún gobierno ha logrado mantenerse en el poder desde la victoria de Bachelet en enero de 2006, si Jara es la ganadora el domingo 29, la candidata comunista tendrá viento de cola que le ayudará a posicionarse como contendora relevante para las elecciones de noviembre.
Es cierto que el PC genera muchos anticuerpos en Chile por sus posturas radicales de izquierda. La propia Jara ha dicho que cree que la dictadura de Cuba es simplemente otra forma de democracia. Las ideas económicas de Jara nunca han funcionado en ninguna parte. Parece difícil que, aunque se declare de centroizquierda, Jara sea capaz de defender el modelo de libre mercado que tiene Chile. Pero las elecciones no se ganan por la suma de fortalezas y debilidades de un candidato, sino por la comparación entre fortalezas y debilidades de los distintos candidatos. Si la izquierda cierra filas en torno a Jara, bien pudiéramos tener una segunda vuelta entre Jara y una candidatura de derecha. Como todos aprendimos en 2021, la segunda vuelta la gana el candidato que genere menos anticuerpos, no el que esté mejor preparado o tenga posiciones más razonables.
Todavía no sabemos quién va a ganar las primarias del 29 de junio, pero si Jara celebra la victoria esa noche, será momento de comenzar a tomar en serio la posibilidad de que la próxima persona que gobierne Chile sea una militante del Partido Comunista.

Habrá que guardar este artículo clarividente, que desafía todas las encuestas y simulaciones, para contratarlo en noviembre…….