Este año decidí repetir la experiencia 2020 y hacer una recomendación de los mejores libros leídos (hasta el final) durante el año. Quizás convertimos este listado en una de las tantas tradiciones de la comunidad Líbero.
El 2020, netamente pandémico, leí principalmente novelas. Quizás con el afán de evadir. El año 2021 tuvo mucho de mujeres y de aprendizaje. Quién sabe si debí evadir.
Lo de los libros de mujeres no fue a propósito, pero puede haber sido una herramienta de defensa propia. Esto, porque a principios de año salió un estudio que reveló que 67% de las candidatas a la convención sufrimos violencia de género a través de redes sociales. ¿Y adivinen quién iba ganando? La verdad es que me sorprendí, pero estaba entre las 3 más «bulleadas». Todo, porque cometí dos pecados contra el feminismo en TV abierta: uno, dije que no me consideraba feminista y, dos, que mi marido dice que sí lo soy. El segundo pecado, más grave que el primero, por «dejarme someter por patriarcado opresor».
El caso es que, consciente o no, este año leí muchos libros de mujeres espectaculares y los quiero recomendar también a hombres, en total condiciones de igualdad.
Para comenzar, El jardín de las mujeres Verelli, de Carla Montero. Narra la historia de una familia de hombres ausentes y mujeres que salen adelante con fuerza y coraje en Barcelona e Italia. Bien escrito, entretenido, romántico, descriptivo de los lugares. No defrauda para nada Montero después de su gran éxito, La Tabla Esmeralda.
Bastante recomendados por los críticos es el primero de los siete libros de la serie Las siete hermanas, de Lucinda Riley. Cuenta la historia de un grupo de hermanas adoptadas por un padre en distintos lugares del mundo, que al fallecer les deja a cada un sobre con pistas sobre sus orígenes. Este primer libro narra la historia de Maia, la mayor de las hermanas, y sus orígenes a partir de una casa en ruinas en Río de Janeiro. Dicen que los seis libros que le siguen son igual de buenos, pero puedo decir que este es fascinante.
Dos libros de la estupenda Laetita Colombani: Las vencedoras y La Trenza. Ambos sobre solidaridad, esperanza, fuerza y amor. El primero, sobre una mujer llena de oportunidades (en jerga actual, una privilegiada) que en un momento de crisis y depresión profunda se vincula con otras que se encuentra en grave riesgo social. De ellas saca la fuerza para recuperar las ganas de vivir. La Trenza, en tanto, es la historia de tres mujeres nacidas en continentes distintos que con un tremendo anhelo de libertad comparten mucho más de lo que creen. ¿Qué une a mujeres de India, Italia y Canadá? Descúbranlo en un relato sobre mundo globalizado interconectado. No se van a arrepentir.
Post II Guerra Mundial se anuncia el compromiso de la princesa Isabel y pese al racionamiento, hay que hacer los bordados que adornarán el vestido de la futura reina de Inglaterra. Así, El vestido, de Jennifer Robson, narra la historia de una mujer inglesa de clase trabajadora y una migrante francesa que ha sobrevivido al régimen nazi, las que son elegidas como bordadoras del vestido, pretexto para narrar impactantes historias de esfuerzo y resiliencia. Un acierto, recomendado en el podcast de los viernes del Líbero por la editora de Tiempo Libre.
En una frase, resumo los cinco libros anteriores: ¡mujeres espectaculares ha habido y habrá siempre!
Alguien me dijo alguna vez que los libros de Florencia Eluchans eran como teleseries para y sobre el cuiquerío santiaguino. No sé, pero está bien escrito y me entretuve con Más allá de nuestros días. ¿Quién se atreve juzgar una lectura telesérica entretenida? El libro cuenta la historia una matrimonio de cercano a 50 años, sus hijos y los secretos que se descubren al morir el patriarca y dueño de un estudio de abogados tradicional familiar.
No me había dado cuenta que había leído tantos libros de mujeres cuando empecé a preparar este recuento. Lo que no fue sorpresa fue haber leído al menos uno del argentino Eduardo Sacheri. Esta vez, Lo mucho que te amé. La historia de una familia de 4 hermanas que viven en los años finales del gobierno de Perón (1955). Hay política, amor, intriga y enredos familiares, con el genial estilo de Sacheri.
Lo que sí leí conscientemente, post ataque de las feministas, fue el libro de otro argentino, Agustín Laje: El Libro Negro de la Nueva Izquierda: Ideología de género o subversión cultural, donde se explica cómo la izquierda deja de lado la lucha de clases y toma la bandera de la lucha de sexos. Deja clarísima la diferencia entre lo que es la real búsqueda de la igualdad entre mujeres y hombres y el uso que hace la izquierda de la causa. Ahora sé explicar mejor porque no me considero feminista.
Siguiendo con los libros de carácter político, leí tres libros muy recomendables: No hay causa perdida, del ex presidente colombiano Alvaro Uribe Velez; El ocaso de la democracia, de la norteamericana Anne Pallebaum y Políticamente indeseable, de española Cayetana Álvarez de Toledo. También, Demonio, de Roberto Ampuero. Completando una lista paritaria de autores, como está tan de moda hoy.
El libro del presidente Uribe es una gran enseñanza de cómo en su gobierno, a través de estrategias de micro managment y bajo 3 pilares (seguridad democrática, confianza del inversionista y cohesión social) logró avanzar sustancialmente en el proceso de paz en Colombia. Una lección.
El ocaso la democracia, retrata el riesgo que corren (corremos) las democracias occidentales a raíz de atractivos mensajes nacionalistas, refundacionales y autocráticas. Una alerta.
Políticamente indeseable es de los mejores libros de no ficción que he leído. Promoviendo el liberalismo, criticando el nacionalismo, reprochando a su misma coalición (la derecha) por actuar sin convicción y/o valentía, explicando su hostilidad al feminismo recalcitrante, Cayetana Álvarez de Toledo da una lección de cómo hacer y ser política de derecha. Una amazona.
Y saliendo de no ficción, Demonio, de nuestro gran Roberto Ampuero, es una entretenida historia post 18 de octubre de 2019 en Valparaíso, sobre agitados días, en que en todos los grupos humanos había distintas aproximaciones, sentimientos y visiones de la crisis. Una pena.
Como además de leer me gusta escribir, hice todo los cursos con Joe Black y los quise complementar con dos libros a través de los que se aprenden técnicas de comunicación y escritura:
Mientras escribo, de Stephen King, autobiografía sobre su oficio, con múltiples datos, consejos, anécdotas, caídas, éxitos, humor e historias que entregan lecciones.
NeuroCopywritting, de Rosa Morel, la ciencia detrás de los textos persuasivos, para aprender a escribir para persuadir y vender a la mente, como dice su descripción en la portada. Gran obra para políticos, abogados y hasta para relaciones familiares.
Finalmente, como parte de la Red Líbero no puedo dejar de recomendar Estado en Alerta, de Sergio Muñoz Riveros y El libro negro del comunismo chileno, de Mauricio Rojas. Dos joyas. Tienen en común que son excelente libros, muy informativos, escritos en forma amigable, cuyos autores vienen de la izquierda. Los dos alertan sobre lo que está pasando en nuestro país, desde el análisis de nuestra historia reciente, que si hubieran leído unos pocos sub 45 y millenials (de los que creen que la historia comienza con ellos) quizás el presidente electo sería otro.
Por cierto, last but not least, Todos íbamos a hacer burros, de nuestro gran Joe Black. Qué bien hace en estos días tomarse las cosas con humor. Aunque, tal como se ve en la Convención Constitucional y en el mismo libro, de la comedia al drama hay un solo paso.
¡Felices fiestas y buena lectura!
