La violencia con que está actuando el crimen organizado tiene al país alarmado, atemorizado y consternado, pues ha llegado a extremos nunca antes conocidos y no se ve que el actual gobierno tenga la capacidad de controlarlo, detenerlo y derrotarlo y menos de hacerse cargo de la responsabilidad que les cabe por su actitud cuando fueron oposición.
La situación que estamos viviendo obliga a hacernos dos preguntas; la primera es ¿qué permitió que llegásemos al actual nivel de violencia? y la segunda, ¿estará dispuesto el actual gobierno de blindar a las policías para que puedan emplear todo el uso de la fuerza que se necesita para combatir esta interminable ola de delincuencia?
La respuesta a la primera pregunta es clara y existe la documentación que la avala. Lo que permitió llegar a este actual nivel de violencia fue la irresponsable actitud con la que los que hoy gobiernan actuaron cuando eran oposición al gobierno del Presidente Piñera. El FA, con Giorgio Jackson y Gabriel Boric a la cabeza más el PC con Camila Vallejo y Karol Cariola, entre otros, fueron los guaripolas del rechazo a todos los proyectos de ley relacionados con seguridad e inteligencia.
Y no sólo eso, pues también son responsables de la inmigración sin control, ya a partir del segundo gobierno de Michele Bachelet. El actual Presidente cuando era diputado dijo: “Uno de los problemas en Chile es que hay muchos chilenos. Bienvenidos inmigrantes”, y en otro tweet agregó: “Nop. No tengo problemas con inmigrantes sin papeles. Creo que debemos acogerlos, darles oportunidades y tratarlos como los iguales que son”.
Bueno, hoy estamos viviendo las consecuencias de esa actitud y el Presidente ahora que está enfrentando la peor crisis de seguridad que se tenga recuerdo, se queja porque la UDI pidió le renuncia de la ministra Tohá. Refiriéndose a la oposición, dijo: “Habemos algunos que estamos aportando para una solución, mientras otros tratan de aportillar y generar diferencias en la sociedad chilena. Esa miopía política de tratar de dividir cuando para enfrentar el crimen organizado tenemos que estar unidos, tarde o temprano nos va a pasar factura”.
Lo que obvió decir es cuán irresponsable y miopes, usando sus propias palabras, fueron él y sus colegas del FA y el PC cuando pudieron haberse unido, como lo pide ahora, para enfrentar al crimen organizado y la violencia política, aprobando las leyes que le negaron al país, porque no sólo le negaron la sal y el agua al gobierno del Presidente Piñera, sino que le negaron a Chile la posibilidad de contar con mejores herramientas legales para combatir el crimen organizado, que hoy nos tiene sumidos en la peor crisis que se tenga recuerdo en materia de seguridad.
Pero no fue sólo eso. No olvidemos que exigían que Carabineros estuviera a cargo de civiles, que había que refundar la institución; que los trataron de asesinos, que dejaran de ser una fuerza militarizada. Le solicitaron la renuncia al General Director; avalaron la violencia; nada dijeron de los destrozos e incendios del Metro, de las iglesias, de edificios, hoteles, universidades, museos. Después vinieron los indultos a delincuentes, las pensiones de gracia vitalicias y todavía falta saber que ocurrirá con el General Director Ricardo Yáñez después de su formalización por parte de la Fiscal Chong.
La segunda pregunta es más compleja y difícil de responder, porque no está claro que Carabineros contará con la voluntad política de respaldar irrestrictamente el uso de la fuerza por parte de las policías. Qué mejor ejemplo que la reacción del PC ante la operación que desbarató la célula violentista encontrada en la Radio Villa Francia, reclamando que se podía tratar de un montaje. Pero como no tienen vergüenza, ahora se proclaman partidarios de un gran acuerdo nacional para combatir el crimen organizado, lo que no es más que una estrategia comunicacional para intentar que esta crisis no los afecte electoralmente y pierdan poder.
El Presidente dice ahora que lo relevante no son cuáles medidas hay que tomar, sino cuáles son las que sirven, porque reconoce que las que han tomado no han sido efectivas. ¿No será que hasta ahora no han sido efectivas porque Carabineros no tiene confianza en que contará con el respaldo irrestricto de la autoridad si actúa con toda la fuerza necesaria para reprimir y controlar actos violentos, sea cual sea el origen?
Es lamentable que la credibilidad del gobierno en materia de seguridad venga precedida de sus actuaciones como oposición y también después de asumir su mandato, pues aquello dificulta que las soluciones sean efectivas. Nadie en Carabineros quiere ver amenazada su carrera, el futuro de su familia y terminar en la cárcel, simplemente por hacer su trabajo de defendernos de la criminalidad y la violencia, como lo ordenan la Constitución y la Leyes.

Así es, super claro lo expuesto
No sigamos echandole la culpa al empedrado. Podran haber diversos comentarios con fundamento y sin el. Podra correr rios de tinta en columnas de opinion. Tambien podra haber intenciones utopicas y soñadoras bajo una ignorancia supina de desear terminar con el narcotrafico y la violencia. Desgraciadamente, Chile fue entregado en bandeja de oro a la ONU, y organismos de los mal interpretados Derechos Humanos. Y hoy somos un campo de experimentacion a partir del año 2015 hasta el año 2030, bajo la optica de la Agenda 2030. Ya que Chile y Costa Rica fueron los unicos paises que firmaron las 17 Postulados de esta Agenda prooiciada por la ONU, para un Nuevo Orden Mundial. Con estos tratados internacionales, Chile entrego su Libertad y Soberania, y hoy al haber dejado las fronteras abiertas, entro el narcotrafico puro y duro. Por ultimo, Gabriel Boric es un peon mas de este ajedrez mundial, y no es el unico culpable, sino todos aquellos que comenzaron a gobernar Chile hasta hoy. Esra es la alegria ya viene que la Izquierda y Derecha deseaban para nuestra nacion.
Ojalá alguien de la clase política se dignara leer estas recomendaciones y estudiarlas seriamente.
https://acrobat.adobe.com/id/urn:aaid:sc:US:dbef132a-6f3d-4674-9172-9bc32f1b587c