derecha

Los resultados de las últimas elecciones demostraron que la desunión de la derecha para enfrentar los comicios dejó escapar innecesariamente gobernaciones y alcaldías que fueron elegidas por el oficialismo. Estamos a menos de un año de la primera vuelta presidencial y de la elección parlamentaria para renovar el Congreso, y todo indica que si la oposición fuera coordinadamente unida, el Congreso estaría mayoritariamente compuesto tanto en la Cámara como en el Senado por parlamentarios de la actual oposición y, por cierto, ganaría la elección presidencial.

Lamentablemente, para la satisfacción y alegría de la izquierda, el affectio societatis, que no es otra cosa que la intención o voluntad de los miembros de una “sociedad” de colaborar en la empresa común no existe hoy en toda la derecha, lo que quedó demostrado ante un error comunicacional del Presidente de la UDI Guillermo Ramírez, quien se equivocó al usar la palabra reparto para referirse a equiparar las pensiones que reciben hombres y  mujeres, lo que reconoció  posteriormente expresando que se trataba de una compensación, reafirmando además que tanto su posición como la de la UDI es que las cotizaciones previsionales tienen que ir en un 100% a las cuentas individuales de los trabajadores.   

Pero, bastó eso, para que surgiera una destemplada reacción del partido republicano a través de su Presidente, Arturo Squella, quien escribió una durísima columna en El Mercurio para aprovechar de diferenciarse de Chile Vamos, cuando lo que motivó dicha reacción es inexistente, pues quedó meridianamente claro que ninguno de los partidos de Chile Vamos está dispuesto a aprobar que parte de las cotizaciones se desvíe a reparto.

Esto no se trata de pegarle al Partido Republicano, pero sí de expresar que no se entiende para qué causar el daño que este tipo de declaraciones genera entre partidos que se supone tienen vocación de gobernar y ser mayoría. No se entiende por qué, en lugar de escribir columnas o atacarse públicamente por la prensa quienes defienden ideas similares, no se juntan en privado, aclaran las dudas y se reprimen de incendiar la pradera con palabras que sacan palabras y sólo causan desunión, confusión, desánimo y división también entre los partidarios de las mismas ideas que tanto Republicanos como Chile Vamos defienden, cada uno en su estilo y propio discurso.

Ya se vio que competir en gobernadores porque había segunda vuelta no fue una buena idea y se perdieron algunas, lo mismo que al ir divididos en alcaldías que podrían haber quedado en manos de la oposición y no oficialistas.

Como observadores de lo ocurrido, pareciera que la derecha es antropofágica. Cuando están todas las condiciones para que el próximo gobierno sea de derecha, incluso para obtener una mayoría importante en el Congreso, en lugar de trabajar para llegar unidos a enfrentar las elecciones, al menor error, no hay consideración alguna en atacar duramente a quien se mira como competidor, con el fin de disminuirlo, en lugar de un aliado por un bien superior que se llama Chile.

A todo esto, la izquierda es la única favorecida, porque toma palco en esta pelea de la derecha, a la cual la condujo hábilmente con su proyecto de pensiones, generando una destructiva y absurda controversia pues ni siquiera existe  acuerdo de aumentar las cotizaciones en un 6%.

Y si se aprobara dicho aumento, depositándose todo en las cuentas individuales, el gobierno no tiene nada que criticarle a la derecha pues no olvidemos que la PGU, la gran reforma del Presidente Piñera, es reparto a través de impuestos de la nación. La PGU es equivalente a que haya aumentado en 5 puntos la cotización y se haya destinado todo a reparto. Entonces, lo que no hay que perder de vista es que la insistencia de la izquierda en el reparto es porque su fin último es eliminar el sistema AFP y capturar el mercado de capitales a través de las cotizaciones de los trabajadores. Y eso no se puede permitir porque atenta contra el desarrollo de Chile.

Si existe real voluntad de acceder al poder y ganar las elecciones parlamentarias y presidencial, es hora que la derecha se ponga a trabajar en serio y con generosidad para superar sus diferencias y llegar a acuerdos entre ellos y las demás fuerzas de oposición, para lograr sacar a Chile de la decadencia a la que lo ha llevado este gobierno y vuelvan las esperanzas de tener un Chile caminando nuevamente hacia el desarrollo pleno.

No más antropofagia política. La unión hace la fuerza.

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4 Comments

  1. Quienes nos sentimos pro libertad, economía social de mercado y un estado pequeño y eficiente entre otros valores, queremos que los distintos partidos propongan sus candidatos a la presidencia y los hagan competir en una primaria. Quién resulte ganador irá solo a la primera vuelta y será apoyado por todos los partidos de derecha.
    Es lo menos que se le puede pedir a los partidos.

  2. Cuando personas de gobierno dicen que se está a punto de un acuerdo y nadie rebate, surgen las dudas y resquemores, alguien está negociando debajo de la mesa?????? Si se quiere unión, es vital ser claro, transparente y leal

  3. Excelente comentario Jaime, me interpreta 100%, pero pregunto, ¿no será que nuestro sector no quiere ganar las elecciones presidenciales y parlamentarias del próximo año…? No se explica de otra manera…nada justifica el comportamiento esquizofrénico de los políticos que están a la derecha de la izquierda. Haciendo una analogía con el futbol, (y lo comento con conocimiento de causa) hay equipos que prefieren ir en los primeros lugares en Segunda división, que deambular en las ultimas posiciones en primera división. ¿porque…? Al tope de la tabla en Segunda asisten 5 veces mas hinchas al estadio, que cuando pasan penurias en los últimos lugares en la división de honor, con el agravante que para competir en la «A» tienen que tener un plantel con el doble valor, con la esperanza de poder mantenerse en primera división, situación que casi nunca logran (hay excepciones como Ñublense por ejemplo), ha estos equipos se le llaman «ascensores» uno o dos años en la «A» y cuatro y cinco bajan a la «B» y a veces caen a la «C» y la «D» si los fanáticos futboleros revisan hay de 10 a 12 cuadros (que no quiero nombrar) que hacen de esta situación su modo de existencia. Este comentario con algo de ironía, y que espero estar equivocado con los políticos de nuestro sector, que no sean “ascensoristas” de la política, demuestren lo contrario, porque de seguir con esta estúpida lógica de algunos, tendrán que jugar en un estadio vacío y se quedaran sin hinchas, Chile esta primero.

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